En directo
    Política
    URL corto
    0 10
    Síguenos en

    GINEBRA (Sputnik) — Las sanciones unilaterales que imponen ciertos países a otros dificultan la respuesta a la pandemia de coronavirus, advirtió Alena Douhan, relatora especial de la ONU sobre la repercusión negativa de las medidas coercitivas en el disfrute de los derechos humanos.

    "Un estudio que realicé con la participación de los países sancionados, las ONGs humanitarias y otros organismos, mostró que las sanciones obstaculizan la lucha contra el COVID-19", dijo Douhan en una entrevista con Sputnik.

    La relatora recordó que se unió a los llamados del secretario general de la ONU y de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a los distintos gobiernos del mundo a levantar, suspender o reducir sus sanciones unilaterales contra otros Estados a fin de que puedan combatir la pandemia y salvar vidas, pero esa petición fue ignorada.

    Hoy por hoy, subrayó, las naciones blanco de las sanciones no pueden adquirir los equipos médicos necesarios ni medicamentos y a veces las organizaciones no gubernamentales tampoco pueden enviar fondos para ayudar a los pacientes.

    "Incluso hay casos en los que autorizan la entrega de los equipos, pero las sanciones en relación con otros artículos como el combustible, no permiten trasladarlos donde puedan ser útiles", puntualizó.

    Douhan remarcó también que la ayuda humanitaria se ha visto paralizada por las amenazas de algunos Estados de imponer sanciones extraterritoriales a los que osen saltarse sus restricciones.

    Actualmente Estados Unidos con sus sanciones unilaterales impide a Venezuela, Cuba, Irán y otros países a combatir la pandemia de coronavirus que hasta la fecha se ha cobrado más de 1,66 millones de vidas en el mundo.

    Mecanismo de evaluación

    La relatora de la ONU urgió al establecimiento de un instrumento para valorar las consecuencias de las sanciones unilaterales.

    "No debemos hablar de la formación o reforma de algo cuya legalidad es dudosa. Creo que ahora no se trata de una reforma del concepto de sanción, sino del comienzo del diálogo con el respeto de las leyes y los estándares de derechos humanos y la evaluación de las posibles consecuencias humanitarias antes de aprobar medidas unilaterales", señaló.

    Douhan constató que el número de sanciones es tan grande que las personas y las empresas afectadas no pueden establecer la legalidad de las mismas, su alcance y secuelas.

    "La transparencia es muy importante en este ámbito", enfatizó, agregando que el establecimiento de una lista especial de sanciones que no vulneren los derechos humanos sería parte de una solución, aunque esto, admitió, es difícil de concretar.

    La experta puso en tela de juicio la legalidad de las sanciones que algunos Estados imponen a otros sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

    En ese sentido, dijo, una de sus tareas era aclarar este asunto en sus diálogos con los Gobiernos y con otros actores.

    "Si se estableciera que las sanciones unilaterales son legítimas en el sentido amplio, las medidas unilaterales concretas serían legales siempre y cuando no quebranten los compromisos en materia de derechos humanos", recalcó.

    Douhan subrayó además que el consenso sobre posibles sanciones "aceptables" es insuficiente, ya que los propios procedimientos que usan los Estados para aprobar sus medidas coercitivas violan los derechos humanos, así como la forma de implementar sus restricciones.

    De este modo, apostilló, cualquier decisión a este respecto debe abordar también cómo se imponen esas sanciones y el mecanismo que se usa para materializarlas.

    Etiquetas:
    coronavirus, pandemia de coronavirus, ONU, sanciones
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook