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    España prorroga el estado de alarma por el coronavirus (165)
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    Los partidos de la oposición se están distinguiendo por su dura labor de enfrentamiento con el Ejecutivo. Se critica la lenta reacción ante la pandemia y la paralización de la economía. Algunos incluso piden su sustitución por uno de concentración dirigido por militares. El Gobierno propone un gran pacto de Estado.

    Pese a que la gravedad de la situación en el país ibérico requiere la mayor colaboración posible entre todos los estamentos de la sociedad, su clase política parece hacer caso omiso. La ciudadanía cumple en general con las pautas que las autoridades sanitarias marcan para el periodo de confinamiento y muestra un espíritu unitario, pero no sucede otro tanto entre las distintas fuerzas parlamentarias.

    Este virus lo pasamos juntos es la consigna lanzada por el Gobierno desde el inicio de la crisis. Sin embargo, un ambiente político enrarecido y una continua brega virtual amplificada por los medios de comunicación amenazan con desprestigiar totalmente las iniciativas tomadas para hacer frente a los enormes problemas derivados de la pandemia. El sentir general de toda la oposición es un reproche en el sentido de que el Gobierno de Pedro Sánchez está tomando decisiones sin consultar con el resto de fuerzas parlamentarias, habida cuenta de que necesita su apoyo para validar en el Congreso de los Diputados los decretos emitidos. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ofreció disculpas en comisión parlamentaria y respondió que todo se debe a la urgencia en la toma de decisiones.

    Si hace unas semanas se recriminaba al Gobierno su tibieza y lentitud en sus acciones, ahora se le acusa de paralizar la economía del país. El Partido Popular se queja de "deslealtad" y su líder, Pablo Casado, denuncia que el presidente Sánchez lleva varios días sin telefonearle. Esta formación política entiende que las medidas de protección social previstas por el Gobierno entrañan una transformación del sistema económico del país, ante lo cual se opone.

    Alusión a los militares

    Vox es el grupo que con mayor contundencia ejerce su labor de oposición. Ha responsabilizado directamente al presidente Pedro Sánchez y al vicepresidente Pablo Iglesias de la cifra de muertos por coronavirus, y ha pedido su dimisión. También acusa al Ejecutivo de ocultar información. En su lugar sugiere un Gobierno de concentración nacional con el Ejército dirigiendo los servicios esenciales.

    "Vox sobreactúa, cada vez tienen que decir barbaridades más grandes, pues su discurso es de cara a los medios de comunicación", explica Manuel Monereo, politólogo. "Tienen que alimentar a su base social y no perder en su competencia con Pablo Casado [el líder del PP]", afirma, al tiempo que asegura que una iniciativa de tipo golpista no tendría ahora mismo viabilidad y menos aún podría producirse mientras el país esté inmerso en la lucha contra el COVID-19. "Es una pugna por la hegemonía de la derecha, de ahí la dureza del PP", zanja.

    "Vox va en serio, otra cosa es que lo logren. No es una posición kamikaze, es una posición estratégica, maduramente decidida. Ellos parten del principio de que el Gobierno lo ha hecho mal y ha mentido, y de que son la oposición en tanto que el PP intenta rivalizar con ellos", declara por su parte a Sputnik el politólogo Jorge Verstrynge.

    Por otro lado, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), uno de los sostenes parlamentarios del Gobierno, también se ha opuesto al decreto de cese de toda actividad no esencial en España. Esta formación estima que el golpe a la industria vasca sería demoledor. “Un Gobierno en minoría debe saber, por mucho estado de alarma que esté en vigor, que sigue en minoría”, explicaron fuentes nacionalistas, aludiendo a una falta de consenso y al carácter decisivo de los votos de sus diputados.

    En cuanto al socio de Gobierno del partido socialista, Unidas Podemos (UP), su portavoz parlamentario Pablo Echenique declaró la necesidad de endurecer las restricciones de movimientos en caso de no poder frenar la curva de contagios. Mientras tanto, el Gobierno estudia ampliar la vigencia del estado de alarma y las medidas de confinamiento domiciliario hasta el 26 de abril. A tal fin solicitaría de la oposición su adhesión a una fórmula similar a los Pactos de la Moncloa, un pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas para salvar el momento excepcional que vie el país. José Luis Ábalos, ministro de Transporte, declaró a los medios la conveniencia de apostar por este tipo de acuerdos, que supusieron en los años 70 "un tiempo de arranque en lo democrático y lo económico".

