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    El presidente de EEUU, Donald Trump, afirmó desconocer los motivos por los que muchos responsabilizan a su país, y a él en particular, por la crisis que atraviesa Hong Kong. Y es que la pasada semana Pekín condenó la reunión que mantuvo la jefa de la Unidad Política del Consulado General de EEUU en Hong Kong con los líderes de las protestas.

    EEUU ha desempeñado un papel vergonzoso en los disturbios en Hong Kong. Es la denuncia que lanzó Pekin días atrás al difundirse la imagen de la reunión que mantuvo Julie Eadeh, jefa de la Unidad Política del Consulado General de EEUU en Hong Kong, con los líderes de las disturbios.

    Tras esto, el primero en hacerse el desentendido fue el Departamento de Estado que dirige Mike Pompeo. El ente diplomático argumentó que la reunión era parte de algo que los "diplomáticos estadounidenses hacen todos los días", por lo que en China se habrían preguntado si lo que hacen de forma habitual los diplomáticos del país norteamericano es reunirse con líderes de disturbios.

    Así y todo, este lunes Trump se animó a mostrar su desconcierto ante este tipo de reacciones del Gobierno Chino. "Muchos me culpan a mí y a EEUU por los problemas que ocurren en Hong Kong. No puedo imaginar por qué", tuiteó. Lo único que le faltó decir fue esa frase coloquial: 'A mí, que me revisen'.

    El presidente del Observatorio Hispano-Ruso de Eurasia, Fernando Moragón, reflexiona al respecto. "Esto no es nada nuevo. La intervención en las famosas 'Revoluciones de colores' o golpes de Estado blandos de EEUU en los últimos años ya es casi una tradición. Con lo cual seguramente han estado allí impulsando cualquier tipo de motivo para que en Hong Kong haya más protestas".

    Trump informa

    A renglón seguido, el inquilino de la Casa Blanca lanzó su breaking news a través de Twitter: "Nuestra Inteligencia nos ha informado de que el Gobierno chino está trasladando tropas a la frontera con Hong Kong". El problema de la 'Inteligencia' de Trump es que esta noticia de último momento que reveló ya había sido publicada por los medios chinos un día antes.

    Tampoco se dio por enterado Trump, tal como indican los medios chinos, de que ese despliegue militar en la ciudad de Shenzhen, fronteriza con Hong Kong, es que obedece a los preparativos para ejercicios militares previamente anunciados.

    Armada de EEUU también sorprendida

    A la sorpresa de Donald Trump, se sumó la de la Armada de EEUU. Y es que Pekín rechazó una solicitud de autorización para los arribos al puerto de Hong Kong de dos de sus naves, el  buque de desembarco anfibio USS Green Bay y del crucero de misiles guiados USS Lake Erie, programados para este mes de agosto y septiembre. Los funcionarios estadounidenses se sorprendieron por la negativa del Gobierno chino.

    Lo que subyace en las protestas

    No hay que perder de vista el origen de esta crisis. Antes de estos disturbios, marchas y protestas, hubo un brutal feminicidio. En febrero de 2018, la joven Poon Hiu-wing, de 20 años, que estaba embarazada, y su novio Chan Tong-kai, de 19, viajaron de Hong Kong a Taipei, capital de Taiwán, para festejar San Valentín. Allí el joven asesinó a su novia y se volvió a Hong Kong.

    Entonces, los padres de la chica enviaron cartas desesperadas a la jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, clamando justicia por la muerte de su hija. La brutalidad del homicidio repercutió hondamente en Hong Kong y Taiwán y tuvo un especial seguimiento en los medios porque en todo momento se adivinó que sería casi imposible juzgar al joven por el crimen.

    Los tres pedidos de extradición que Taiwán envió a Hong Kong no tuvieron respuesta. Cuando se estaba por conmemorar el aniversario de la muerte de Poon, Lam propuso la ley y los activistas encendieron las protestas: entienden que Pekín puede aprovechar las extradiciones para aplacar una democracia, que en realidad no lo es tanto: los habitantes de Hong Kong tienen libertad de manifestación, pero no pueden elegir de forma directa a las autoridades. Mientras, los crímenes y delitos siguen impunes.

    "Los británicos, que estuvieron más de cien años allí, sólo empezaron a 'democratizar' a Hong Kong cuando ya sabían que lo tenían que devolver a China porque se cumplía el plazo del arrendamiento. Los británicos podrían haber 'democratizado' antes, pero sólo se les ocurrió hacerlo, crear instituciones, etc. cuando tenían que devolverlo", opina Fernando Moragón.

    Etiquetas:
    protestas, economía, guerra comercial, China, EEUU
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