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    MOSCÚ (Sputnik) — La detención de diez ciudadanos de Rusia, Bielorrusia y Lituania en Tailandia, donde se dedicaban ilegalmente a servicios sexuales, ha trascendido el estrecho marco de la industria de la lujuria al tomar visos políticos entre acusaciones y promesas de desvelar secretos que involucran a funcionarios e instituciones.

    Entre los detenidos destacan Alexandr Kirílov, alias Alex Lesli, y Anastasía Vakushevich, alias Nastia Ribka, famosos por toda una serie de "revelaciones" y los pedidos de asilo, que los convierten en la comidilla de diversos medios de prensa.

    La policía de Tailandia efectuó las detenciones en el balneario de Pattaya, en la costa este del país, en plena sesión de un "entrenamiento sexual", según reportó la versión digital del periódico Khao Sod.

    Los acusados enfrentaron los cargos de entrada ilegal a Tailandia, incumplimiento de los plazos de visado y trabajo sin permiso oficial.

    El caso no hubiera trascendido las páginas de la prensa amarilla si no fuera porque Ribka y Lesli (considerado como su sex-gurú, especie de líder "espiritual") de inmediato buscaron refugio en la política.

    El caso Deripaska-Prijodko

    El primer escándalo se desató a principios de febrero pasado, cuando el bloguero opositor ruso Alexéi Navalni publicó en su cuenta de Youtube un vídeo de un viaje que el oligarca ruso Oleg Deripaska y el viceprimer ministro Serguéi Prijodko realizaron en yate en 2016 por los fiordos noruegos, acompañados de varias jóvenes, entre las cuales se encontraba Nastia Ribka.

    La joven aprovechó estas vivencias para publicar en Instagram fotos del viaje y afirmar que Deripaska era su "novio".

    Incluso publicó un libro, titulado "Cómo seducir a un millonario".

    El vídeo fue utilizado por Navalni como prueba de corrupción, al afirmar que "un oligarca pasea en su yate a un funcionario de alto rango, esto es un soborno".

    Según Ribka, durante su estancia Prijodko le habría hablado sobre los estrechos vínculos de Deripaska y Paul Manafort, jefe de campaña de Paul Manafort.

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    A raíz de estas revelaciones, el oligarca ruso interpuso una demanda judicial contra Nastia Ribka y Alex Lesli por publicar fotografías de carácter privado y conversaciones grabadas en secreto, mientras que Roscomnadzor amenazó con bloquear la cuenta Youtube de Navalni.

    Solicitudes de asilo y promesas de revelaciones

    Tras varios esfuerzos infructuosos del gurú y la diva de librarse de la justicia tailandesa, ambos buscaron vías alternativas de escape.

    Alex Lesli envió una carta al consulado de EEUU en Tailandia pidiendo "asilo político" para él y otros rusos detenidos.

    "En Tailandia nos detuvo la policía tailandesa, y ahora nos quieren extraditar de vuelta a Rusia, les pedimos otorgarnos asilo político y protegernos lo antes posible, ya que tenemos informaciones muy importantes para EEUU y nuestras vidas corren un grave peligro", reza la carta del experto sexual, citada por el canal de televisión ruso RT, sin especificar en qué radica la amenaza.

    Poco antes Nastia Ribka informó en su cuenta de Instagram que está dispuesta a facilitar a la prensa estadounidense información sobre las relaciones de Rusia y el presidente de EEUU, Donald Tump, y su jefe de campaña Manafort.

    Para más, aseguró que ofrecerá esta información a cualquier país dispuesto a pagar su rescate de la cárcel, demostrando con claridad que no solo se puede vender el cuerpo.

    En medio de todas estas informaciones, varios medios amarillos intentaron vincular a estas detenciones la visita del secretario de Defensa de Rusia, Nikolái Pátrushev, a Tailandia.

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    El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó estas noticias de absurdas.

    "El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia lleva a cabo actividades internacionales, participa en intercambios de visita internacionales, estas visitas, claro está, son acordadas de antemano, y también claro está, resulta absurdo relacionarlas de algún modo a las detenciones de ciudadanos rusos en Tailandia", indicó.

