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    Prensa rusa al día (18 de abril)

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    RIA Novosti no asumirá responsabilidad por los artículos de prensa

    Moscú, RIA Novosti

    Vremia Novostei

    ¿Qué hay de común entre Palestina y Kosovo?

    Como es sabido, los países occidentales se empeñan en conceder cuanto antes la independencia a la provincia autónoma de Kosovo. Moscú se opone categóricamente a toda presura en esta cuestión y, según datos que obran en poder de Vremia Novostei, está dispuesta a recurrir a su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.

    Se habla mucho de que el ejemplo de Kosovo puede servir de estímulo para las repúblicas rebeldes en el espacio postsoviético, tales como Abjasia, Osetia del Sur y Transnistria. Pero en las negociaciones internacionales se aducen analogías proyectadas no sólo al futuro sino también al pasado. Algunos diplomáticos occidentales hacen recordar que Moscú fue uno de los primeros en aceptar la división del territorio británico en fideicomiso en dos Estados: Palestina e Israel. Así las cosas, dicen ellos, ¿por qué no aceptar ahora el surgimiento de un nuevo Estado: Kosovo?

    Pero al analizar la experiencia mesoriental, Moscú llega a otras conclusiones. Es que el Estado de Israel fue creado, mientras Palestina, hasta ahora no. Parece que en aquel lejano año de 1948 las grandes potencias perdieron el control sobre la situación crítica. Lo importante es ahora no incurrir en el mismo error.

    Además, hay una diferencia de fondo. Kosovo forma parte de Serbia, consiguientemente, se trata de la división de un Estado independiente.

    La proclamación unilateral de la independencia de Israel dio solución sólo a una parte de problemas y, además, a expensas de la parte árabe.

    Si en Kosovo, bajo control de la comunidad internacional, no se da solución a los problemas fundamentales del futuro estatus de la provincia, incluido el respeto a los derechos de las minorías étnicas, después de proclamada la independencia, la posibilidad de influir sobre la situación se reducirá drásticamente. La causa de ello será los derechos y la condición del Estado soberano.

    Más aun, un precipitado otorgamiento de la independencia a Kosovo sentaría un precedente que socavaría la actual postura de Israel respecto a los asentamientos judíos en Cisjordania. Si en contra de la voluntad de los serbios se les impone el poder de la mayoría albanesa, ¿por qué Israel puede demandar territorios en Cisjordania al deslindarse de Palestina?

    El principal argumento aducido por Occidente a favor de un pronto otorgamiento de la independencia a Kosovo es la tesis de que esta provincia puede sumirse en caos, porque los albanokosovares no pueden esperar más. De llamar las cosas por su nombre, es un chantaje de la comunidad internacional. Es que nadie propone crear hoy mismo el Estado palestino soslayando los acuerdos logrados por las partes en conflicto so pretexto de evitar violencia en los territorios palestinos.

    Provoca extrañeza asimismo el que la Unión Europea ya ahora les prometa tanto a los serbios como a los kosovares la posibilidad de ingresar en esta organización que agrupa a 27 Estados, estando pendiente el problema de Kosovo.

    Hablando en rigor, la Unión Europea pretende resolver el problema a costa de toda la comunidad internacional, sentando, además, un peligroso precedente para las situaciones parecidas en el resto del mundo.

    Vremia Novostei

    Lukashenko emprende el camino de Josip Broz Tito

     

    El deterioro de las relaciones entre Minsk y Moscú en materia energética hace a Alexandr Lukashenko intensificar los contactos con los países del Asia y América Latina. En 2005, el dirigente bielorruso visitó Venezuela e Irán; en marzo pasado viajó a los Emiratos Árabes Unidos; ayer regresó de Omán e India; y en un futuro próximo pretende viajar a Azerbaiyán y realizar una nueva visita a Venezuela.

    Tras la subida del precio del gas ruso y la introducción de aranceles sobre el crudo que Moscú exporta a Bielorrusia, Lukashenko prometió estrechar los vínculos de su país con la UE, sin conseguir grandes avances en este terreno. "Las instituciones europeas dieron a entender que la mejora de relaciones será posible únicamente cuando Minsk haya cambiado su política interna", recordó el sociólogo Oleg Manáiev. En cuanto a las naciones asiáticas y latinoamericanas, se están guiando por razones políticas propias y, a corto plazo, podrían ofrecerle a Bielorrusia cierta ayuda, opina este experto. "Ello permitirá tapar algunas brechas en la economía pero difícilmente conducirá al desarrollo de una cooperación estratégica a largo plazo, de manera que Minsk, tras sacar dividendos insustanciales, volverá a la necesidad de construir las relaciones con sus vecinos: la UE y Rusia", señaló él.

    El analista bielorruso Leonid Zaikó piensa que Minsk, al diversificar los contactos en materia de política exterior, procura reforzar su posición en el diálogo con Rusia. "Lukashenko quiere ser uno de los líderes del Movimiento de los No Alineados (MNA)", explicó él. "De este modo, será posible no sólo ampliar el protagonismo de Bielorrusia en el escenario internacional, elevándola a la categoría de jugadores medianos, sino también mejorar las posiciones del líder bielorruso en la negociación con Moscú", agregó Zaikó.

    Uno de los fundadores del MNA fue el dirigente yugoslavo Josip Broz Tito, recordó él. Al promover esta organización, en 1961, "Tito se erigió en un líder para dos terceras partes de la humanidad y así pudo asegurarse contra posibles atentados de Moscú contra su futuro político", precisó el experto. "A Lukashenko le preocupa el decreciente apoyo por parte de Rusia, de manera que pretende aprovechar el Movimiento de los No Alineados en calidad de seguro excelente", concluyó Zaikó.

