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    La humanidad volvía a respirar con tranquilidad en la última década del siglo XX al llegar a su fin la guerra fría que enfrentó a la entonces Unión Soviética y EEUU, las dos mayores potencias de la época. El sosiego duró apenas tres décadas y el mundo está ahora ante una nueva carrera armamentista, protagonizada esta vez por las armas hipersónicas.

    Los nuevos sistemas armamentísticos pueden alcanzar una velocidad de más de 20 veces la del sonido y burlar las defensas existentes. A principios de este mes Estados Unidos y Australia anunciaron un nuevo proyecto denominado SCIFire para desarrollar juntos un arma hipersónica con un motor a reacción. Los australianos se jactaban de que en diez años tendrían sus misiles hipersónicos.

    Vladímir Ermakov, responsable de la Cancillería rusa para el control de armas, concuerda que la nueva carrera armamentista ya está en marcha, pero matiza que algunos países tratan de intensificar esta competencia tecnológica con el argumento de la rivalidad de las grandes potencias. "Los estadounidenses claramente se propusieron conseguir ventajas militares unilaterales a toda costa siguiendo la ideología de (expresidente Ronald) Reagan de la paz a través de la fuerza", sostuvo.

    En el mundo, además de los australianos hay una decena de países que buscan poseer armamento hipersónico, sin contar a las grandes potencias como Rusia, China y Estados Unidos.

    A la vanguardia

    Rusia lidera el desarrollo de las armas hipersónicas con el avanzado sistema Avangard, incorporado ya en su arsenal.

    El Avangard es un complejo dotado de un misil balístico intercontinental y un planeador capaz de burlar las defensas antimisiles existentes y en desarrollo de cualquier adversario. A diferencia de las ojivas tradicionales, que siguen una trayectoria balística, Avangard planea en las capas densas de la atmósfera, a una altura de decenas de kilómetros, con una velocidad que supera más de 20 veces la del sonido.

    Un misil del complejo hipersónico ruso Avangard (a la derecha)
    © Foto : YouTube/Телеканал Звезда
    El país europeo cuenta también con su misil hipersónico Kinzhal, que con un alcance de 2.000 kilómetros, desarrolla una velocidad diez veces superior a la del sonido y puede eludir todos los escudos antimisiles existentes. A esto se suma la versión naval denominada Tsirkon que se encuentra en la fase final de las pruebas.

    Ermakov enfatizó que Moscú se vio obligado a desarrollar este tipo de armas para mantener la estabilidad estratégica después de que Washington se retirara unilateralmente del Tratado de Antimisiles Balísticos en junio de 2002, durante el Gobierno de George W. Bush.

    En los último años, Estados Unidos está inyectando miles de millones de dólares a sus programas militares para alcanzar a Rusia. El diplomático atribuyó esa carrera vehemente a la humillación que Washington siente por verse superado.

    "La campaña febril de Estados Unidos para obtener las armas hipersónicas fue provocada, aparentemente, por su orgullo herido, ya que la aparición de estos avanzados sistemas primero en Rusia le han quitado brillo a la imagen del liderazgo tecnológico estadounidense", subrayó.

    De hecho, en esta demostración de músculo tecnológico, China también le lleva la delantera al país norteamericano. Pekín presentó su misil hipersónico DF-17 en un desfile militar en octubre de 2019.

    Hace unos días el Gobierno estadounidense otorgaba un contrato a la compañía Northrop Grumman para desarrollar misiles hipersónicos que servirían de blancos para probar las defensas de los buques de la Armada. El proyectil volaría a casi 3.000 kilómetros por hora, una velocidad tres veces inferior a la que desarrollan los misiles rusos. El monto del contrato no ha trascendido.

    En septiembre, el subsecretario de Defensa estadounidense, David Norquist, afirmaba que su país intensificaba su carrera contrarreloj para conseguir armas hipersónicas y planeaba más de 40 lanzamientos de prueba para 2024. Todo evidencia que Estados Unidos pisa el acelerador para alcanzar a sus grandes rivales geopolíticos. 

    Etiquetas:
    control de armas, armas hipersónicas, carrera armamentista, Rusia, EEUU
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