07:17 GMT +320 Octubre 2018
En directo
    Qué pasa

    Putin y Erdogan echan a EEUU y compañía de Siria

    Qué pasa
    URL corto
    Javier Benítez
    9620

    Un acuerdo que expulsa y deja sin opción a réplica, ni a juzgarlo como un acto no humanitario. Es el resultado de la zona de desmilitarización que pactaron los presidentes de Rusia y Turquía, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, que deja a todos los efectos en fuera de juego a EEUU y sus aliados occidentales en territorio de Siria.

    La zona estará en la línea de contacto entre la oposición armada y las tropas del Ejército sirio. Según el periódico Al Watan, se prevé que el pacto se desarrolle en tres fases. La primera indica que para el 15 de Octubre de estar creada la zona de desmilitarización de 15 kilómetros en torno a la ciudad de Idlib. Para la segunda, que se extiende hasta el 10 de noviembre, todas las armas pesadas deberán ser requisadas bajo el control de Rusia y Turquía. Y la tercera etapa es la del traspaso de funciones de las instituciones del Estado a Idlib que se realizará  hasta fin de año.

    Y para aquellos grupos que se nieguen a abandonar las zonas residenciales y entregar las armas pesadas, hay ultimátum: serán considerados terroristas, y todos, incluido el Ejército turco, tendrán la obligación de combatirlos.

    Hubo reacciones, y todas favorables. La primera en aplaudir el acuerdo fue la propia Siria, y se comprometió a asumir su cumplimiento. Y mientras que para Irán el pacto muestra una 'diplomacia responsable', para EEUU es un intento alentador para evitar una embestida militar en la región, en tanto que Alemania aboga por implementarlos. También está de acuerdo la oposición siria.

    Más información: Acuerdo ruso-turco permitirá evitar catástrofe humanitaria en Siria

    En principio, hay mucha gente de acuerdo con el acuerdo. En este sentido, el analista internacional Juan Aguilar explica que eso se debe a que "no les queda más remedio que estar de acuerdo". De no haberse concretado, el escenario que se preveía era "una ofensiva militar de Siria y todos sus aliados, que además prácticamente ya habían empezado las acciones militares, sobre todo las de bombardeo de objetivos por parte de la Federación Rusa y Siria".

    "Una ofensiva militar en toda regla y con alta potencia, porque hay que recordar que es la única provincia de toda Siria que aún está bajo control de agrupaciones terroristas yihadistas. Esta acción militar sobre una provincia que tiene unos tres millones de habitantes, es lógico pensar que iba a producir víctimas civiles, una situación humanitaria delicada, la huida de, tal vez, alrededor de un millón de personas hacia la frontera turca, o hacia otras zonas de Siria. Todo esto era delicado, como acción militar, era una acción compleja", explica el experto.

    Asimismo, incide en que "había que desmontar la operación de falsa bandera que estaba perfilándose de un falso ataque químico con el que acusar de nuevo al Gobierno sirio y que justificara una intervención de nuevo de potencias occidentales contra Damasco. Y además también esto dejaba en una posición delicada a Turquía, en el sentido que podría empezar a recibir otra vez a cientos de miles de refugiados ante la ofensiva militar, y porque si algún sitio ya les queda para huir a las agrupaciones terroristas, es a Turquía. Y a Erdogan no le hace ninguna gracia que se les metan allí 10, o 15 o 20 mil terroristas".

    Aguilar se pregunta qué puede decir la Unión Europea respecto a este acuerdo, si lo que han estado clamando ha sido para evitar la catástrofe humanitaria, y ahora que hay posibilidad de evitarla, "van a decir que sí, qué bien". "Tienen que aprobarla, no les queda otra. Es en el mismo sentido que puede decirlo la Casa Blanca. Les quedan pocos argumentos para oponerse a un acuerdo de ese tipo".

    Para Aguilar, "desde el punto de vista táctico, el acuerdo es bueno, ya se gana tiempo, se van a desarmar muchas de las facciones, seguramente incluso habrá acuerdos con algunas de ellas como ya se ha hecho en otras regiones para reintegrarse en la sociedad siria, incluso algunos se han pasado al Ejército sirio. Los perjudicados aquí son aquellos que quieren mantener viva la guerra en Siria porque son los grandes beneficiarios, y que son todos esos países del Golfo Pérsico, y sobre todo al Estado de Israel".

