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    Augusto Pinochet (izq.) y el entonces presidente Salvador Allende

    Hace 104 años nacía Augusto Pinochet: ¿cuál fue su herencia para Chile?

    © AP Photo / Enrique Aracena
    Política
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    Augusto Pinochet, líder de la junta militar y exdictador de Chile, nació el 25 de noviembre de 1915. Su figura sigue siendo una de las más contradictorias en la historia del país latinoamericano: hubo quienes tomaron champán tras su muerte y quienes se vistieron de luto.

    Quién era Augusto Pinochet

    Su padre, Augusto Pinochet Vera, era un empleado del puerto de Valparaíso y su madre, Avelina Ugarte Martínez, era un ama de casa que crió a sus seis hijos. Augusto era el mayor de todos.

    Para un representante de la clase media, la forma más fácil de entrar en la élite de la sociedad chilena era a través del servicio militar. Así, a la edad de 17 años, Augusto ingresó en la escuela de infantería de San Bernardo.

    En 1948 ingresó en la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins, de la que se graduó tres años más tarde. En 1956 fue enviado a Quito para colaborar en el establecimiento de una escuela militar. Tras su regreso a Chile en 1959, Pinochet no dejó de lograr más y más honores en su carrera militar. En 1971, esta culminó al asumir el cargo de comandante de guarnición de Santiago.

    Este fue el primer nombramiento de Pinochet en el Gobierno del presidente socialista Salvador Allende. El general fue considerado uno de los representantes más leales del comando militar chileno hasta el 11 de septiembre de 1973.

    ¿Quién pagó por el golpe de Estado en Chile en 1973?

    En 1970, Allende ganó las elecciones presidenciales en Chile. En su política exterior siguió un camino de acercamiento con la Unión Soviética, con Cuba y con otros países del bloque socialista.

    En la economía, el presidente inició una reforma agraria destinada a apoyar a los negocios pequeños y medianos y anunció la nacionalización de grandes empresas privadas y de bancos. Además, el programa de Allende incluía subir los salarios de los empleados y obreros, ofrecer atención médica gratuita a todos los segmentos de la población y permitir que las familias con bajos ingresos pudiesen tener acceso a la educación.

    Las reformas socialistas de Allende provocaron una respuesta extremadamente negativa del Gobierno de Estados Unidos. Sobre todo, estaba insatisfecho con la nacionalización de la industria de fundición de cobre; industria que pertenecía a varias empresas norteamericanas.

    La situación en Chile comenzó a deteriorarse rápidamente, ya que el mandatario no solo había perjudicado los intereses de las corporaciones estadounidenses, sino también los de los principales terratenientes e industriales chilenos. En 1972 y 1973, el país realizó una serie de huelgas masivas contra Allende.

    La difícil situación económica también se debió a la presión externa. Una de las principales fuentes de ingreso de divisas al presupuesto de Chile eran las exportaciones de cobre, por lo que Estados Unidos organizó un boicot al cobre en el mercado mundial.

    A mediados de 1973, Chile quedó dividido en dos bandos en guerra: los partidarios y los opositores de Allende. Para entonces, la CIA junto con los militares chilenos estaba preparando activamente un golpe militar para derrocar al presidente legítimo de Chile.

    En 1998, la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos desclasificó documentos sobre el proyecto FUBELT, una serie de operaciones de la CIA destinadas a derrocar a Allende. Los documentos atestiguan que Washington no escatimaba en dinero ni esfuerzos para intentar cambiar el poder en el país latinoamericano. Esos esfuerzos dieron sus frutos.

    El presidente se suicidó en su oficina para no caer en manos de los golpistas. Lo hizo después de declarar que no renunciaría a su puesto bajo ninguna circunstancia. Tras su muerte, Pinochet ascendió al poder.

    17 años de dictadura

    Según Pinochet, "la democracia debe ser bañada en sangre". Fue una máxima que el propio político siguió en vida.

    El número de víctimas mortales y de desaparecidos durante el régimen de Pinochet se desconoce. Desde 1990 — cuando cayó la dictadura—, en Chile ha habido cuatro comisiones diferentes para determinar el número real de víctimas. En total, sumando los casos de desaparecidos, ejecutados, torturados y presos políticos, el número de víctimas supera las 40.000 personas, 3.065 de las cuales murieron o desaparecieron entre septiembre de 1973 y marzo de 1990.

    Durante el Gobierno de Pinochet, las figuras de la oposición fueron sistemáticamente asesinadas incluso a través de ataques terroristas en el extranjero. Mientras tanto, el propio Pinochet —que fue detenido varias veces en Chile y en el extranjero— nunca fue condenado y murió rodeado de su familia en 2006 a la edad de 91 años.

    El milagro de Chile

    Pero no todo fue represión. La Presidencia de Pinochet también destacó por la recreación de una economía de mercado integrada en la economía global y la fuerte presencia del sector privado. Más tarde, el resultado de sus acciones incluso se llegó a conocer como el milagro de Chile o política de choque, términos acuñados por Milton Friedman, premio Nobel de economía.