    Tailandia indignada

    Las autoridades tailandesas no parecen tomar la situación a la ligera.

    Junto a los diez implicados directos, fueron detenidos otros 43 ciudadanos rusos que figuraban como "estudiantes".

    Luego de constatar de que el llamado "curso de seducción y técnicas sexuales" era pago, los "aprendices" fueron puestos en libertad.

    La tarifa por el curso ascendía a 20.000 baht tailandeses, equivalentes a unos 650 dólares por cinco días de clases.

    Una fuente policial local comentó a Sputnik que "la promoción del curso se promovía en Internet, y el hecho de que el anuncio fuese en ruso no nos impidió enterarnos de dónde se llevaba a cabo".

    "Era erróneo creer que nadie en Tailandia leería la información del sitio de Lesley en ruso", explicó a Sputnik el destacado periodista tailandés Nitipum Navaratna.

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    El periodista agregó que los tailandeses consideraron dicha publicidad como inaceptable.

    "Las autoridades despliegan grandes esfuerzos para cambiar la imagen de Pattaya, que últimamente se ha convertido en un centro de turismo familiar, dejando de ser un lugar que suelen visitar los hombres solteros buscando divertirse", indicó.

    Navaratna subrayó que los cursos de 'entrenamiento sexual' mancharon no solamente la reputación de la ciudad tailandesa, sino también la de los turistas rusos.

    El columnista añadió que el nombre de Alex Lesli ya había aparecido en los medios locales en septiembre de 2017, causando gran indignación en las redes sociales.

    No obstante, hasta el momento no se había observado ninguna actividad de los 'entrenadores'.

    Por su parte, el ayudante del portavoz de la Policía Nacional de Tailandia, Kritsana Pattanacharoen, arremetió contra los detenidos.

    "En este caso los ciudadanos extranjeros no solo violaron la ley, sino que también dañaron el prestigio de Tailandia, deben responder por los delitos cometidos", declaró durante un encuentro con la prensa celebrado este 1 de marzo y transmitido por el Tercer Canal Nacional de la televisión local.

    El funcionario añadió que "en estos momentos la policía realiza en toda Tailandia acciones contra los delincuentes internacionales y detiene a los extranjeros que violan la legislación tailandesa o cometen infracciones de visados".

    Juicio, después deportación

    Pese a los reiterados intentos de los detenidos de obtener la fianza, las autoridades tailandesas decidieron mantenerlos en prisión en espera de juicio.

    "El jefe del departamento de la policía del cual dependía la decisión sobre la fianza les negó esta opción, ahora la decisión podrá ser tomada solo en un tribunal, y esto cambia el estatus de los detenidos: se convierten en presos que enfrentan una investigación", indicó a Sputnik una fuente de la policía de Pattaya.

    Según el interlocutor de la agencia, "el tribunal podría darles libertad bajo fianza, pero la suma es considerable mayor que la de la fianza policial, y las condiciones, más severas".

    Los detenidos fueron transferidos de la policía al Centro de Detención de Inmigrantes en Bangkok, según informó posteriormente un oficial de esta entidad.

    "Todos son acusados de actividades laborales ilegales en Tailandia, y mientras el Tribunal no tome una decisión sobre su culpabilidad o inocencia, y en caso de ser culpables les castigue, es imposible deportarlos", comentó.

    Sin embargo, ya fuentes legales trascendieron que el destino de los detenidos será enfrentar el juicio, cumplir su condena y luego ser deportados exclusivamente a sus países de origen, a menos que sean reclamados por un tercer país.

    Según comentó a Sputnik Wanida Sailohit, abogada y doctora en Derecho que es especializa en leyes migratorias, "por ley una ciudadana de Bielorrusia solo puede ser deportada a Bielorrusia y un ciudadano ruso, a Rusia, a diferencia de la extradición, cuando el factor principal es que en un país o contra un país se cometió un delito, y es posible una extradición a un tercer país".

    "En los caso de deportación no surge duda alguna sobre a dónde se deporta a una persona: siempre al país del cual es ciudadano", señaló la experta.

    La abogada concluyó que de momento "nadie ha enviado ninguna solicitud de extradición".

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    Etiquetas:
    escándalo, sexo, detención, Tailandia, Rusia
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