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    Mural de Marielle Franco en Rio de Janeiro

    A un año de su asesinato, Marielle Franco pone a Bolsonaro entre la espada y la pared

    © REUTERS / Sergio Moraes
    Política
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    El 14 de marzo se cumple un año del asesinato de Marielle Franco, la concejala de izquierda de Río de Janeiro que había alzado su voz contra el poder de las milicias en la ciudad. En vísperas de esta fecha, se detuvo por el caso a dos exintegrantes de la Policía Militar con presuntos vínculos con la familia del presidente Jair Bolsonaro.

    La detención en Río de Janeiro de dos policías militares por el asesinato Franco no es una buena noticia para el Gobierno de Jair Bolsonaro, dijo a Sputnik el analista político brasileño Danilo Silvestre.

    Según el experto, las presuntas vinculaciones de los dos detenidos con la familia del actual presidente brasileño representan problemas para el mandatario, que asumió el 1° de enero pasado.

    Silvestre recordó que los dos detenidos participaron de homenajes realizados por Flavio Bolsonaro, hijo mayor del mandatario de ese país. Uno de los detenidos fue señalado como exempleado de la oficina política de Flavio Bolsonaro, al tiempo que el restante vivía en el mismo condominio que el presidente.

    Por otra parte, de todos los candidatos que se presentaron a las elecciones de 2018, Jair Bolsonaro fue el único que ignoró el caso de la concejala del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), oriunda de su misma ciudad.

    A pesar de que estos indicios no implican directamente a la familia del mandatario con el caso de Marielle Franco, sí la ponen en un lugar incómodo, dada la vinculación del máximo poder político con las milicias de Río de Janeiro.

    ​"Creo que en principio estas detenciones no son muy buenas para la imagen del Gobierno ni para la familia Bolsonaro", opinó Silvestre.

    Los elogios del propio Bolsonaro a las milicias, así como el rechazo de Flavio Bolsonaro a votar un homenaje a Marielle Franco en Rio de Janeiro, abonan un "desgaste" de la imagen del Gobierno en el caso, añadió.

    El analista advirtió además que, a medida que la investigación judicial se acerca a los "autores intelectuales" del crimen, puede encontrarse con "figuras políticas importantes detrás".

    Silvestre recordó que en Brasil existen "fueros especiales" que impiden que quienes ocupan cargos políticos puedan ser juzgados y sostuvo que la investigación del asesinato de Franco "puede que encuentre a alguna persona que tenga ese fuero especial".

    Más información: Detienen en Río a policías militares acusados del asesinato de la concejala Marielle Franco

    El experto destacó el efecto de la presión social que hubo sobre el crimen de Franco, especialmente durante el último Carnaval de Río y las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, pero consideró que la proximidad del primer aniversario del crimen fue clave para que hubiera avances.

    "Creo que la Policía y el Ministerio Público han trabajado para dar una respuesta antes del aniversario. Hay más fuerza en la cuestión de que se completara un año que los reclamos populares", interpretó. 

    Marielle Franco fue asesinada el 14 de marzo de 2018 cuando el vehículo en el que viajaba fue acribillado en el centro de Río de Janeiro. En ese episodio también fue asesinado Anderson Gomes, chofer de la entonces concejala y activistas por los derechos de las minorías en Brasil.

    Los dos detenidos por el caso son el policía militar jubilado Ronnie Lessa, quien sería el autor de los 13 disparos que mataron a Franco y a Gomes; y Élcio Vieira de Queiroz, un expolicía militar (fue expulsado de la corporación) quien conducía el Cobalt que persiguió el vehículo de la concejala por el centro de Río hasta acercarse lo suficiente para realizar los disparos.

    ​Los dos fueron detenidos en la puerta de sus casas alrededor de las 4:30 horas hora local (7:30 GMT); el presunto asesino, Ronnie Lessa, fue detenido en una urbanización en Barra de Tijuca, uno de los barrios más exclusivos de Río.

    Durante la investigación del crimen, se presumía que sus autores debían tener entrenamiento avanzado en el uso de armas, probablemente policías, pues asestaron de manera muy precisa los tiros que terminaron con la vida de la concejal y su chofer. También, las municiones utilizadas estaban registradas en lotes vendidos a la Policía Federal.

    El crimen de Franco motivó movilizaciones sociales e inspiró expresiones culturales como el Carnaval de Río, que este año tuvo en la escuela de samba ganadora Mangueira un homenaje a la activista asesinada y una relectura de la historia oficial de Brasil, cuestionando uno por uno a los héroes nacionales.

    Mientras tanto, la alcaldía de París está analizando bautizar un espacio público —probablemente una calle— con el nombre de la concejala asesinada. La petición fue presentada por una agrupación ciudadana, y será analizada por las instancias deliberativas de la capital francesa. Durante varios días, el ayuntamiento de París lució una fotografía de Marielle Franco.

    Lea más: Haddad denuncia gran retroceso de Brasil bajo el Gobierno de Bolsonaro

    A pesar de la detención de los presuntos autores materiales, hay quienes sostienen que las investigaciones deben apuntar más alto hasta llegar con los ideólogos del crimen. Como apuntó el exdiputado brasileño Jean Wyllys, también del PSOL, no hay que contentarse "apenas con el descubrimiento y la prisión de los sicarios que ganaron [dinero] para ejecutar a Marielle Franco" y su chofer, Anderson Gomes.

    "Es necesario que exijamos que se identifique quién los mandó matar y por qué. ¿Quiénes serían las próximas víctimas de estos asesinos de alquiler? ¿Cuáles son los vínculos de esas muertes con las campañas difamatorias (inclusive contra Marielle, después de asesinada) que beneficiaron al presidente de la República y a su partido (…)?", se preguntó en redes sociales el referente.

    "Los indicios presentados hasta ahora muestran que los lazos entre los milicianos asesinos y la familia que ocupa el Palacio de Planalto (la Presidencia de la República) son innegables", abundó Jean Wyllys, actualmente autoexiliado en Europa por las amenazas de muerte recibidas por su férrea oposición a Bolsonaro (expresada bastante tiempo antes del triunfo electoral del ultraconservador) y las fallas del Estado brasileño en garantizarle su seguridad.

    Por otra parte, Wyllys criticó al gobernador del Estado de Río de Janeiro, Wilson Witzel, que se felicitó por la detención de los dos sospechosos. Sin embargo, el activista recordó la participación del político en un acto del Partido Social Cristiano (PSC), aliado de Bolsonaro y al que pertenece el gobernador, en el que se atacó a la figura de la concejala difunta.

    ​En octubre de 2018, durante un acto en el que participó Witzel, dos candidatos a diputados por el Partido Social Liberal (el de Bolsonaro), quebraron la placa conmemorativa colocada en una plaza con el nombre de Marielle Franco.

    "El cinismo del gobernador de Río —en cuya campaña estuvo al lado de los canallas que ofendieron la memoria de Marielle, quebrando la placa de calle en su recuerdo— es increíble e inaceptable. La prensa no se puede olvidar de ese hecho abominable", expresó Jean Wyllys en sus redes.

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    milicias, asesinato, Partido Social Cristiano de Brasil (PSC), Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Wilson Witzel, Marielle Franco, Jean Wyllys, Jair Bolsonaro