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    "Para EEUU Irán es la Cuba de Medio Oriente"

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    Este jueves 19 vencen los 15 días de plazo para la designación de un nuevo primer ministro de Irak, tras la renuncia de Adel Abdelmahdi aceptada por el Parlamento. Pero las negociaciones entre los partidos están estancadas, y potencian las protestas que desde el 1 de octubre exigen la dimisión de todo el Gobierno.

    Es una incógnita el nombre del sustituto de Abdelmahdi, que se mantiene en el cargo de forma interina. Su dimisión llegó luego de que el líder religioso del país de origen chiíta, el ayatolá Alí Sistani, le pidiera un paso al costado en un intento por destrabar la situación.

    El analista internacional Guadi Calvo sostuvo en diálogo con Sputnik que la situación en Irak tiene nexos con la llamada Primavera Árabe que en 2011 puso en jaque a varios Gobiernos de la región, desde Egipto hasta Túnez, pasando por Libia, Siria y el propio Irán.

    "Es una primavera con toda la intencionalidad de la de 2011, que fue poner una cabeza de puente particularmente en Irán para iniciar protestas sociales y alimentar una insubordinación general y, finalmente, el gran deseo del Departamento de Estado que es la caída del Gobierno iraní", indicó.

    El experto en Medio Oriente resumió en líneas generales cómo pesa el factor religioso en este conflicto al mencionar las dos grandes vertientes del mundo musulmán: el chiismo y el sunismo.

    "El chiismo se ha convertido en el guevarismo en el islam, el brazo más antinorteamericano", señaló. Más allá de la fuerza de los ayatolás en Irán, el chiísmo "ha tenido siempre una postura muy independiente y antinorteamericana que no deja de ser un muy mal ejemplo para los países de la región", explicó el entrevistado.

    Más de mil millones de los 1.300 millones de musulmanes en el mundo adhieren a la escuela suní y el resto a la chií. "Es una proporción muy menor, pero el gran foco del chiismo está en Irán y el sur de Irak y las protestas, apunta ahí", puntualizó Calvo.

    De revoluciones y sanciones

    En febrero de 1979 la revolución islámica puso fin al reinado del último Sha de Persia, que "mantenía al país casi como un estado más de EEUU", recordó Calvo.

    En julio de ese mismo año Saddam Hussein asumió la presidencia en Irak y poco más de un años después, el 22 de septiembre de 1980, invadió el país vecino con el objetivo de remarcar las fronteras acordadas en 1975. El conflicto duró ocho años y terminó sin un claro vencedor, pero con cientos de miles de muertos de cada lado.

    En el mundo árabe se la conoce como "la guerra impuesta". Para compensar su menor poderío militar y de tropa, Hussein empleó armas químicas contra los iraníes y la población kurda del norte del país. Si bien la ONU planteó su preocupación, Washington impidió en 1987 que la organización condenara al país, en cuyo Gobierno tenía un aliado.

    Calvo advierte un contexto similar que se repite en el tiempo y cuyo fin es el mismo: terminar con la influencia iraní. "Por eso yo digo siempre que Irán es la Cuba de Medio Oriente, el chiismo como representante de la vertiente más opositora a EEUU es el gran objetivo a vencer", consideró Calvo.

    El factor sino-ruso-iraní

    Uno de los objetivos principales no alcanzados por la primavera árabe de 2011 fue la caída del Gobierno de Bashar Assad en Siria, que se mantiene hasta el presente.

    Frustrado ese propósito, comenzó el asedio terrorista hacia el país por parte del autodenominado Estado Islámico, lo cual motivó el pedido de apoyo militar por parte de Siria a Rusia e Irán.

    Calvo sostuvo que "no va ser tan fácil para EEUU generar lo que ellos quieren hacer en Irán", en relación con poner fin a la Revolución Islámica que gobierna desde hace 40 años bajo un sistema democrático.

    "La descompensación tras el triunfo de la revolución fue tan fuerte que por eso le dio un apoyo absoluto y total hacia Arabia Saudí, convirtiéndola en el gran enemigo de Irán", indicó el entrevistado, en alusión a otros frentes que en la región buscan frenar la influencia de la nación persa, como la guerra en Yemen o las protestas en el Líbano.

    "Toda esta región es extremadamente rica en petróleo y gas, y EEUU ha tenido importantes períodos históricos de amplia dominación en Irak e Irán hasta 1979", apuntó el experto.

    Calvo también consideró que se ha formado una alianza "muy fuerte" entre Rusia e Irán pero de la que "también participa, con menos acciones, China". A este último país lo definió como un gran consumidor de "petróleo y gas iraní. Por eso hay un gasoducto y otro oleoducto en construcción a través de Pakistán hacia China", finalizó.

    Etiquetas:
    chiíes, sunitas, Primavera Árabe, Irán, Irak
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