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    Las últimas encuestas en EEUU dan muestra de que la intención de voto para Donald Trump ha disminuido. El actual presidente se encuentra 14 puntos por debajo del candidato del Partido Demócrata, Joe Biden, lo cual ha impulsado el reinicio de sus actos de campaña, a pesar de las recomendaciones para evitar contagios del COVID-19.

    Este tema, aunado a las protestas tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía en Minnesota, podrían ser los factores que han mermado la ventaja que ostentaba Trump a comienzos de 2020. Según las encuestas de CNN, su gestión es aprobada por 38% de los estadounidenses, proporción similar a la registrada por los expresidentes Jimmy Carter y George H.W. Bush, quienes a la postre perdieron su reelección.

    Ante esta perspectiva, expertos como Herminio Blanco, asesor del sector privado en las negociaciones del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) alertaron sobre la posibilidad de que Trump recurra a los ataques contra México para impulsar su campaña electoral.

    "Desde el próximo sábado y en los próximos meses, desde que inicia la campaña de Trump va a anunciar medidas, ataques o amenazas contra México para así fortalecer su posición con los sindicatos y claramente buscará que los sindicatos manufactureros lo ayuden en su elección. […] Sin lugar a dudas, cuando empieza formalmente la campaña de reelección del presidente, estaremos en la mira por temas políticos, comerciales y muro", señaló.

    El también negociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) comentó que EEUU ya preparó los comités gubernamentales que cuentan con expertos laborales para supervisar el cumplimiento de México en las obligaciones laborales del acuerdo comercial.

    Según expertos consultados por Sputnik, las referencias hacia México podrán mantenerse como parte importante de la campaña de Donald Trump, pero los problemas internos en Estados Unidos probablemente terminen por desplazar esa estrategia.

    "Trump, ante su desesperación, sí puede recurrir al tema mexicano y contaminar la elección. De eso no tengamos la menor duda, puesto que Trump, desesperado, puede actuar hacia cualquier sitio, de la manera más poco ética", apuntó José Luis Valdés Ugalde, investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

    Valdés Ugalde consideró que el problema de racismo en EEUU puede perturbar los habituales intentos del presidente estadounidense por desviar el debate hacia la criminalización de los migrantes mexicanos y centroamericanos. Aun así, recordó que los temas de seguridad nacional pueden servirle para dañar la imagen del candidato demócrata y, de paso, dejar mal parado al Gobierno de López Obrador.

    "[El tema Rápido y Furioso] puede salir, porque puede acusar a Biden de ser cómplice de eso y, de pasada, quedar embarrado México y sin saber qué decir. Ahí tiene México un riesgo y una oportunidad que Trump puede aprovechar muy bien. En ese sentido, México quedaría involucrado, por otras razones, en el tema de la campaña para poder quemar a Obama, y a Biden de pasada", comentó.

    Javier Urbano Reyes, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana, coincidió con ese diagnóstico y aseveró que las menciones a México durante la campaña no podrán ser utilizadas a la ligera, ante el auge de los problemas económicos y de desempleo en Estados Unidos.

    "Va a ser marginal el tema mexicano. Ya no va a ser, según observo, el eje que domine todo el discurso de Trump, como sí lo fue en la primera elección. Hay tantas urgencias internas que el tema México, siendo importante, ya no va a ser el protagónico", dijo.

    Asimismo, subrayó que el Gobierno mexicano debería asumir que la alusión de los problemas internos de México forma parte de los esfuerzos de Trump por contentar a sus bases de votantes conservadores.

    "No lo puede soltar, por más que ya no sea el tema protagónico. Por supuesto que van a seguir apareciendo las amenazas, chantajes, agresiones y faltas de respeto, el tema es no entrar en su juego. El actual Gobierno no se engancha en esa palabrería y es lo único que puedo resaltar del vínculo que tiene México con Estados Unidos", afirmó.

    T-MEC y seguridad nacional como arma electoral

    Los expertos también coincidieron en que la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC​) no garantiza que Trump deje a un lado las amenazas de imposición de aranceles contra México. Para José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, no debería sorprender que el presidente estadounidense se desmarque del acuerdo.

    "Todo se puede esperar de Trump. Eso incluye la crítica al T-MEC, que tendrá que contradecir de manera muy profunda, puesto que él lo ha apoyado como el mejor tratado de la historia que Estados Unidos ha logrado. De todas maneras, se puede esperar que boicotee el T-MEC y a López Obrador, en un momento en que está poniéndole todas las canicas en este momento de crisis", explicó.

    En dado caso, Martínez Cortés indicó que la carta enviada por el Instituto Estadounidense del Petróleo (API, por sus siglas en inglés) a los secretarios de Estado, Energía y Comercio, la cual acusa al Estado mexicano de acciones discriminatorias contra las compañías de EEUU en el sector energético, podría ser un arma a favor del presidente Trump. En ese punto, el coordinador del LACEN llamó al presidente López Obrador a anticiparse para evitar que la Casa Blanca pueda aprovechar este alegato durante su campaña.

    "Trump podría utilizar lo que está realizando el Gobierno mexicano en cuestiones energéticas y al crimen organizado como una latente amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos para imponer sanciones en cuestión de aranceles, más allá de lo que establezca el T-MEC", advirtió.

    Javier Urbano agregó que la clave para reintroducir el tema México en la próxima campaña presidencial puede ubicarse en el rubro de seguridad. De este modo, Trump podría tratar de mantener el voto popular que consiguió en la elección de 2015.

    "Todo componente cuya derivación final sea la seguridad, la va a utilizar. No importa si no es un tema de seguridad, el tema es que logre vincularlo hacia el tema. En tanto no sea factor que despierte el miedo, no le va a servir. Si se define el COVID en clave de seguridad, va a servir. Si se define el vínculo comercial con México en clave de seguridad, va a servir. Trump es bueno para traducir a su conveniencia los temas. Entonces va a inventar lo habido y lo no habido para derivar todo en riesgo para la seguridad de Estados Unidos", expuso.

    Aun así, el profesor investigador de la Universidad Iberoamericana anticipó complicaciones en el camino de Donald Trump hacia la reelección. Esto, porque la dificultad que implica la discusión de temas como el racismo han demostrado las limitaciones en la habilidad política del presidente estadounidense.

    "Creo que los temas domésticos van a ser los que van a decidir esta elección y en esa parte yo creo que a Trump ya no le sirve mucho tirarse en el lodo. Lo podrá seguir haciendo, pero tiene que tomar decisiones reales, no discursivas. En esa parte es muy torpe. En las próximas semanas, tiene que dedicarse a recomponer el tejido de alianzas. Hay situaciones de carácter interno sobre las cuales tiene que tomar decisiones, el factor externo ya perdió protagonismo", concluyó.

    Etiquetas:
    T-MEC, elecciones, México, EEUU
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