     

    Vedomosti

     

    Tragedia de Uliánovskaya: ¿Sabotaje o factor humano?

     

    El sistema de control sobre la concentración del grisú en la mina rusa Uliánovskaya, donde una explosión causó 108 muertos el pasado 19 de marzo, había sido desactivado para que los trabajadores pudieran rendir y cobrar más sin molestarse ante cada alarma. Podríamos definir lo sucedido como "sabotaje", siguiendo al gobernador regional Amán Tuléiev, o como simple "factor humano" porque no se trata de un caso excepcional, aunque sí lo es el número de las víctimas provocadas por la tragedia de Uliánovskaya, la mayor que ha ocurrido en los últimos 75 años en la industria minera de Rusia.

    En tiempos de la Unión Soviética se daba por sentado que un acto subversivo o de sabotaje tiene por objetivo debilitar al Estado. El Código Penal en vigor también menciona el delito de "subversión". Las denuncias de "sabotaje" y "actos subversivos" en Rusia se han vuelto muy recurrentes últimamente. La acusación de sabotaje se lanzó, por ejemplo, contra Hacienda, por no haber aprobado a tiempo el nuevo sello de accisa para licores. También se habló de "acción planificada" cuando en varias regiones rusas se registraron numerosos casos de intoxicación a causa del vodka adulterado.

    El "sabotaje" en Uliánovskaya es de otra naturaleza. Podríamos decir que es típico para la fase inicial del capitalismo. La patronal tiene escaso interés por la mejora de condiciones laborales, y a los trabajadores tampoco les interesa acatar las normativas de seguridad: los sensores de control obligan a parar el trabajo con demasiada frecuencia, baja el rendimiento y, con él, las ganancias de la empresa y el sueldo de los mineros. Que del buen trabajo de los sensores depende también la vida de mucha gente, es algo que se abstrae como argumento inoportuno.

    Rusia sigue siendo un país de la mano de obra barata. Los sueldos son bajos, al igual que los gastos relacionados con la técnica de seguridad o compensaciones sociales. El sistema del seguro, que en principio podría disciplinar a la patronal y a los trabajadores, está prácticamente ausente. Alrededor de 190.000 rusos mueren cada año a causa del trabajo en industrias de carácter peligroso o nocivo, y otros 15.000 son víctimas de accidentes laborales, según la información de Dmitri Medvédev, vicepresidente primero del Gobierno.

    En una economía normal, la mejora de las condiciones laborales se traduce en un mayor rendimiento y contribuye a prolongar la edad activa del trabajador. Con muy pocas excepciones, las empresas rusas no ven que haya una relación directa entre la protección laboral y el rendimiento. Es más: muchas veces creen que es una relación a la inversa.

    ¿Cabría explicarlo todo por un capitalismo salvaje? ¿Encuadra en el concepto de sabotaje la supresión de antiguos privilegios sociales, sustituidos por algunas compensaciones en metálico? ¿O la inexistencia de un sistema eficaz que proporcione fármacos baratos a los grupos más desprotegidos de la población? ¿O las polémicas reformas del autogobierno local y del sector de servicios municipales? ¿O la renuencia generalizada de usar el cinturón de seguridad en el coche? Son manifestaciones muy variadas de un mismo fenómeno: el desprecio hacia el valor de la vida humana, la esperanza de salvarse por un milagro y la apuesta por las llamadas razones pragmáticas.

     

    Gaceta

    Gasprom no logra poner bajo su control el proyecto "Sakhalin-2"

     

    El consorcio gasístico ruso de nuevo sufrió chasco en la tarea de hacerse con el paquete de control de acciones de Sakhalin Energy, compañía operadora del proyecto, el más importante en Rusia que se ejecuta bajo el régimen de contrato de reparto de producto. El acuerdo sobre la participación de Gasprom en el capital social de Sakhalin Energy no fue firmado el 16 de abril como era previsto inicialmente.

    Tras prolongadas conversaciones nocturnas los miembros del Consejo de Vigilancia del proyecto no consiguieron llegar al consenso sobre algunas cláusulas de la transacción.

    Gasprom y otros participantes en la reunión celebrada en altas horas de la noche se niegan a hacer comentarios oficiales algunos. No obstante, de las declaraciones emitidas anteriormente por ejecutivos del consorcio gasístico se desprende que se mantienen discrepancias entre las partes en los puntos relativos al presupuesto del proyecto "Sakhalin-2" y a la responsabilidad financiera por violación de la legislación ecológica vigente.

    Según los expertos, es poco probable que la transacción no haya prosperado por divergencias respecto al tema de financiación del proyecto. El nuevo presupuesto del proyecto quedó aprobado tanto por todos los participantes en el capital social de la compañía operadora (Gasprom, Royal Dutch Shell, Mitsui y Mitsubishi) como por el presidente Vladímir Putin personalmente. Importa señalar que el precio del proyecto asciende a 19,4 mil millones de dólares de los que 3,6 mil millones se catalogan dentro de pérdidas irrecuperables.

    A finales de marzo el miembro del consejo de administración de Gasprom, Bogdán Budzuliak, advirtió de que la transacción en cuestión quedaría cerrada, siempre y cuando el consorcio gasístico quede eximido de pago de las multas por violación de la legislación ambiental, cuyo importe podría llegar a 50 mil millones de dólares.

     

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