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    El alto el fuego en Nagorno Karabaj (120)
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    Estados Unidos y sus aliados tratan de reavivar la discordia entre los pueblos de Azerbaiyán y Armenia, declaró el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso), Serguéi Narishkin. Mientras tanto, Rusia establece una estructura definitiva para el Centro de Respuesta Humanitaria en Nagorno Karabaj.

    "Los principales países de la OTAN tratan de ocultar que están irritados por el acuerdo alcanzado entre Azerbaiyán y Armenia, con la activa participación de Rusia, sobre un alto el fuego en Nagorno Karabaj", declaró el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, por sus siglas en ruso), Serguéi Narishkin.  

    EEUU y sus aliados están molestos porque la guerra se detuvo con la mediación de Moscú. Esto, de hecho, 'anuló' su trabajo de muchos años para expulsar a Rusia del Cáucaso Sur", afirmó el alto funcionario.

    Narishkin destacó que EEUU y la UE "no quieren tolerar el equilibrio de poder existente en la región. Con el fin de desmantelarlo, no se les ocurrió nada mejor que volver a intentar reavivar la discordia entre los pueblos de Azerbaiyán y Armenia", añadió.

    La inteligencia rusa tiene datos, según los cuales "ciertos países occidentales, a través de sus canales, provocan a los nacionalistas armenios y azerbaiyanos para que desacrediten y rompan" el alto el fuego en Nagorno Karabaj, enfatizó el jefe del Servicio de Inteligencia Exterior.

    Asimismo, señaló que a los armenios los intentan convencer de que la paz alcanzada en la zona en realidad es una derrota de Ereván, mientras a los azerbaiyanos les dicen que su victoria fue robada por el Kremlin y que "el Ejército de Azerbaiyán estaba a un paso de conquistar Stepanakert", capital de Nagorno Karabaj.

    "Esas acciones vuelven a demostrar que EEUU y sus amigos europeos, como siempre, resuelven sus problemas a expensas de los intereses de la gente común (...) A los estadounidenses y europeos no les importa que sus provocaciones puedan llevar a un nuevo derramamiento de sangre y sumergir a la región en un grave conflicto militar", puntualizó.

    El Consejo de la Federación aprueba una misión de paz prolongada

    El 18 de noviembre, el presidente ruso, Vladímir Putin, solicitó autorización al Consejo de la Federación ruso para usar las Fuerzas Armadas del país en una misión de paz de larga duración en Nagorno Karabaj, que empezó el pasado 10 de noviembre. A su vez, la Cámara Alta de Rusia otorgó el permiso correspondiente. La decisión avala la misión de paz que permanecerá en la zona los próximos cinco años con posibilidad de prolongación más allá del 2025.

    El presidente ruso tiene derecho a enviar operativamente las fuerzas de paz al territorio que está fuera de Rusia sin aprobación alguna del Consejo de la Federación. Sin embargo, en caso del despliegue de larga duración, en esta ocasión de una misión de paz de cinco años en el extranjero, la ley rusa exige el permiso del cuerpo legislativo.

    El Centro de Respuesta Humanitaria ruso toma forma

    El Centro de Respuesta Humanitaria de Rusia será el principal órgano ejecutivo para controlar el cumplimiento del acuerdo de paz firmado por las partes el 9 de noviembre, según los empleados del Ministerio.

    Aproximadamente 1.200 personas formarán parte de esta organización, entre los cuales están especialistas civiles, funcionarios del Servicio de Fronteras del Servicio Federal de Seguridad de Rusia y del Ministerio para Situaciones de Emergencia, informan fuentes dentro del Ministerio de Defensa, citadas por el periódico ruso Izvestia.

    El Centro de Respuesta Humanitaria se ocupará de todos los problemas y garantizará no solamente la vuelta de refugiados, sino también una vida normal en su zona de responsabilidad. Esta institución estará formada por cinco centros de interacción especializados, uno de los cuales controlará la separación de las partes en el conflicto y el cumplimiento de un alto el fuego. El segundo se encargará de las operaciones humanitarias en Nagorno Karabaj, mientras el tercer centro será responsable del acceso y del servicio de carreteras y rutas de transporte. Las funciones de los otros dos aún están por aclararse, informan los empleados del Ministerio de Defensa.

    Para el 18 de noviembre, a Nagorno Karabaj ya han sido enviados dos grupos tácticos de batallón con pacificadores de la 15ª brigada motorizada compuesta de 1.960 militares, 90 transportes blindados y 380 medios técnicos, según lo acordado.

    El primer grupo se sitúa en la zona norte de la república no reconocida, donde se están estableciendo once puestos de observación permanentes. El estado mayor se ubicará en la ciudad de Mardakert. El segundo será responsable del tramo donde la situación se ha agravado más, concretamente Stepanakert, donde estará ubicado el estado mayor de las fuerzas rusas, el corredor de Lachín, así como las carreteras alrededor de Shushi. 

    Los militares rusos se mantendrán en la zona en conflicto por cinco años. Su misión se prorrogará automáticamente por otros cinco años si Armenia o Azerbaiyán no anuncian el cese de vigencia del acuerdo con una antelación de seis meses. 

    El destino definitivo de Karabaj aún está por verse desde el punto de vista político. Azerbaiyán insiste en la necesidad del completo control de Bakú sobre el territorio de la república no reconocida.

    Vuelta de refugiados

    Al día de hoy, el régimen del alto el fuego se acata a lo largo de toda la línea de contacto, informan los militares rusos y confirman las partes en conflicto.

    Además de los puestos permanentes de observación de las fuerzas de paz en Nagorno Karabaj, en caso de algún conflicto o su amenaza se desplegarán también puestos temporales, que luego serán retirados. El Ministerio de Defensa informó sobre la retirada de siete puestos temporales en el corredor de Lachín y los zapadores rusos ya desminaron esta zona.  

    En los días anteriores, a Stepanakert llegaron desde Armenia tres columnas de autobuses con refugiados acompañados por pacificadores rusos y la policía militar. Los habitantes regresan a su ciudad natal que abandonaron debido a los tiros de artillería y las hostilidades.

    Protestas en Armenia

    El viceministro de Exteriores ruso, Andréi Rudenko, declaró en una rueda de prensa que Moscú espera que las protestas que se desarrollan en Armenia no desestabilicen la situación en Nagorno Karabaj ni amenacen el cumplimiento de los puntos de este acuerdo.

    "Esperamos que los sucesos en Armenia no desestabilicen la situación, lo que representaría una amenaza, en particular, para la declaración firmada", dijo Rudenko. 

    El 10 de noviembre miles de armenios salieron a las calles para exigir la renuncia del primer ministro y rechazar el acuerdo firmado. Los residentes armenios de Nagorno Karabaj desmontaron y quemaron sus hogares antes de abandonarlos en masa porque esas tierras serán transferidas. 

    El 16 de noviembre las calles de la capital de Armenia, Ereván, fueron tomadas por cientos de manifestantes que rechazan el acuerdo de paz del territorio disputado con Azerbaiyán.

    Armenia y Azerbaiyán acordaron un alto el fuego, con la mediación de Rusia, a partir del 10 de noviembre, lo que puso fin al conflicto militar en Nagorno Karabaj que se producía desde el pasado 27 de septiembre.

    Nagorno Karabaj, de población mayoritariamente armenia, es foco de conflicto desde que decidió separarse en 1988 de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

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    Etiquetas:
    discordia, Armenia, Azerbaiyán, EEUU
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