    En este contexto, y horas más tarde, un avión ruso Il-20 fue derribado por un misil del sistema S-200 sirio cuando regresaba a la base aérea de Hmeymim. El Ministerio de Defensa de Rusia declaró que la aeronave fue expuesta al fuego debido a que los cazas israelíes la usaron como escudo mientras atacaban las instalaciones sirias en Latakia. 

    "Escudándose tras el avión ruso, los pilotos israelíes lo han expuesto al fuego de la defensa antiaérea de Siria. […] Es imposible que el avión, al iniciar el aterrizaje desde una altitud de cinco kilómetros, pasara desapercibido por pilotos de los F-16 y controladores israelíes, que sin embargo han realizado esta provocación intencionalmente", declaró el portavoz del ente, Ígor Konashénkov.

    Tema relacionado: "Asumir la culpa en público": ¿Tiene que dar un paso atrás Israel en su presencia en Siria?

    Además, en ese mismo momento radares rusos detectaron lanzamientos de misiles desde la fragata francesa Auvergne, emplazada en el mar Mediterráneo. Como resultado, un total de 15 efectivos rusos perdieron la vida.

    Juan Aguilar es contundente al respecto: "ha sido una acción cobarde más de Israel, porque lo que han hecho ha sido escudarse tras el avión ruso, que no es que haya sido derribado, sino que ha sido alcanzado en medio del fuego del arma antiaérea siria intentando interceptar la agresión con misiles de Israel y de una corbeta francesa, esto no hay que olvidarlo tampoco, porque nos indica el estado de guerra sucia que Israel y las potencias occidentales tienen contra Siria y contra cualquier enemigo de Israel".

    "Ha sido una acción indignante, es bochornoso que un país que se dice democrático pueda hacer este tipo de actos, es deleznable, indica la mentalidad criminal del Gobierno israelí. Y aquí surge una pregunta muy dura: ¿por qué el mundo, por qué los países siguen consintiendo que Israel haga lo que le da la gana?", se pregunta en voz alta el también periodista. 

    Aguilar explica que no es la primera vez, ni siquiera esta semana, que Israel agrede de forma injustificada a Siria. "Es que es ataque tras ataque y se le está consintiendo. Y al final esto iba a pasar, y ha pasado con un avión ruso, pero es que cualquier día puede pasar con un avión comercial lleno de pasajeros. Lo de Israel es permanente: violan el espacio aéreo del Líbano, de Egipto, atacan cuando les da la gana y donde les da la gana y como quieren, porque nadie les dice nada, ni les para los pies".

    El también analista militar explica que a Tel Aviv le favorece que en Siria permanezca el conflicto. "Por eso Israel ha evacuado a los Cascos Blancos, apoyaba a los grupos yihadistas que estaban en los Altos del Golán, por eso no ha hecho nada contra el terrorismo islamista durante siete años en la guerra en Siria", señala el experto. 

    "¿Nadie se pregunta por qué ninguno de los yihadistas ataca a Israel, y sí a todos los demás, incluidos países europeos? Pues ahí es donde están las claves de lo que está ocurriendo. Y el acuerdo de Erdogan con Putin no es bueno porque es un paso más hacia la finalización del conflicto sirio, a dejar sin argumentos a la presencia de EEUU allí, a los kurdos con sus pretensiones de Estado independiente que no lo va a permitir Turquía, a la UE y a EEUU con respecto al cambio de régimen en Damasco, y sobre todo a Israel, que ve irse la posibilidad de que este conflicto acabe con dos Gobiernos enemigos como son los de Damasco y Teherán, y las milicias libanesas", observa Aguilar.

    "Y esto es lo triste, y es que hay algunos que en función de sus propias políticas les importa un rábano incendiar el mundo entero", se lamente Juan Aguilar.

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik
    Etiquetas:
    derribo, acuerdo, Il-20, Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashenkov, Recep Tayyip Erdogan, Vladímir Putin, Israel, Siria, EEUU, Rusia