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    Prensa rusa al día (27 de marzo)

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    RIA Novosti no asumirá responsabilidad por los artículos de prensa

     

     

    Moscú, RIA Novosti

     

     

    Nezavisimaya Gazeta

     

    China castigó a la industria de defensa rusa

     

    Rusia permanece en el segundo lugar, después de EEUU, en la lista de los principales exportadores de armamento convencional pero sus posiciones en esta materia se vieron notablemente afectadas en 2006-2007,  período en que China redujo en el 62% la importación del material bélico, escribe el jueves Nezavisimaya Gazeta citando un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones para la Paz con sede en Estocolmo (SIPRI).

     

    El tráfico internacional de armas convencionales disminuyó en el 8% en 2006-2007 pero el recorte refleja un cambio coyuntural de poca importancia, dado que el mercado había experimentado un continuo crecimiento a lo largo de los seis años anteriores, señaló Mark Bromley, uno de los expertos del SIPRI.

     La cifra más espectacular en este informe, que se dará a conocer oficialmente el próximo lunes, es la bajada del 62% en las ventas del armamento a China, en 2006-2007. En 2006, este país adquirió en Rusia una cantidad récord de armas - entre ellas, helicópteros, radares, motores de aviones, misiles y submarinos de la clase Kilo - de manera que al año siguiente se registró un descenso, explicó el Dr. Paul Holtom, otro representante del SIPRI. También influyó en ello un recorte considerable del número de aviones ensamblados en China bajo licencia rusa.

    China lanzó un programa del rearme en la década del 90, recordó Holtom. Rusia se convirtió en la proveedora casi exclusiva para el Ejército chino debido al embargo impuesto por la Unión Europea, EEUU y otros exportadores de armamento. Ahora bien, el futuro de esta cooperación preocupa actualmente tanto a Moscú como a Pekín. La parte china está descontenta con las dilaciones que se producen en el suministro del material bélico, por ejemplo, los aviones de transporte, mientras que Rusia teme que los chinos acaben copiando sus tecnologías militares. El avión chino J11B, por ejemplo, es muy similar al modelo Su-27 que Rusia vendió en su momento al país vecino.

    "El mercado chino se va contrayendo", constató Holtom a la pregunta de si Rusia pierde las ventas en este país. "Subsiste la demanda en algunos sectores pero ciertos sistemas pueden producirse localmente. La gran interrogante es si será levantado el embargo, porque ello afectará al acceso de Rusia al mercado chino. Francia ha insistido en más de una ocasión en el levantamiento del embargo", dijo Holtom.

    Representantes de Rosoboronexport, entidad pública que controla las ventas del armamento ruso en el mercado internacional, afirman tener una cartera de pedidos por valor de 25 mil millones de dólares. La exportación incrementó de tres mil millones de dólares en 2000 a 6,2 mil millones en 2007. Las cifras podrían ser mayores, si la industria rusa de defensa fuese capaz de cumplir todos los pedidos a pesar de que muchas empresas tienen capacidades ociosas. Las causas son obvias: muchas máquinas están obsoletas, faltan inversiones y personal cualificado, hay necesidad de buscar a nuevos proveedores. Todas estas circunstancias sí pueden bajar o desacelerar la exportación de armas desde Rusia.

    "No dudo de que la exportación irá disminuyendo", dijo Alexander Jramchigin, experto del Instituto ruso de análisis político y militar. "La base de ventas se está agotando. Aún vendemos las armas del período soviético. Ya podemos dar por perdida a China. India avanza en la misma dirección. El volumen de ventas sigue creciendo gracias a Venezuela e Irán que simplemente no pueden comprar armamento en otras partes. Pronto acabaremos vendiendo nuestros equipos bélicos a los países del África tropical".

    Los pronósticos de este tipo se escuchan por lo menos desde hace diez años pero Rusia exporta cada vez más armas a un número creciente de países, entre ellos, Venezuela, Indonesia, Malasia, Argelia y Vietnam. Y hay demanda estable en el segmento de precios medianos, o sea, de armas de tercera y cuarta generación que seguirán en dotación de todos los países del mundo hasta mediados del siglo XXI por lo menos.

    Lo anterior no significa la ausencia de problemas en esta materia. Tradicionalmente, Rusia queda a la zaga de otros proveedores en lo concerniente a los equipos electrónicos de a bordo, medios de transmisión y componentes óptico-electrónicos. Esta situación explica que a veces se instalen equipos de producción francesa o israelí en aviones, buques y carros de combate hechos en Rusia. Entretanto, se trata de renglones que van cobrando creciente peso en la estructura del coste total.

    Otro punto flojo son los servicios de posventa, reparación, suministro de repuestos y modernización. Es un mercado que maneja sumas considerables porque los clientes prefieren hoy adquirir el ciclo completo, incluido el reciclaje.

    El factor más relevante que incide en las ventas es la política. Junto con las armas, se proporcionan ciertas garantías de seguridad y se redistribuyen algunas zonas de influencia. También son importantes diversos esquemas de compensación y pago, trueque incluido, o reinversión en la economía del país comprador. Cuanto más fuerte es un Estado, más candidatos hay para adquirir sus armamentos junto con la amistad. Y Rusia ha ganado mucho peso últimamente.

     

     

    Vedomosti

     

    China-Rusia, un matrimonio por interés

     

    La alianza entre China y Rusia es una realidad pero es un matrimonio por interés, no por amor, opina Lord Robert Skidelsky, profesor de la Universidad de Warwick (Inglaterra) y autor de un artículo publicado el jueves en el diario ruso Vedomosti

    Cuando el mundo entero estaba debatiendo los sucesos de Tíbet, este parlamentario británico, curioso por saber hasta qué punto es fuerte tal alianza, decidió hacer una llamada telefónica a Yang Jiechi, ministro de Exteriores de China.

