En directo
    Política
    URL corto
    Por
    5114
    Síguenos en

    Pese a contar con el apoyo Alemania y Francia, el candidato que contaba con el favor del espectro del Partido Popular Europeo, el irlandés Paschal Donohoe, se impone en una votación donde el voto de los países pequeños cuenta igual que el de los grandes. Pero los expertos sostienen que su derrota es una buena noticia para España.

    La ministra española de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, finalmente no ha resultado elegida para relevar al portugués Mário Centeno al frente del Eurogrupo, el organismo europeo donde los ministros de los Estados miembros de la zona del euro debaten cuestiones vinculadas a sus responsabilidades comunes relativas a la moneda común.

    El sufragio ha sido electrónico y secreto, establecido mediante videoconferencia. Se necesitaban 10 de 19 votos emitidos, tantos como países están representados en el Eurogrupo. Como en la primera ronda de la votación ningún candidato ha obtenido la cantidad de apoyos necesarios, se ha informado a los candidatos del número de votos cosechados, a fin de que el menos votado reconsiderara sus posibilidades. En este punto, el luxemburgués Pierre Gramenga retiró su candidatura. Finalmente, la pugna se resolvió a favor del ministro irlandés de Finanzas, Paschal Donohoe.

    Según todos los indicios, Calviño se había granjeado el apoyo de los pesos pesados de la eurozona, como Alemania, Francia, Italia, obviamente España, y también Portugal, Finlandia y Grecia. Pero el grupo de la llamada Liga Hanseática que integran Países Bajos, Suecia, Austria o Dinamarca, al parecer con el apoyo de países pequeños como Chequia, Eslovaquia, Irlanda y los países bálticos, ha impuesto sus preferencias, alejadas de la idea de que la vicepresidenta de uno de los Estados más afectados por la pandemia y miembro de un Gobierno que aboga por soluciones solidarias, asuma la presidencia del Eurogrupo justo cuando se está negociando el presupuesto comunitario.

    ¿Qué habría cabido esperar de Calviño en el Eurogrupo?

    Según el economista Juan Vázquez Rojo, "la elección de Nadia Calviño habría marcado una senda continuista del Gobierno con la Eurozona". "Es decir, desestimar cualquier enfrentamiento con las instituciones europeas al estilo Syriza, algo que resulta evidente desde que Pedro Sánchez es presidente".

    Este profesor universitario declara a Sputnik que el papel de Calviño en el Gobierno de España estaba claro desde un primer momento: "Un perfil ortodoxo e institucional que mantenga una relación estable y continuista con las autoridades europeas". De similar parecer es el politólogo Manuel Monereo, quien afirma que "Sánchez la integró en el Gobierno para tener cerca a alguien de la UE y así conocer los límites que le imponen a un gobierno tan débil como el español".

    "Si además hubiese sido presidenta del Eurogrupo, la cosa se habría complicado más para Sánchez; habría tenido un Gobierno bicéfalo donde las grandes cuestiones socioeconómicas no sólo iban a depender del vicepresidente Pablo Iglesias o de la ministra de Hacienda María Jesús Montero, sino de Nadia Calviño", explica Monereo a Sputnik.

    Vázquez, editor de la publicación especializada Revista Torpedo, opina que la elección de Calviño no habría asegurado una toma de medidas "más beneficiosas para España", puesto que esto "es algo que tiene más que ver con la correlación de fuerzas en Europa y no con que Nadia Calviño hubiese resultado elegida presidenta del Eurogrupo". Este economista incide en la idea de que lo ocurrido en Grecia durante el Gobierno de Syriza "marcó un precedente muy claro para la Eurozona".

    "Pese a que la estructura de la zona euro es la misma, las autoridades han abandonado el perfil más ortodoxo: el BCE y la defensa de las expansiones cuantitativas son un claro ejemplo de ello. Esto no quiere decir que la eurozona sea más heterodoxa o progresista, ni mucho menos", sostiene.

    "Simplemente", abunda en su argumentación este economista, "tiene claro lo mínimo necesario para controlar la estabilidad política de los países que forman el euro". Vázquez apunta la idea de que una vuelta a políticas comunitarias de mayor ortodoxia neoliberal podrían "dañar al Gobierno de coalición" en España, una situación que si se da, ya no será con Nadia Calviño dirigiendo el Eurogrupo, lo cual afectaría la propia estabilidad política del país.

    ¿Qué ha perdido España con la derrota de Calviño?

    "Mi opinión es que no hemos perdido nada, sino que ganamos", afirma rotundo el politólogo Manuel Monereo. "A mi juicio no es una ministra española que defienda los intereses nacionales, es más bien una ministra de la UE en España".

    "No es una persona ligada profesionalmente a España, es una alta funcionaria europea que ha hecho su carrera en la UE y que piensa jubilarse en la UE, cuyos intereses refleja con mucha nitidez, especialmente de Alemania. Por eso digo que su no elección es un hecho positivo".  

    Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España
    © AFP 2020 / José María Cuadrado Jiménez / La Moncloa
    Sin embargo, a ojos de los países que integran la denominada Liga Hanseática, Nadia Calviño era la candidata de un país especialmente golpeado por la pandemia y cuyo Gobierno apuesta por una solución de esfuerzo solidario para salir de la crisis económica. Monereo estima que las razones atienden más a un "juego diverso, donde el Partido Popular Europeo ha buscado reafirmar su primacía en la UE y evitar que candidatos fuera de su órbita ideológica se hicieran con el puesto", afirma este exparlamentario de Unidas Podemos.

    Esta "típica lucha de poder" dentro del seno de la UE ha conjugado en su opinión "un juego de estrategias donde los países pequeños buscan otro tipo de representación mejor para sus intereses, que además coinciden con las posiciones más derechistas".

    "Es el Caballo de Troya"

    El presidente del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, promovió la candidatura de Calviño al Eurogrupo. Y hay que recordar que es una ministra que no tiene filiación política.

    Tal vez el canal de presión con el que Bruselas influye en España quede atenuado a partir de ahora, situación que el Gobierno español aproveche para apuntalarse. "Ella, por definición es el caballo de Troya de la UE en España", asevera Monereo. "De haber ganado la presidencia del Eurogrupo, habría jugado un partido de tú a tú con Pedro Sánchez", afirma, al tiempo que asegura que su posición "ha quedado devaluada".

    Su presencia en el Gobierno de España

    Este politólogo cree que, tras su derrota, Calviño será "más controlable", pues en caso de haber encabezado el Eurogrupo, "gozaría de una autoridad sobrevenida en un Gobierno español de coalición".

    "Sánchez la promovió al puesto porque no le quedaba otra, pensando que iba a ganar, pero ahora mismo tiene que estar frotándose las manos", subraya Monereo, mientras recalca el carácter negativo del papel de Calviño, "pues hablaría en el Consejo de Ministros en nombre de 19 países y personas con mucha autoridad". Más que cuestiones ideológicas", concluye, "se han impuesto cuestiones como los intereses del grupo hanseático y los de pequeños países que, de una u otra manera, no se sentían bien representados por los grandes".

    Etiquetas:
    Nadia, votación, Gobierno de España, Ministerio de Economía de España, María Jesús Montero, Pablo Iglesias, Mario Centeno, Eurogrupo, Pedro Sánchez
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook