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    ANKARA (Sputnik) — Turquía seguirá preservando la basílica Santa Sofía como partrimonio mundial de la Unesco después de convertirla en una mezquita, afirmó el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu.

    "Respetamos la opinión de los que quieren preservar esta instalación como patrimonio cultural, pero cuando fue abierta como una mezquita hace muchos años, nada fue destruido allí. Debemos preservar el patrimonio que nos dejaron los antepasados", dijo al canal TRT.

    Cavusoglu afirmó también que "algunas declaraciones por parte de la Unesco nos sorprendieron".

    Además, el portavoz del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo de Turquía, Omer Celik, sostuvo que Turquía está lista para cooperar con la Unesco con el fin de mantener Santa Sofía en la lista de Patrimonio Mundial.

    "No creemos que Ayia Sofía sea excluida de la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, es un objeto de orgullo de esta lista", dijo Celik a los periodistas.

    Agregó que "Turquía está abierta y lista para cualquier cooperación para preservar Ayia Sofía en la lista de Patrimonio de la Humanidad".

    La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, ya había lamentado la decisión de Turquía de cambiar el estatus de Santa Sofía, "tomada sin diálogo previo".

    Reacción de Grecia

    Por su parte, el portavoz del Gobierno griego, Stelios Petsas, señaló que Grecia no debate planes de "venganza" a Turquía por la transformación de Santa Sofía en mezquita sino que buscará la condena mundial a tal proceder.

    Los periodistas preguntaron a Pestas cómo el Gobierno ha acogido la propuesta del partido Solución Griega de convertir la casa conmemorativa del fundador del Estado turco, Mustafá Kemal Atatürk, situada en Salónica, en un museo del genocidio de los griegos pónticos, en respuesta simbólica a Erdogan.

    "El problema de Santa Sofía no es de relaciones bilaterales, no es un tema greco-turco sino mundial. No estamos trabajando a nivel de venganza sino de condena mundial a esta provocación turca", respondió el portavoz.

    Según Pestas, Erdogan ha cometido un error histórico al convertir Santa Sofía en una mezquita, y la comunidad internacional no debe dejar sin consecuencias tal proceder.

    "Todo el mundo civilizado, Europa y Occidente en su conjunto, los cristianos del mundo entero, incluida por supuesto Grecia, están afrontando desde el viernes pasado un reto y un insulto que les lanzaron Turquía y su presidente Tayyip Erdogan, quien ha decidido convertir la catedral de Santa Sofía en una mezquita. Se cometió un error histórico y la comunidad internacional debe reaccionar ante este hecho", dijo volviendo a subrayar que no se trata de un problema greco-turco sino que es global.

    También informó que el primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, condenó decididamente tal decisión de Turquía.

    "Grecia cree necesario emitir una señal decidida al país vecino de que nadie puede violar impunemente el derecho internacional", reveló y anunció que este acto de Turquía tendrá consecuencias concretas.

    "Europa debe comprender que está obligada a adoptar decisiones para parar la provocación turca", dijo y comunicó que el canciller griego, Nikos Dendias, planteará este asunto en la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.

    Reacción de la UE

    A su vez, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, comunicó que los ministros de Exteriores de los países de la Unión Europea (UE) apoyaron en una reunión en Bruselas la propuesta de instar a Ankara a revisar decisiones sobre la reanudación de oraciones musulmanas en Santa Sofía en Estambul.

    "Recibimos un amplio apoyo para llamar a las autoridades turcas a revisar y cancelar esta decisión", dijo Borrell en una rueda de prensa.

    Agregó que la decisión turca sobre Santa Sofía provocará una división entre los seguidores de las diferentes religiones y socavará los esfuerzos para promover el diálogo y la cooperación.

    Además, en Berlín lamentan la decisión de Ankara de revocar la condición de museo de Santa Sofía en Estambul, afirmó el portavoz del Gobierno germano, Steffen Seibert.

    "El Gobierno federal, como lo afirmaron también el fin de semana en el Ministerio de Exteriores de Alemania, tomó en cuenta con lamento la decisión de Turquía del viernes; Santa Sofía tiene mucha importancia histórico-cultural, tiene significado religioso importante tanto para la cristiandad como para el islam", afirmó Seibert.

    El 10 de julio, el Consejo de Estado de Turquía anuló la decisión de 1934 que convirtió Santa Sofía en un museo. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que formalizó esta medida por un decreto, anunció que la primera oración musulmana en Santa Sofía será celebrada el 24 de julio.

    La decisión de reconvertir Santa Sofía en una mezquita provocó fuertes críticas de numerosos países y organismos internacionales.

    Antes de que fuera anunciada, el patriarca de Moscú y de toda Rusia, Kiril, señaló que los atentados contra el legado espiritual de la Iglesia de Constantinopla "provocan la amargura y la indignación del pueblo ruso", y que lo que amenaza a Santa Sofía "amenaza a toda la civilización cristiana".

    El papa Francisco reconoció el 13 de julio que está "muy dolido" por Santa Sofía.

    Historia de la basílica

    La basílica de Santa Sofía fue fundada por el emperador cristiano Justiniano y se inauguró el 27 de diciembre de 537.

    Durante más de 1.000 años fue el templo más grande de la Cristiandad, pero, después de la toma de Constantinopla por los otomanos y la caída del Imperio bizantino en 1453, la basílica se convirtió en una mezquita.

    En 1934, el fundador del Estado turco moderno, Kemal Ataturk, firmó un decreto para convertir el edificio en un museo, que se inauguró al año siguiente. En 1985, el templo fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

    Etiquetas:
    UNESCO, Turquía, Mevlut Cavusoglu, Santa Sofía
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