    Más allá de la crítica a la gestión de la crisis

    Otra de las razones por las que se podría estar guiando la oposición política en España, es la idea de que un fuerte liderazgo del Gobierno y una unidad en los esfuerzos devendría invariablemente en un reforzamiento de su imagen, también en clave electoral. De ahí la necesidad de figurar también en el marco de la toma de decisiones y no solo como actor que las secunda.

    El consenso entre todas las fuerzas políticas para suscribir un gran pacto de Estado también reforzaría a su cabeza visible, en este caso Pedro Sánchez, que es quien lo ofrece. Si España se aboca a una política de consenso durante un tiempo como a finales de los años setenta, sus diversos suscriptores necesitarían marcar diferencias antes de estampar su firma y quedar diluidos en la acción conjunta.

    "Se están dando cuenta de que la gente está pidiendo unidad, que arrimen un poco el hombro en todo caso. El problema es que eso significa diluirse. ¡Pero así es la vida!", declara Jorge Verstrynge.

    "En Francia la única fuerza de oposición que dice algo es el Frente nacional de Marine Lepen ―y se anda con mucho cuidado―, todos los demás han tenido que bajar la cabeza", explica. "Aquí podría pasar lo mismo, pero el problema que tiene el PP es que está en permanente competencia con Vox por el liderazgo de la oposición".

    El sentido de un pacto de Estado

    Pero el fin ulterior del gran pacto que se avecina, puede ser otro: debilitar al presidente Pedro Sánchez para que asuma otro tipo de políticas. "Fundamentalmente, la derecha sobreactúa porque pretende cazar a Pedro Sánchez a través de Pablo Iglesias. Ven a este como un obstáculo para derechizar al presidente, que de otro modo sería más susceptible de aceptar las políticas de las derechas", razona Manuel Monereo, quien opina que el pacto albergaría un Gobierno de concentración.

    "El objetivo es sacar a Unidas Podemos del Gobierno. Se trata de preparar el país para devolverlo 'al orden' y a las políticas de austeridad. No es contra la persona de Pablo Iglesias, es contra UP. Si lo echan, debilitan a Sánchez y le obligan a hacer otras políticas", señala.

    Monereo explica a Sputnik que los poderes fácticos del Estado profundo también ahora siguen actuando, incluso en medio de la crisis de la monarquía. Y prefieren otro tipo de Gobierno. "Querían un gobierno del PSOE con Ciudadanos, pero este se hundió en las elecciones", recuerda. Jorge Verstrynge ve otro aspecto más: "Si se rompe la unidad frente a la pandemia y en torno a la política sanitaria, pues habría que volver a empezar. Los partidos dirán que los suscriben porque se sacrifican por España, por el bien de la población, por tal y por cual".

    Los posibles fallos en la estrategia de oposición

    También hay quien pone en duda la estrategia de oposición frontal al Gobierno desde posiciones conservadoras. "Las noticias de China venían para todos", afirma Juan Ramón Calero, exdiputado del PP. En una columna publicada por el diario regional La Verdad, el expolítico se pregunta si sólo Pedro Sánchez ha pecado de previsión, al tiempo que recuerda "quién apoyó los recortes presupuestarios a la Sanidad". Calero opina que no cabe responsabilizar al Gobierno de ninguna calamidad por sucesos "que no hubieran podido preverse o que, previstos, fueran inevitables", señala, antes de rematar:

    "Cuando se estudia la carrera de Derecho como Dios manda, y no en cursos acelerados en universidades periféricas, se aprende lo que es la fuerza mayor", en clara alusión al líder del PP, Pablo Casado, implicado en el escándalo de concesión de másteres por decreto a políticos en la Universidad Juan Carlos I y sobre cuya licenciatura en Derecho también hay dudas.
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    crisis económica, coronavirus en España, coronavirus, oposición, acuerdo, pacto, Unidas Podemos, PSOE, Partido Popular de España, VOX, Pedro Sánchez, Gobierno de España
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