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    Bashar Asad, presidente sirio

    Asad: bajo ningún escenario Damasco aceptará la desintegración de Siria

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    Oriente Medio
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    DAMASCO (Sputnik) — Las autoridades de Siria nunca y bajo ninguna excusa aceptarán la disolución del país, declaró el presidente sirio Bashar Asad en una entrevista con la cadena Rossiya 24 y la agencia Sputnik.

    "Ni el Gobierno, ni el pueblo aceptarán propuesta separatista alguna ni hoy, ni mañana", afirmó Asad.

    El mandatario añadió que los grupos que reciben apoyo de Estados Unidos dicen que la situación ha cambiado después de la guerra. 

    "Por supuesto que la situación ha cambiado, es natural. Cualquier guerra cambia muchas cosas en una sociedad. Pero la guerra no es una excusa para desintegrar al país, ni da derecho al separatismo, la destrucción de la Constitución y el debilitamiento del Estado. La guerra tiene que hacer que nuestro país sea más fuerte y no más débil. Bajo ninguna circunstancia aceptaremos la desintegración", señaló el presidente. 

    Acciones de Turquía

    Asad añadió que la iniciativa turca para repatriar a los refugiados sirios al noreste del país árabe esconde en realidad un plan para trasladar a terroristas a esa zona y además podría provocar un conflicto étnico.

    "Nadie se cree que Turquía quiera repatriar a tres millones de refugiados sirios a esa zona. Es un manto humanitario para crear un espejismo. