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    El coronavirus en Estados Unidos (223)
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    MOSCÚ (Sputnik) — En Nueva York reina el caos. La gran urbe es la ciudad con más casos de contagio con el coronavirus en el mundo. Sus habitantes se saltan las reglas y escapan al sur del país. Y el presidente Trump intenta desviar la atención con amenazas a Irán. Es obvio, piensa en las elecciones.

    El magnate inmobiliario, que rige los destinos de Estados Unidos y de medio mundo desde hace cuatro años, tenía casi segura su reelección. Pero en política el casi seguro no existe y la aparición del SARS-CoV-2 amenaza con trastocar sus planes en medio de un creciente rechazo a su gestión ante el manejo de la situación con el coronavirus.

    A los más de 84.000 casos detectados en Nueva York, se suman más de 22.000 en Nueva Jersey y otras cifras cercanas a los cinco dígitos en California, Michigan y otros estados del país, que ya supera los 216.000 enfermos, por mucho la cifra más alta del mundo.

    El mandatario, que desde el principio del brote epidémico en China, se refirió despectivamente a las autoridades de Pekín, no tuvo más remedio que establecer contactos y negociar con ellas, porque el instrumental necesario para la atención médica contra el mal —o una parte importante— se produce allá.

    Incluso, llamó al jefe de Estado ruso, Vladímir Putin, en busca de ayuda. Y en el Kremlin, al parecer, escucharon sus lamentos porque la víspera llegó a Nueva York un AN-124 cargado de material médico.

    Irán para desviar la atención

    Al estadounidense común solo le interesa superar la crisis generada por el SARS-CoV-2, no perder su empleo, asegurarse un salario con el cual pagar los taxes; pero Trump ve más allá. Piensa en noviembre y en las elecciones. En la posibilidad de permanecer otros cuatro años como inquilino de la Casa Blanca para poder darle forma a todo lo que le pueda quedar pendiente esta vez.

    Eso incluye someter a Irán, provocar un cambio de gobierno en Venezuela o en Cuba, ponerle freno al alza económica de China o terminar de una vez con el régimen de Corea del Norte. En fin, necesita tiempo y reelegirse, algo que puede malograrse si no encuentra la fórmula para salir airoso de la crisis generada por el coronavirus.

    Y para distraer la atención, se inventa un supuesto ataque de Irán a Irak y amenaza a Teherán: "Según información, Irán o sus satélites están planeando un ataque sorpresa a las tropas y/o a los agentes de EEUU en Irak", dijo Trump en Twitter y agregó: "Si eso sucede, Irán pagará un precio muy muy caro".

    Las declaraciones del mandatario se produjeron poco después de su reunión diaria de inteligencia, y un día después de que el portavoz de la cancillería iraní, Abbas Mousavi, dijera que Teherán considera que la presencia "belicista" de EEUU en Irak es peligrosa y podría crear "condiciones catastróficas" que desestabilicen la región.

    Esta misma semana, informes de prensa indicaron que el Pentágono desplegó sistemas de defensa Patriot en una base militar iraquí como medida de precaución ante ataques de milicias apoyadas por Irán. Incluso, algunos medios se refirieron a supuestos preparativos para un ataque estadounidense a milicias chiitas aliadas de Irán, y acusadas de lanzar en los últimos meses una serie de disparos con cohetes contra bases iraquíes en las que estaban acantonadas tropas extranjeras.

    Todo eso en momentos en los cuales la coalición internacional encabezada por Washington reubica sus tropas en Irak y las lleva a bases mejor protegidas.

    Trump desvía la atención del COVID-19

    En las redes sociales se pueden ver escenas dantescas de lo que sucede en Estados Unidos. En Nueva York un hombre se lanzó de un rascacielos ante el agobio que genera la enfermedad, o tal vez por la cantidad de información que arrastra la misma, alguna no muy fiable, por cierto.

    Un miembro de la Guardia Nacional explica, vídeo mediante, lo difícil que es entrar a las casas de las familias del país a sacar cadáveres, porque los sistemas de emergencia de los hospitales no llegaron a tiempo para socorrerlos cuando estaban aún vivos.

    Donald Trump, presidente de EEUU, y slogan 'Mantenga América grande'
    © AFP 2020 / Nicholas Kamm
    "No es lo mismo que la guerra. Es duro, porque es acá, en nuestro país", dice el soldado con marcado acento latino. En tanto un chofer de un vehículo muestra el hospital Monte Sinaí y los contenedores ubicados al frente para depositar los cadáveres. Otros piden al Gobierno que le dediquen todo el tiempo a la emergencia. Pero la Casa Blanca tiene otras emergencias.

    Según el ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, Trump solo busca distraer la atención en su país por la pandemia y por eso ataca a otras naciones. Es "un intento desesperado por desviar la atención de la trágica crisis humanitaria que experimenta ese país, como consecuencia del errático manejo de sus autoridades ante el COVID-19".

    Estados Unidos no solo amenazó a Irán, sino a Venezuela. Incluso la víspera se supo que buques destructores, barcos de combate, aviones y helicópteros de EEUU se aproximarán a Venezuela para realizar supuestas tareas de "vigilancia" contra el narcotráfico.

    "Estados Unidos está lanzando una operación mejorada de lucha contra el narcotráfico en el hemisferio occidental para proteger a los estadounidenses del azote mortal de los narcóticos ilegales", señaló Trump a la prensa en momentos en los cuales el principal tema debería ser el coronavirus.

    Abiertamente, el mandatario intenta capear el temporal que se le ha venido encima con el COVID-19 para llegar a noviembre con opciones de reelegirse. Por el momento, parece no tener control sobre la pandemia y tampoco sobre la posibilidad de un segundo mandato.

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    El coronavirus en Estados Unidos (223)
    Etiquetas:
    elecciones, Irán, Venezuela, pandemia de coronavirus, Donald Trump
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