    Pinochet estaba en el centro de un grupo de economistas chilenos, muchos de los cuales habían estudiado en Chicago bajo la dirección de Milton Friedman y Arnold Harberger. Se conocieron como los Chicago boys y fueron ellos quienes desarrollaron un programa de transición a una economía de libre mercado para Chile.

    Estos economistas tuvieron la oportunidad de estudiar en varias universidades prestigiosas de EEUU gracias al Proyecto Chile organizado en la década de 1950 por el Departamento de Estado. Fue financiado por la Fundación Ford y por la Fundación Rockefeller con el objetivo de influir en el pensamiento económico chileno. Durante el proyecto el Departamento de Economía de la Universidad de Chicago estableció programas de becas junto con la Universidad Católica de Chile.

    La economía de libre mercado se caracteriza principalmente por la reducción drástica del gasto público y de la oferta monetaria, la privatización de las empresas estatales, la reducción del proteccionismo arancelario y el fomento de la inversión extranjera.

    Tras llegar al poder, Pinochet restructuró las deudas a EEUU y al Club de París; de lo contrario, habría que pagar 1.000 millones de dólares en 1974. Chile también obtuvo préstamos del FMI y del Banco Mundial.

    En 1975, después de varias devaluaciones, la moneda local —el escudo— perdió el 60% de su valor en dólares y fue reemplazado por el peso, cuyo tipo de cambio era fijo. Sin embargo, inmediatamente después de su introducción tuvo que ser devaluado.

    Después de una seria diversificación de la economía, el cobre ya no representaba el 70%, sino solo el 50% de los ingresos de exportación. El país empezó a exportar cada vez más fruta y vino, y la inflación cayó del 63% al 30%.

    Asimismo, en 1978 debido a los problemas políticos y económicos en los países africanos rivales de Chile en la exportación de cobre, los precios mundiales de este metal empezaron a subir, lo que también beneficiaba enormemente a Chile. Aunque Estados Unidos se negó a proporcionar asistencia económica acusando a Chile de violar los derechos humanos, la afluencia de la inversión privada de los países occidentales lograba más o menos compensar esta falta de ayuda.

    No obstante, cabe destacar que los años de gobierno de Pinochet fueron muy duros económicamente: la deuda exterior y la inflación eran enormes. Así, la deuda alcanzó los 11.200 millones de dólares en 1981, mientras que el sistema de pensiones privadas que se había implantado en el lugar de las estatales no funcionaba.

    El fin de la era Pinochet

    "Reflexionando y meditando, soy bueno. No tengo resentimientos, tengo bondad", afirmaba el propio político sobre su personalidad.

    El 7 de septiembre de 1986, Pinochet sobrevivió al atentado de una organización político-militar que intentaba acabar con la dictadura con métodos terroristas como homicidios y secuestros. Pero no podía evitar sentir la presión popular para iniciar una transición democrática. Este fue el motivo por el que en 1988 declaró un plebiscito para decidir sobre su continuidad como presidente de la República. Más de siete millones de personas votaron. El 55,99% de los chilenos votó no y un 44,01% optó por apoyar al líder del país. Tras el referéndum, Pinochet dejó su puesto.

    Por qué protesta ahora Chile

    Desde el 18 de octubre, el país está sacudido por violentas protestas que comenzaron tras subir las autoridades el precio del metro por cuarta vez consecutiva en un año. En dichas protestas perdieron la vida unas 30 personas, y Amnistía Internacional acusa a los policías antidisturbios de atacar a los manifestantes con la intención de herirlos.

    El encarecimiento del metro sirvió como pretexto para que las manifestaciones proliferasen, si bien el Gobierno retiró la controvertida subida. Las razones detrás de las protestas son ahora mucho más profundas y se remontan a la herencia de Augusto Pinochet: su Gobierno construyó un modelo económico neoliberal no suavizado por nada anulando todos los logros socialistas de los anteriores presidentes. Un 40% de la población vivía por debajo del umbral de la pobreza y la mitad de ese porcentaje sufría pobreza extrema.

    La desigualdad se había instalado porque las reformas neoliberales alcanzaban la educación, la atención a la salud y el sistema de pensiones. Con la privatización de la educación solo los niños de familias adineradas disponían de la oportunidad de ingresar en las instituciones de formación superior.

    En las décadas de 1990 y 2000, los gobiernos socialistas elegidos democráticamente intentaron desmantelar este desigual sistema social y el número de chilenos por debajo del umbral de la pobreza se redujo al 8%. Una de las reformas más importantes que querían llevar a cabo era la de la educación superior que funcionase como principal ascensor social en la sociedad latinoamericana.

    Pese a todos estos esfuerzos, en 2011 el presidente Sebastián Piñera durante su primer mandato decidió dar un paso atrás aumentando el coste medio de la educación y diferenciando el pago en función del rendimiento académico y del origen social de los estudiantes. Sus políticas fueron criticadas.

    Las manifestaciones actuales han sido causadas por otra reforma de Piñera. Los chilenos no están satisfechos con el creciente costo de vida y la continua limitación de sus derechos. Es el mismo desafío que Chile ha enfrentado desde Pinochet: la necesidad de elegir entre el crecimiento económico y la igualdad social.

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