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    PEKÍN (Sputnik) — El Ministerio de Exteriores de China exhortó al Reino Unido a abandonar un camino equivocado con respecto a Hong Kong.

    "China llama al Reino Unido a que no siga por una vía equivocada, para no causar mayor daño a las relaciones bilaterales", declaró un portavoz de la Cancillería, Wang Wenbin.

    El diplomático señaló que "las declaraciones y las acciones erróneas, realizadas últimamente por el Reino Unido con respecto a Hong Kong, constituyen una grave violación de las leyes y las normas básicas de las relaciones internacionales, una burda injerencia en los asuntos internos de China que condenamos enérgicamente".

    El periódico The Telegraph reportó 19 de julio que el ministro de Exteriores británico, Dominic Raab, podría anunciar este 20 de julio la suspensión del acuerdo de extradición con Hong Kong en respuesta a una nueva ley de seguridad nacional impuesta desde Pekín para esta región administrativa especial de China.

    A la pregunta de qué haría Pekín en este caso, Wang dijo: "Responderemos de forma contundente a las acciones que constituyen una injerencia en nuestros asuntos internos".

    Medidas del Reino Unido

    Por su parte, el canciller británico Dominic Raab confirmó que el Reino Unido suspenderá sus acuerdos de extradición sobre Hong Kong como respuesta a la ley de Seguridad Nacional aprobada recientemente por la administración china.

    Las nuevas penalizaciones anunciadas por el ministro se extienden también a un veto "con carácter inmediato" a la exportación de armamento a Hong Kong.

    "No contemplaremos reactivar estos mecanismos hasta, y a no ser, que haya salvaguardas claras y robustas que prevendrán el uso indebido bajo la nueva legislación de Seguridad Nacional de las extradiciones desde el Reino Unido", declaró Raab.

    El jefe de la diplomacia expuso las medidas contra Pekín en una declaración en la Cámara de los Comunes del Parlamento de Westminster.

    La oposición laborista respaldó la acción gubernamental y pidió además una revisión del papel de la Policía británica en la formación de agentes del orden de Hong Kong.

    Lisa Nandy, 'canciller en la sombra', cuestionó, por otra parte, la continuidad de la empresa estatal nuclear china CGNPG en la construcción e instalación de reactores de tecnología propia en, al menos, dos plantas proyectadas en el Reino Unido.

    "Protegeremos nuestros intereses vitales, defenderemos nuestros valores y vigilaremos que China respete sus obligaciones internacionales", respondió el ministro.

    Embargo de material represivo

    La exportación a China de armas y municiones se prohibió en 1989 y ahora incluirá también las ventas de material militar o policial a la antigua colonia británica, según anunció Raab.

    "La extensión del embargo significa que no se exportarán del Reino Unido a Hong Kong armamento potencialmente letal, sus componentes ni municiones", explicó el canciller.

    El veto cubrirá también artículos factibles de ser utilizados en operaciones de "represión interna", como esposas, equipos de intercepción, pistolas y granadas de humo.

    Raab acusó de nuevo a las autoridades chinas de "graves abusos de los derechos humanos" de la etnia uigur musulmana, asentada en la provincia de Xinjiang.

    Al mismo tiempo, dio por clausurada la "era de oro" en los contactos entre ambos países, promovida por el Gobierno conservador de David Cameron y abogó por mantener una "relación positiva" con el régimen comunista.

    El canciller mencionó específicamente el cambio climático y la educación entre las áreas de mutuo interés y beneficios económicos, tanto para China como para el Reino Unido.

    Un boicot de estudiantes chinos a universidades británicas puede dejar un agujero financiero de hasta 1.700 millones de libras (cerca de 2000 millones de euros) en tasas universitarias.

    A nivel general, la guerra comercial con Pekín provocaría una caída del 0,75% del PIB del Reino Unido y un aumento del 0,6% de la tasa de inflación nacional, de acuerdo con un reciente informe del Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (NIESR, por sus siglas en inglés).

    Las relaciones entre Londres y Pekín se han deteriorado a raíz de la ratificación de la mencionada ley china de seguridad nacional y el veto británico a la continuidad de Huawei en la red de comunicaciones 5G.

    El Gobierno del presidente Xi Jinping ha advertido de que las acciones del Ejecutivo de Boris Johnson tendrán consecuencias. 

    El Reino Unido no es el único país que somete a revisión sus relaciones con China por el tema de Hong Kong.

    El 9 de julio, Australia anunció que suspende el acuerdo de extradición con Hong Kong y extenderá las visas para unos 10.000 hongkoneses, en su mayoría estudiantes, que se encuentran en su territorio y los cuales podrán optar luego al permiso de residencia permanente.

    El presidente de EEUU, Donald Trump, promulgó el 14 de julio una ley que le otorga las herramientas para "hacer responder a China por sus acciones opresivas contra el pueblo de Hong Kong", así como una orden ejecutiva que pone fin a las preferencias estadounidenses para esta región administrativa especial, que tendrá el mismo trato en adelante que el territorio continental de China.

    La nueva ley de seguridad nacional para Hong Kong, promulgada en Pekín a fines de junio pasado, penaliza los actos de subversión, terrorismo, secesión, conspiración con influencia extranjera y otros que amenacen la seguridad del territorio.

    Los detractores de esa ley en Hong Kong y en Occidente la atribuyen al deseo de Pekín de recrudecer el control sobre la región autónoma. 

    Según ellos, la nueva normativa se contradice con la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984. El documento, que entró en vigor al año siguiente, estableció que Hong Kong, tras volver en 1997 bajo la soberanía de Pekín, mantendría por 50 años un amplio grado de autonomía como región administrativa especial en el seno de China de conformidad con el principio "un país, dos sistemas".

    China rechaza cualquier crítica contra la nueva ley de seguridad y sostiene que los temas relativos a Hong Kong son su asunto interno.

    Etiquetas:
    Reino Unido, China, Hong Kong
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