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    CHISINAU (Sputnik) — La presidenta electa de Moldavia, Maia Sandu, propuso sustituir las fuerzas de paz rusas por observadores civiles bajo la égida de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Transnistria.

    "En Transnistria ya no hay amenaza de hostilidades, se debería convertir la misión de paz en una civil bajo la égida de la OSCE. Esta es la posición de Moldavia que yo enfatizo", dijo Sandu ante la prensa.

    La política moldava destacó que en la mencionada región "se encuentra un grupo operativo de Rusia cuya presencia nunca ha sido acordada por Moldavia, por tanto la posición del Estado consiste en que estas tropas deben ser retiradas, y las armas [también] deben ser retiradas del territorio de Moldavia".

    "Continuaré debatiendo ese tema con los dirigentes de Rusia. El año pasado nos visitó el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, que dijo que Rusia estaba dispuesta a ayudar en la eliminación de las armas", agregó.

    La desintegración de la Unión Soviética y el miedo a una fusión de Moldavia con la vecina Rumanía empujaron a varios distritos en la ribera oriental del Dniéster, de población mayoritariamente rusohablante, a proclamar la creación de la llamada República Moldava de Transnistria a principios de los 1990.

    Chisinau respondió con el envío de tropas al territorio rebelde, lo que dio origen a un conflicto armado que se prolongó por varios meses.

    Actualmente Transnistria representa un territorio fuera del control de Chisinau, con todos los atributos de un Estado, incluida una moneda propia.

    El mantenimiento de la paz en la zona del conflicto corre a cargo de un contingente mixto de Rusia, Moldavia y Transnistria. Esta última insiste en obtener la independencia, pero Moldavia se la niega, ofreciendo a cambio una amplia autonomía. 

    Comicios legislativos

    Maia Sandu también se pronunció a favor de convocar cuanto antes las elecciones legislativas.

    "Creo necesario disolver el Parlamento lo más temprano posible. No hay ninguna justificación para que los partidos parlamentarios den largas al asunto", manifestó Sandu.

    La presidenta electa insistió en la dimisión del actual Gobierno, presidido por Ion Chicu, si bien matizó que "previamente debe cumplir con sus obligaciones y aprobar los presupuestos públicos para el próximo año".

    Sandu prometió que, antes de tomar posesión, dejará el liderazgo del Partido de Acción y Solidaridad (PAS, europeísta).

    "Estoy obligada a abandonar el liderazgo y las filas del PAS, lo haré en su debido momento", aseguró.

    Las leyes en vigor en Moldavia prohíben al jefe de Estado tener afiliación partidista.

    Investidura

    Asimismo, Sandu adelantó que asumirá la jefatura del Estado el próximo 24 de diciembre.

    "Puedo anunciar que mi investidura tendrá lugar el 24 de diciembre y se celebrará en el Palacio de la República", dijo.

    Según advirtió, la ceremonia será austera y contará con un número limitado de invitados, debido a la pandemia del COVID-19.

    De acuerdo con el escrutinio oficial, Sandu logró el 57,75% de los apoyos en la segunda vuelta de las presidenciales, que tuvo lugar el 15 de noviembre. El mandatario saliente, Igor Dodon, obtuvo el 42,25% de los votos.

    Etiquetas:
    Rusia, observadores, OSCE, Moldavia, Maia Sandu
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