Widgets Magazine
03:45 GMT +313 Noviembre 2019
En directo
    Prensa

    La cuestión racial en EEUU, asignatura pendiente

    Prensa
    URL corto
    0 0 0
    Síguenos en

    Las autoridades declararon el estado de emergencia en Ferguson (Misuri, EEUU), sacudida ya desde hace una semana por las protestas contra la “arbitrariedad policial” tras la muerte del joven afroamericano Michael Brown a manos de un policía. El caso provocó una ola de indignación en EEUU, donde 90 ciudades, Washington incluida, celebran estos días concentraciones de solidaridad con Ferguson.

    Las autoridades declararon el estado de emergencia en Ferguson (Misuri, EEUU), sacudida ya desde hace una semana por las protestas contra la “arbitrariedad policial” tras la muerte del joven afroamericano Michael Brown a manos de un policía. El caso provocó una ola de indignación en EEUU, donde 90 ciudades, Washington incluida, celebran estos días concentraciones de solidaridad con Ferguson.

    Las protestas en Ferguson comenzaron el 10 de agosto después de que el agente de la policía Darren Wilson matase a tiros a Michael Brown, de 18 años. Según la versión oficial, Brown, que estaba inerme, atacó primero al policía que acudió por un aviso de robo en una tienda. Tras una breve altercación, el joven, a quien Wilson y su compañero sospecharon del robo, recibió balazos mortales.

    En cambio, según un amigo de Brown, los policías mostraron agresión infundada y el joven resultó baelado al intentar escapar.

    Los vecinos de Ferguson, donde el 60% de la población es de raza negra, acusaron a los policías de racismo y abuso de autoridad y salieron a las calles. “Estamos con Michael Brown. Tenemos derecho legítimo a reunirnos pacíficamente”, coreaban los manifestantes.

    Sin embargo, pronto las acciones dejaron de ser pacíficas y, según las autoridades locales, degeneraron en actos de vandalismo y saqueos a lo cual la policía respondió con gas lacrimógeno y cartuchos de humo.

    El sábado pasado, el gobernador de Misuri, Jay Nixon, decretó el estado de emergencia en Ferguson e impuso un toque de queda, de la medianoche a las 5.00 horas locales. Asimismo, aseguró a los habitantes, que “no violan la ley”, que la investigación del homicidio se lleva a cabo en el más alto nivel y con la participación de 40 agentes del FBI.

    Sin embargo, las medidas anunciadas no hicieron sino acalorar más todavía los ánimos y las protestas que se saldaron desde entonces con un herido y siete detenidos. Los policías explicaron que arrestaron a saqueadores armados lo que provocó nuevas acusaciones de racismo.

    Estos días protestas de solidaridad con Ferguson se celebran en decenas de ciudades de EEUU, Washington incluida. Todas han sido pacíficas hasta el momento, pero la policía ha amenazado con detenciones en caso de disturbios.

    “La gente está harta de agresiones policiales”, dice Patricia Bynes, miembro del comité demócrata de Ferguson, al calificar las actuales protestas de respuesta al racismo y la discriminación a nivel estatal. 

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik