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    Juan Antonio González Pacheco, célebre funcionario de los órganos de represión durante los últimos años de la dictadura franquista en España, ha muerto a los 73 años de edad. Se hallaba ingresado en el hospital San Francisco de Asís de Madrid, infectado de COVID-19. Famoso por su especial sadismo con sus víctimas, mantenía cuatro condecoraciones.

    Más conocido por su apodo de Billy el Niño, este policía español integró las filas de la tenebrosa Brigada Político-Social desde finales de los años sesenta, donde llegó a ser el número dos del comisario Roberto Conesa. Pronto se hizo célebre por la brutalidad que ejercía sobre las personas detenidas por este órgano, a quienes vejaba y propinaba palizas en las dependencias de la Dirección General de Seguridad del régimen, sita entonces en el edificio del actual Gobierno de la Comunidad de Madrid, en la madrileña Puerta del Sol.

    Decenas de estudiantes, sindicalistas, militantes y simpatizantes de partidos de izquierda y, en general, opositores al régimen dictatorial que gobernó España hasta 1975, fueron objeto de sus torturas y sangrientos interrogatorios, que en muchos casos se prolongaban durante semanas enteras. Todos hablan de la particular saña con la que se empleaba este funcionario de policía, cuyas prácticas incluían martirios como la gallinita ciega, el pato o la tortura del sueño, todos aderezados de multitud de golpes con independencia del género de los arrestados.

    Paco Lobatón, popular periodista televisivo de los años noventa, se contó también entre sus víctimas. El Parlamento español y el Europarlamento en Bruselas también han contado con políticos torturados por él, como el miembro de Izquierda Unida Willy Meyer. Se da la circunstancia de que la pandemia de coronavirus recientemente también acabó con la vida de otra de estas víctimas, el activista de derechos humanos y ecologista Chato Galante.

    González Pacheco fue condecorado cuatro veces por sus servicios durante su carrera policial. Algunas de estas medallas le reportaban un complemento a su pensión de hasta un 50%. El actual Gobierno español se comprometió a retirarlas, pero se topó con trabas jurídicas para hacerlo, ya que habían sido concedidas de acuerdo a una ley orgánica de 1964 y el proceso retroactivo era muy complicado. 

    La querella argentina

    Billy el Niño quedó eximido de responsabilidad por sus posibles delitos a raíz de la Ley de Amnistía que se promulgó en España en 1977. Sin embargo, en 2013 la jueza argentina María Servini dictó orden internacional de busca y captura contra él y otros cuatro representantes de las fuerzas de seguridad franquistas, como el exministro Rodolfo Martín Villa, acusado también por su implicación en una matanza de obreros en Vitoria en 1976.

    El auto formaba parte de una querella más amplia por genocidio y crímenes contra la Humanidad durante la Guerra Civil y el franquismo interpuesta en unos juzgados de Buenos Aires en 2010 por el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez-Esquivel y dos víctimas de la dictadura franquista con residencia en Argentina. En 2014 la Audiencia Nacional de España rechazó la extradición de González Pacheco, argumentando que los delitos de los que se le acusaba ya habían prescrito.

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    crímenes de lesa humanidad, Brigada Política Social, franquismo, torturas policiales, torturas, pandemia de coronavirus, coronavirus en España, coronavirus
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