     

    Ambos países defienden el concepto de un mundo multipolar y coordinan hasta cierto grado sus gestiones en materia de política y seguridad internacional, constata el articulista. Ambos avalaron en el Consejo de Seguridad de la ONU la no injerencia en los asuntos internos de los Estados miembros. Hace 11 años, fundaron la Organización de Cooperación de Shanghái, como contrapeso a la expansión de la OTAN. Ambos se opusieron en 1999 a la operación de la OTAN en Yugoslavia y se pronuncian actualmente en contra de reconocer la independencia de Kosovo.

    El concepto multipolar para ambos es una doctrina defensiva cuya meta es impedir que EEUU reordene el mundo de acuerdo con sus intereses y valores. El multilateralismo, para China, no es más que un intento estadounidense de  hacer que Europa acepte el sistema unipolar, mientras que el verdadero orden pluralista radica en el principio del "vive y deja vivir a los demás".

    Cuando Skidelsky preguntó a Jiechi por la diferencia entre el concepto multipolar y el equilibrio de fuerzas, el ministro chino comparó este último concepto con la jungla, en la que los predadores se abstienen de atacar unos a otros por miedo a la respuesta. El concepto chino, en cambio, se parece a un cuadro armonioso donde diversas formas, imágenes y colores se encuentran en el lugar que mejor les corresponde.

    ¿Por qué, entonces, China necesita el rearme? Porque cada polo, fue la respuesta, ha de ser lo suficientemente fuerte como para defender su integridad territorial. Incluso si miramos a China y Rusia juntas, el ritmo de su rearme no permite mantener la paridad con EEUU y jugar un papel equiparable en los asuntos internacionales.

    A ello siguió una perorata elegante acerca de la situación interna de China, tal y como se ve desde Pekín. La historia demuestra que China ha sido el país menos agresivo del planeta. Sus gobernantes han tenido que preocuparse por la prevención de conflictos internos o la defensa contra invasores. Para mantener la armonía interna a día de hoy, es necesario reducir la colosal diferencia de ingresos entre las provincias occidentales y orientales del país; en lo externo, la armonía requiere que Occidente reconozca la soberanía de China sobre Tíbet y Taiwán. El discurso ha terminado con una cita de Du Fu, poeta chino del período de la dinastía Tang: "Nos basta con poder defender nuestras fronteras contra una invasión enemiga. ¿Qué provecho tienen para nosotros las matanzas absurdas?"

    La alianza chino-rusa es un hecho real pero se trata de un matrimonio por interés, no por amor, concluye Skidelsky. Rusia es muy occidental en su obsesión con la política global de la fuerza, mientras que China es totalmente oriental en su indiferencia majestuosa. Pero la globalización es un proyecto de Occidente. Y lo que está por ver aún es hasta qué punto sirven para navegar en estas aguas los principios de Confucio, Mencio y Du Fu, cuando se les da una interpretación pragmática.

     

    Kommersant

    Gazprom apuesta por el gas natural licuado

     

    La estrategia de producción y suministros del gas natural licuado (GNL), aprobada ayer por el consejo de directores de Gazprom, establece invertir en estos proyectos más de 45.000 millones de dólares hasta 2030. Si estos planes cuajan en realidad, las ventas de GNL proporcionarán al consorcio unos beneficios homologables con los que reportan las exportaciones del gas natural por tubería.

     

    En el momento actual Gazprom no dispone de una sola planta de licuación de gas. En caso del escenario conservador, los gastos en la creación de las plantas de GNL se calculan en 45.000 millones de dólares, mientras el escenario agresivo lo eleva a 60.000 millones, explicaron las fuentes, próximas al consejo de directores del monopolio gasístico. "El monto de la inversión dependerá del avance en la ejecución de obras de construcción y del crecimiento de costes", indicaron las fuentes.

    El yacimiento Shtokman puede llegar a ser la fuente principal para los proyectos en materia de GNL. "En el marco del proyecto, se podría montar de 4 a 6 instalaciones de licuación de gas con capacidad de 7,5 millones de toneladas cada una", indicó un ejecutivo de Gazprom.

    Al menos otras dos instalaciones de GNL se prevé construir en el marco del proyecto Sakhalin-2 (cuatro instalaciones como máximo con capacidad de 4,5 millones de toneladas cada una).

    De licuar todo el gas natural procedente de Shtokman (94 mil millones de metros cúbicos al año), Gazprom podría obtener ingresos de 37.600 millones de dólares. En caso de rentabilidad de ventas del 15%, el beneficio neto del monopolio se calcula en 5.600 millones de dólares.

    Las exportaciones de gas en 2007 reportarán a Gazpron un beneficio neto de 24.800 millones de dólares, dice el analista de Troika Dialog, Valeri Nésterov. "Los nuevos proyectos permitirán ultimar el proceso de formación del mercado mundial de gas a través del aumento de los suministros de GNL", indica el experto y explica que desde 2000 las ventas de GNL en el mundo se multiplicaron por cuatro y ahora constituyen un 20% del comercio mundial de gas.

    "Las inversiones de 45.000 millones de dólares no son nada exorbitantes -opina Nésterov-. ExxonMobil efectúa inversiones de 10.000 millones sólo en un proyecto en Papua Nueva Guinea."

    Las inversiones en GNL surtirán el efecto deseado, sostiene el analista de Brokerkreditservis, Maxim Shein. "Gazprom diversificará los riesgos y dejará de depender de gasoductos", indica el experto.

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