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    TEL AVIV (Sputnik) — Israel va a elecciones nuevamente, las cuartas en apenas dos años, en medio de recriminaciones mutuas entre los dos primeros ministros, el actuante, Benjamin Netanyahu, y el alterno, Benny Gantz. Y los israelíes dan claras señales de estar hartos de esta "fiesta de la democracia".

    "No, no, no, no aguanto más", dijo Miri Shlein, terapeuta de Tel Aviv. "Siempre he votado, desde los 18, pero esta vez siento que votar es participar de este juego absurdo de gasto ingente de dinero en un sistema que claramente no inspira ninguna confianza".

    Este 22 de diciembre por la noche Netanyahu y Gantz continuaron culpándose mutuamente por no encontrar otro modo de continuar con su endeble gobierno de coalición formado in extremis el pasado mes de abril para romper la parálisis institucional en medio de la crisis del coronavirus.

    Y el parlamento se disolvió automáticamente a la medianoche, colocando en los calendarios el 23 de marzo como el día de los próximos comicios generales

    "Ni Gantz ni Netanyahu rompieron ninguna parálisis, tan solo contribuyeron a ella, la apuntalaron, y el desgaste del público es patente", dijo a Sputnik Amos Greuer, sociólogo.

    Elecciones diferentes

    Estas elecciones, sin embargo, van a ser diferentes a las previas, según los analistas. La primera diferencia reside en que Netanyahu se enfrenta a dos adversarios fuertes de la derecha, Gantz fue un fuerte adversario también, pero del centro o centro-izquierda, y Netanyahu lo debilitó políticamente describiéndolo como un "izquierdoso", adjetivo que suena a insulto para la derecha israelí, la base electoral del partido del actual primer ministro, el Likud.

    En esta ocasión Netanyahu se enfrentará a Naftali Bennett y el exprotegido del primer ministro, Guidon Saar, con su nuevo partido.

    Según las encuestas, ambos partidos, el de Bennett y el de Saar juntos, podrían reunir 33 escaños en un parlamento de 120, dejando al Likud atrás con sus 28 escaños. Si hicieran coalición con el centro político sería suficiente para impedir el regreso de Netanyahu.

    La segunda diferencia son los juicios contra el mandatario israelí, que se prevén empiecen en febrero, cuando el tribunal de distrito de Jerusalén comience a llamar a los testigos en tres de los casos contra Netanyahu, por soborno, fraude y ruptura de confianza.

    "Seguro que Bibi [apelativo de Netanyahu] intentará utilizar las elecciones para retrasar su encuentro con la justicia, pero si no lo logra y los israelíes lo ven todas las noches en el noticiero acudiendo al tribunal, quién sabe qué impacto causará esa imagen en sus votantes antes de unas elecciones generales", dijo el sociólogo.

    Los comentaristas israelíes convienen en que cada una de las tres últimas elecciones fue importante para la supervivencia política de Netanyahu, sin embargo, esta elección es para la preservación de su libertad, literalmente.

    "Si perdiera las elecciones, se le juzgaría como cualquier a otro ciudadano", explicó Greuer. "Una vez imputado, no podría servir como ministro tampoco y no parece probable que como parlamentario consiga algún tipo de inmunidad para evitar el juicio", agregó.

    Vacunas y golpes bajos

    "No es un secreto que ni el Likud ni yo queríamos elecciones", dijo Netanyahu en una rueda de prensa el martes 22. "Israel va a elecciones generales por las luchas internas de Azul y Blanco".

    Algo que fue refutado por la formación 'aliada' que aseguró: "Un hombre con tres acusaciones judiciales está arrastrando a Israel a elecciones por cuarta vez. Si no hubiera juicio, habría presupuesto [la votación de los presupuestos generales que quería aprobar Azul y Blanco y que el Likud no tenía prisa por hacer y que es la causa técnica para el adelanto electoral] y no habría elecciones".

    Y mientras tanto, cientos de miles de israelíes están siendo vacunados contra el coronavirus, el primero de ellos fue Netanyahu, retransmitido en vivo por la televisión el 19 de diciembre en la noche.

    Y con las millones de dosis de Pfizer llegadas a Israel por la insistencia del primer ministro, quien está utilizando esta importante baza para recordarle a su electorado a quién deben el rápido y masivo programa de inoculación, estas próximas elecciones se prevén nada simpáticas.

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    Benny Gantz, golpe, oposición, vacuna contra coronavirus, vacuna, Benjamín Netanyahu, elecciones, Israel
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