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    ¿Un despiadado EEUU no permite a Argentina que acabe con el hambre?

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    EEUU respondió con una amenaza directa al nuevo presidente de Argentina. El plan de Alberto Fernández, 'Argentina sin hambre' que incluye como estrategia le renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional [FMI], encontró una respuesta despiadada de parte del secretario del Departamento del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin.

    ¿Primero paguen, después vean?

    La idea, voluntad, deseo y promesa hecha mensaje en cada discurso de campaña y ya como electo presidente de la República Argentina de Alberto Fernández, fue cristalina desde el principio: acabar con el hambre que azota a 15 millones de argentinos. Y a esto le puso un nombre: 'Argentina sin hambre'. Y para cumplirlo, entre otras líneas de acción, marcó una en rojo: renegociar la deuda con el FMI.

    Y la primera devolución que recibió desde su contraparte toda vez que los resultados de los comicios confirmaban que era él, Alberto Fernández, el nuevo presidente de los argentinos, fue una amenaza velada. Más que un tiro por elevación, un disparo directo a las entrañas. "Esperamos que Argentina cumpla el compromiso con el FMI", soltó Mnuchin, cuyo país es el socio mayoritario de esa institución financiera.

    Y luego soltó otra frase con la que se marcó un paso de comedia, que daría risa si no fuera porque son millones los argentinos que están pasando hambre: "Queremos que el pueblo de Argentina y la economía tengan éxito. Nuestros intereses son apoyar al pueblo".

    ¿Cómo es eso de acabar con el hambre?

    Las fundamentaciones de Fernández son tan contundentes como incontestables. "No es posible que en el país del trigo y de las vacas falte el pan y la leche en la mesa de los argentinos", observó en alguna ocasión. También habló de la vergüenza que resulta para un país como Argentina que produce alimentos para 400 millones de personas y que no pueda acabar con el hambre de 15 millones.

    Asimismo, pronunció frases que pudieron resultar una grave afrenta para los acreedores de su país. Dos ejemplos: "Nuestro primer desafío es que el Fondo [FMI] entienda que ha cometido un error garrafal prestando dinero a un gobierno para que le pague a los acreedores y lo usó para pagar la fuga de divisas". Y otra: "Mi objetivo es pagar, pero no manteniendo la recesión de Macri".

    Aunque la idea de Fernández sobre cómo llevar las riendas de la economía de su país durante su gestión sea prácticamente la de dar un giro de 180 grados respecto a cómo la ejecutó Macri, lo cierto es que será difícil que se lo permitan quienes tienen la sartén por el mango.

    A este respecto, el economista argentino Julio César Gambina avisa que "Hay una fuerte presión en sentido contrario".

    El analista explica que la salida al cruce de Mnuchin fue muy fuerte cuando declaró que espera que el próximo Gobierno de Argentina cumpla con los los acuerdos del FMI.

    "Esta declaración tiene que ver con que Alberto Fernández ha señalado en varios discursos que el privilegio es pagar la deuda con los que tienen hambre. La respuesta del secretario del Tesoro de EEUU es: 'estamos abiertos a una negociación, pero dígame cuándo va a pagar. Qué quiere decir eso de primero resolver el hambre, y después atender las necesidades de los acreedores externos'", ironiza Gambina.

    El plan Fernández

    Las líneas maestras de la próxima Administración Fernández pasan por pactar una rebaja del precio de los alimentos básicos de la dieta familiar; promover la competencia entre grandes y pequeños productores; extender una tarjeta de alimentación a los más vulnerables; y convocar a personalidades independientes para que sumen su voz en el combate a la indigencia. También quiere estimular el consumo interno y el crédito.

    Gambina sostiene que la situación del país es muy delicada. "En Argentina no sobran recursos. Es más, si hay superávit de la balanza comercial estimada para todo el año en unos 12 mil millones de dólares, eso está más vinculado a la recesión que hay en Argentina. Este año se estima que el Producto Bruto caerá un 3% respecto del año pasado".

    "Argentina tiene cerrado el mercado de préstamo a nivel mundial, y por lo tanto se le va a complicar la posibilidad de atender los pagos externos, y por lo tanto se abre ahí el interrogante [acerca] de dónde saldrán los recursos para atender las necesidades sociales imperiosas", concluye Julio César Gambina.

    Etiquetas:
    Fondo Monetario Internacional (FMI), hambre, Alberto Fernández, Argentina
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