En directo

    Inversiones a nivel global: ¿cómo serán tras la pandemia?

    Al contado
    URL corto
    Por
    0 70
    Síguenos en

    Cinco grandes tendencias de las inversiones. Son las que protagonizarán la economía mundial en la pospandemia de acuerdo al banco suizo Credit Suisse. En un informe elaborado recientemente, la entidad financiera incide en que la COVID-19 mutó sistemas y estructuras previas y preparó el terreno para los cambios que ya están sucediendo.

    Número clave: 5

    En su introducción, el dossier cae en lugares comunes, tales como que la pandemia ha cambiado nuestra forma normal de vivir, lo que incluye a la economía, debido a las medidas de confinamiento. "Esta crisis está desafiando los sistemas y estructuras existentes, sembrando las semillas para un mayor cambio a medida que descubrimos limitaciones en la forma en que aprendemos, trabajamos y vivimos", explica, en una suerte de verdad de Perogrullo.

    Entonces, el documento titulado 'Supertrends. Impulsando el cambio', se sumerge en lo que al entender de Credit Suisse serán las cinco grandes tendencias que prevalecerán en las inversiones luego de que la pandemia escampe.

    A continuación, las cinco grandes tendencias en las inversiones a nivel global auguradas por Credit Suisse, y que analizó para Radio Sputnik el presidente de la Consultora Ekai Center y delegado de la Comisión Consultiva sobre el Cambio Industrial [CCMI] en el Comité Económico y Social Europeo, Adrián Zelaia.

    Cambio climático

    Descarbonizar la economía: Los inversionistas tendrán razones para destinar recursos a empresas que contribuyen de forma más eficaz a la transición hacia una economía global menos intensiva en carbono. El reciente paro económico causado por la pandemia de COVID-19 ha reducido de manera considerable, en varias regiones, las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que es una clara señal de lo que podría lograrse en el futuro, creando una economía global libre de carbono y más sostenible. Los sectores clave en los que se centra esta tendencia de inversión son: la producción de electricidad sin carbono, el transporte, los actores pioneros del cambio en la industria del gas y el petróleo; la agricultura y la producción de alimentos.

    Desde un punto de vista técnico tiene poco sentido esta tendencia, de acuerdo al analista. "El esfuerzo en relación al cambio climático tiende a relacionarse con situaciones de evolución económica razonablemente buenas en las que se realiza un esfuerzo añadido por materias medioambientales", explica el economista.

    En el actual contexto, "se crea de pronto una situación de crisis económica —por lo menos a corto plazo— de una dimensión impresionante en todo el mundo, y en Occidente en particular. Como consecuencia de esto, lo normal es que se prioricen los objetivos más básicos de mantenimiento de empleo, priorizar inversiones relacionadas con el mantenimiento de actividades que ya existen, etc. Plantear que como consecuencia de la situación actual los objetivos de cambio climático adquieren una especial relevancia, me parece bastante absurdo".

    Sociedades preocupadas

    Capitalismo integrador: En opinión de Credit Suisse, el descontento popular está relacionado más bien con los temas nacionales, en particular con las desigualdades, que con la percepción de amenazas externas y la tendencia al proteccionismo. El enojo ha dado paso a la preocupación. Credit Suisse, con la ayuda de un nuevo índice, realiza un seguimiento de si las preocupaciones están aumentando o disminuyendo. La COVID-19 ha demostrado que las verdaderas amenazas emergentes son de carácter global y que requieren una cooperación multilateral, así como una protección individual.

    "Como preocupaciones sociales, tiene sentido. Lo que no sé es cómo relacionan estas preocupaciones, con tendencias de inversión. Evidentemente que de aquí van a surgir sociedades más preocupadas por los servicios básicos, por los sistemas sanitarios, por las amenazas globales. Eso sí parece lógico, o que al menos este sea el primer impacto a partir de la pandemia. Pero la verdad es que no veo cómo relacionan estas preocupaciones sociales, con ámbitos de inversiones específicos", observa Zelaya.

    Economía plateada – Invertir en el cambio demográfico

    El envejecimiento de la población probablemente continuará impulsando por muchos años las oportunidades de negocio y el rendimiento de las inversiones. En los mercados emergentes, en especial, el envejecimiento se producirá una velocidad jamás experimentada en la mayoría de esos países.

    "Esto sí parece claro. Era un segmento en el que ya se preveía de forma muy clara que el simple aumento del mercado, el envejecimiento de la población en el conjunto del mundo y en Occidente y en algunos países emergentes en particular, esto estaba creando un mercado creciente, y por lo tanto, también oportunidades de inversiones en ese ámbito. Es muy posible que como consecuencia de la pandemia el conjunto de inversiones realizadas por una parte significativa, a la que han llamado economía plateada, estas inversiones relacionadas con el ámbito de la salud se reactiven porque la sensibilidad de la población alrededor de la salud, los sistemas sanitarios, etc., aumenten. Esto se puede producir, tanto a través de la compra directa de productos y servicios por parte de los ciudadanos, como a través de la provisión de estos servicios desde el ámbito público", subraya el experto.

    Infraestructuras – Cerrando la brecha

    El gasto en infraestructuras está a punto de entrar en una fase de expansión. Hay brechas, están en todas partes, puesto que las viejas economías tienen que afrontar tanto las necesidades existentes como las nuevas y, además, teniendo en cuenta la tendencia hacia una mayor sostenibilidad. Al mismo tiempo, las nuevas economías continúan urbanizándose a pasos acelerados. La expectativa de unas tasas de interés más bajas y, a veces, incluso negativas, durante un período prolongado debería brindar un estímulo adecuado para las inversiones.

    Zelaia se muestra de acuerdo en este punto. "Las economías emergentes y en desarrollo tienen amplias necesidades de infraestructuras. También Europa y EEUU porque han tenido una infrainversión en infraestructuras durante muchos años y tienen infraestructuras anticuadas, sin renovar, etc. Entonces ahí sí hay efectivamente un ámbito de inversión que previsiblemente va a tener necesidades muy importantes. También, sí puede ser que en concreto esta pandemia del COVID-19 revele déficits de infraestructuras sanitarias en algunos países y que también esto genere inversiones complementarias".

    La tecnología al servicio del hombre

    Las continuas innovaciones y los desafíos surgidos con la crisis del coronavirus siguen convirtiendo a la tecnología en un sector atractivo para los inversionistas, el progreso tecnológico es irreversible.

    El economista indica que "lógicamente debería ser así, que los esfuerzos inversores avanzaran en esta dirección. Y que el avance tecnológico tiende a ser irreversible, también. El avance es acumulativo y se trabaja sobre avances tecnológicos que han ido consiguiendo las generaciones anteriores".

    "De cualquier forma, si vemos lo que está sucediendo en Europa y EEUU, sí deberíamos ser un tanto escépticos con lo que puede suceder en este ámbito. Hay que tener en cuenta que llevamos ya cerca de diez años orbitando alrededor de continuos mensajes sobre la Cuarta Revolución Industrial, lo que iba a ser la industria 4.0 alrededor de la cual se han hecho inversiones en algunos puntos en EEUU, y en países como Alemania, pero que en conjunto no está avanzando. Hay distintos expertos que están hablando del fracaso de la Cuarta Revolución Industrial".

     

    Etiquetas:
    cambio climático, COVID-19, crisis, UE, economía, EEUU, inversiones
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook