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    España: donde manda capitán, ¿no manda marinero?

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    Javier Benítez
    Elecciones generales en España (2019) (100)
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    Pese a obtener 123 escaños en el Congreso, muy lejos de los 176 que requiere una mayoría para decidir quién será el próximo inquilino de La Moncloa, el PSOE, y más precisamente en la figura de Pedro Sánchez, quiere gobernar en solitario en la próxima legislatura. Y a quien no le guste la idea, allí está la CEOE para aclarar los puntos.

    Antonio Garamendi, presidente de La Confederación Española de Organizaciones Empresariales –más conocida por sus siglas CEOE, o 'la patronal' a secas–, en una entrevista que ofreció al diario El Mundo de España, lanzó una sugerencia, todo un aviso a navegantes:

    "Ciudadanos y PP deberían abstenerse en la investidura y dejar que gobernara Sánchez, que es quien ha ganado las elecciones, como ya hizo el PSOE en su día con Rajoy. No digo que tengan que regalar la abstención, sino que sería bueno que fuera fruto de acuerdos que sean de interés general para que el país afronte la desaceleración económica".

    También hizo su llamado en Radio Nacional de España: apeló a las matemáticas Garamendi: "Hasta ahora (el PSOE) lideraba el Gobierno con 84 diputados. ¿Por qué no hacerlo con 123?", se preguntó. En sus reflexiones, deslizó el pensamiento del rubro al que representa: "pensamos que un gobierno monocolor sería más adecuado en estos momentos para nuestro país, daría más estabilidad". Y hubo un lugar para el matiz: "Todo lo que se mueva con un Gobierno de centroizquierda nos dejaría tranquilos y nos sentiríamos muy cómodos", en una alusión a un posible acuerdo PSOE-Ciudadanos.

    Para el presidente de la Consultora Ekai Center, Adrían Zelaia "parece evidente que a las élites financieras probablemente lo que les interesa es una izquierda que esté de alguna forma controlada por el Partido Socialista, y una derecha controlada por Ciudadanos, como los dos partidos con los que ellos pueden sentirse en un contexto más equilibrado y más a gusto".

    Pero Garamendi no está solo en esta 'sugerencia'. En este sentido, el banco Santander le acompañó en su cruzada. En un informe a grandes clientes, analistas de la institución que timonea Ana Botín arguyeron: "La coalición entre PSOE y Ciudadanos probablemente complacería a los mercados financieros, dado que la postura liberal de Ciudadanos sería mejor recibida que el populismo de Unidas Podemos".

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    Mientras, días antes de los comicios, en su cuarto discurso como presidenta del Santander ante la junta de accionistas, Ana Botín lanzó un mensaje con un marcado acento político y social. Pidió responsabilidad y madurez a la clase política. "Tras estas elecciones necesitamos huir del cortoplacismo e impulsar una agenda reformista con visión de largo plazo, el crecimiento inclusivo y la cohesión social, que solo es posible si los empresarios invierten y crean empleo", dijo, al incidir además en que "Gane quien gane, gobierne quien gobierne, necesitamos un compromiso permanente con la educación".

    Zelaia cree que la sugerencia del presidente de la CEOE suena a alarma. "Da la sensación de que desde el ámbito empresarial, teniendo en cuenta estas declaraciones de Garamendi –también de la presidenta del Banco de Santander–, de que quieren evitar a toda costa un Gobierno de coalición entre el Partido Socialista y Unidas Podemos". 

    El experto subraya que "parece claro que si Unidas Podemos y los nacionalistas van a apoyar al nuevo Gobierno, van a pedir cosas concretas, no simplemente apoyar una decisión de sustitución del anterior Gobierno del Partido Popular como sucedió hace unos meses, sino que van a pedir contrapartidas concretas que durante estos meses no satisficieron".

    Los deseos o sugerencias emitidos por la cúpula de los empresarios españoles y del Santander no calaron con mucha gracia en Ciudadanos, desde donde les devolvieron la bola con un revés a gran velocidad. "Han votado los españoles, no la CEOE ni un banco", respondió en tono beligerante el líder de la formación naranja, Albert Rivera.  

    No le fue en zaga en intensidad el mensaje de Inés Arrimadas, quien afirmó que en la legislatura a estrenarse su partido no estará distraído en reyertas internas, y que Rivera estará "enfocado, firme y fuerte para hacer oposición a un Gobierno que va a ser muy malo para España".

    Para el analista, estos mensajes lanzados desde Ciudadanos tienen dos vertientes: una de mera imagen, y otra de fondo. "Nadie pone duda en España que el partido Ciudadanos es un partido muy estrechamente ligado a la elite oligárquica, financiera y de las grandes empresas españolas e internacionales".

    "Dentro de ese contexto es evidente la influencia que en este sentido la opinión de las grandes empresas  va a tener en la trayectoria de Ciudadanos. Y a la inversa, a Ciudadanos, en la medida en que quiera postularse como pretende como primer partido de la derecha, le interese sin ninguna duda también, diferenciarse desde el punto de vista de imagen y trasladar que su opinión y sus estrategias, son autónomas con respecto a las grandes empresas", concluye Adrián Zelaia.

    Tema:
    Elecciones generales en España (2019) (100)
    Etiquetas:
    coalición, bancos, empresariales, finanzas, Banco Santander, CEOE, Unidas Podemos, Partido Popular de España, Ciudadanos, PSOE, Antonio Garamendi, Inés Arrimadas, Albert Rivera, Pedro Sánchez, España
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