En directo
    Contante y Sonante

    ¿Qué tan buenos?: los problemas detrás de la Responsabilidad Social Empresarial

    Contante y Sonante
    URL corto
    0 20

    Cuando hablamos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) nos referimos al nombre que reciben las actividades y las políticas efectuadas por las empresas para contribuir a la comunidad.

    La práctica de la RSE está ampliamente extendida en las empresas de mediano y de gran porte. Todas ellas encuentran, en esta práctica, la forma de ‘retribuir a la comunidad’ con algo de lo que esta les ha dado. En este paradigma, las compañías exitosas hacen exitosa a la comunidad en la que están insertas y viceversa.

    “El mecanismo de implementación de la responsabilidad social es muy amplio y varía de acuerdo a cada empresa. En general, tratan de apadrinar a alguna organización que muchas veces está en el mismo territorio donde desarrollan su actividad”, explicó a Sputnik la economista Emilia Millón.

    Pero no solo la bondad motivó a que la RSE se extendiera tan rápidamente a nivel global. Los beneficios de la práctica la convirtieron en una favorita de los empresarios. Si bien es verdad que ofrecen un canal rápido y menos burocrático para obtener fondos para iniciativas sociales, son en muchos casos fondos dirigidos a mantener incambiado el statu quo tanto del que da como del que recibe.

    De acuerdo a Millón, quien trabaja en economía social desde la corriente de la Economía Feminista, “nunca se revela la contradicción directa”, que deviene del hecho de que esa empresa explota un recurso, o a unos trabajadores, y a cambio da una retribución menor.

    “Van al Día del Niño y llevan juguetes, van antes de Navidad y llevan canastas navideñas y así organizan la actividad de responsabilidad social. Hasta ahí llegan y no son estables. Al otro año lo cambian a otro lugar, y así. Sus actividades no están destinadas a desarrollar ese lugar, están orientadas al asistencialismo. Capaz que en lo que más avanzan es en proveer infraestructura”, explicó.

    A cambio de su buena acción, las marcas se promocionan y obtienen exoneraciones impositivas parciales o completas, que varían dependiendo de las normativas nacionales. Además llevan a cabo las acciones con mano de obra gratis, lo que elimina aún más los costos.

    “En general lo que hace la empresa es contagiar esas ganas, para que los que vayan a proveer estos servicios sean los mismos empleados. Obviamente lo hacen fuera del horario laboral, entonces se genera un voluntariado que no es retribuido pero si genera valor”, agregó.

    Etiquetas:
    comunidad, responsabilidad, colaboración, empresas, América Latina
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik