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    Europa: ingenieros en el norte, camareros en el sur

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    Mientras la inflación en la eurozona se situó en noviembre en el 1%, Alemania necesita inmigrantes cualificados para evitar la fuga de empresas en un momento en que la tasa de desempleo en los países del sur sigue siendo alta. Algo que obedece a que el proceso de integración europeo no ha sido real, según el economista José Luis Carretero Miramar.

    La Unión Europea es una comunidad dividida, al menos, en tres partes desiguales. Están los del norte, países netamente industrializados; están los del sur, países que sólo pueden optar a ofrecer servicios. Y luego están los del Este, donde los países que integran el grupo de Visegrado van por libre y rechazan acatar algunas normas y decisiones del bloque. Aunque siempre la dan la bienvenida a las partidas de dinero.

    A esta situación, el economista José Luis Carretero Miramar la describe a grandes rasgos de una forma muy sencilla: ingenieros en el norte, camareros en el sur. Este es el precio que pagan, básicamente, los 'países de la periferia', que son los países del sur, según el experto, que son los de siempre, el cinturón que alimenta a la 'locomotora' del continente.

    Y es que Alemania se enfrenta a un problema recurrente de falta de trabajadores cualificados, agravado en los últimos meses. El 'debe' se sitúa en casi un millón y medio de puestos sin cubrir, algo que ha empujado al país teutón a echarse a una búsqueda frenética de mano de obra ante los temores de una fuga de empresas. Para resolver el desaguisado, Alemania quiere volverse un "país de inmigración".

    Así, su canciller, Angela Merkel, reconoció que en caso de no encontrar soluciones, "las empresas tendrán que migrar y es lo último que queremos".

    Carretero Miramar explica este extremo. "La política de austeridad que se ha dado en el marco de la dinámica de crisis a partir del año 2007, genera toda una serie de desequilibrios fundamentales en torno a los países del norte europeos industrializados, que tienen el control real de la moneda comunitaria, y que interponen por lo tanto una relación de intercambio en el marco de la economía global a los países del sur o de la periferia –que pueden ser los mediterráneos– que se encuentran en una situación en la que están sometidos a una política económica y monetaria que no es a la que ellos les vendría bien".

    El economista sostiene que los países del sur "tienen unas economías mucho más débiles que no están no centradas en la industria como en el norte, sino centradas fundamentalmente en los servicios", concluye José Luis Carretero Miramar.
    Etiquetas:
    Angela Merkel, Europa, desempleo, mano de obra, Alemania
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