01:57 GMT +317 Octubre 2018
En directo
    Qué pasa

    El arma tóxica de EEUU: hacer luz de gas

    Qué pasa
    URL corto
    Javier Benítez
    La expulsión masiva de los diplomáticos rusos por el caso Skripal (237)
    190

    Tras expulsar a 60 diplomáticos rusos - incluidos doce de su representación ante la ONU -, y cerrar el Consulado del país euroasiático en Seattle, invocando el tinglado del Reino Unido, EEUU se declaró incapaz de entender la medida espejo que tomó Rusia, al decidir expulsar a 60 diplomáticos norteamericanos y cerrar su Consulado en San Petersburgo.

    Luz de gas o gaslighting es establecer un proceso de manipulación o de abuso psicológico consistente en presentar información falsa para hacer que la víctima dude de su memoria, de su percepción, de su razonamiento, de  su cordura, que cuestione su pensamiento o su recuerdo, y modifique la percepción de la realidad, incluso de sus actos.

    Un rápido repaso de la cronología de los hechos indica que en la ciudad inglesa de Salisbury, a pocos kilómetros de el Laboratorio militar de Porton Down,  — donde se producen armas químicas según reconoció implícitamente a la BBC el jefe de esas instalaciones —, presuntamente perdieron el conocimiento el exespía doble ruso, reclutado por el MI6 en la década de 1990, Serguéi Skripal y su hija Yulia.

    El Kremlin de Moscú
    © Sputnik / Alexey Druzhinin / Anton Denisov
    Presuntamente ocurrió tras una intoxicación que presuntamente sufrieron con un presunto agente nervioso, del cual se sabe que tanto EEUU y Reino Unido, entre otros, tienen la fórmula al acceder a ella tras la finalización de la Guerra Fría. En ese momento, Reino Unido armó el tinglado… ¿o ya estaba armado desde antes? Eso es algo que probablemente nunca se sabrá.

    Inmediatamente el Reino Unido desenfundó su arma de propaganda masiva, y apuntó al Kremlin. Su primera ministra, Theresa May, pasó de que era 'altamente probable' de que Rusia estuviera detrás de lo que calificaron como un ataque químico en territorio europeo, hasta la acusación directa del jefe de la diplomacia británica, Boris Johnson, quien disparó directamente contra el presidente ruso con sus acusaciones.

    Lea también: Moscú denuncia un brusco aumento de provocaciones contra diplomáticos rusos en EEUU

    Ante el pedido de pruebas y de acceso a la investigación por parte de Rusia al Reino Unido, la respuesta del ministro de Defensa británico fue mandar a callar a Rusia. Entonces, comenzó la algarada, la arremetida desesperada del Reino Unido que se sirvió de una telenovela para llamar primero al boicot del Mundial de Rusia, y luego pasó a la acción al expulsar a 23 diplomáticos rusos de su territorio, y llamando a la 'solidaridad' de EEUU y Europa, que se desvivieron en un efecto dominó.

    Lea más: Los que boicoteen el Mundial de Rusia "se castigarán a sí mismos"

    Y derivó en lo que derivó: un 'flashmob de expulsiones que tuvo en EEUU a su máximo exponente con 60, más, el cierre del Consulado ruso en Seattle. Y llegó la respuesta simétrica de Rusia, y ante ello, en Washington pusieron su grito de incomprensión al cielo.

    "La medida de Rusia de de expulsar a diplomáticos estadounidenses marca un deterioro aún mayor en el relacionamiento Rusia-EEUU", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado. Mientras, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, se despachó con un "No hay justificación para la respuesta rusa".

    El analista internacional Juan Aguilar explica esta situación. "Hay un refrán español que tiene que ver al respecto y que dice 'cuando el tonto coge la linde, y la linde se acaba, el tonto sigue'. Es lo que tenemos aquí: ellos pueden expulsar diplomáticos, pero Rusia no. Estamos en la dialéctica habitual. Yo pego un puñetazo, y si el otro me responde, es que la situación se va a deteriorar más", ironiza el periodista.

    "Todo este ruido ha ocultado que el Congreso de EEUU ha cerrado el expediente de la injerencia rusa en las elecciones norteamericanas. Sigue tapando la situación delicada que tienen las potencias occidentales en la guerra en Afganistán, o la situación en Siria. O el lamentable juego que se han mantenido con Corea del Norte, que ha logrado saber jugar y ponerles en jaque. Y sobre todo está tapando una cosa que es muy grave: que es que se demuestra que una empresa británica (Cambridge Analytica) relacionada con el partido que sustenta la primera ministra (Theresa May) está implicada en la injerencia en las elecciones de EEUU y en el referéndum del Brexit, junto con Facebook. Eso sí que tiene una gravedad, porque no estamos hablando de unos tuits, o unos bots, que decía 'aquel de El País' que habían logrado 10.000 mensajes. No. Estamos hablando de los datos personales de 50 millones de personas", concluye Juan Aguilar.

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik
    Tema:
    La expulsión masiva de los diplomáticos rusos por el caso Skripal (237)

    Además:

    "Occidente está intentando provocar una ola de sentimientos contra Rusia y contra Putin"
    "In May we trust": un boicot británico podría poner a Italia en el Mundial de Rusia
    Revelan 'las pruebas' del Reino Unido contra Rusia por el caso Skripal
    La Cancillería británica se esperaba la respuesta rusa a la expulsión de diplomáticos
    Rusia expulsará a 50 diplomáticos británicos
    Etiquetas:
    escándalo, expulsión, diplomáticos, Serguéi Skripal, Theresa May, Reino Unido, EEUU, Rusia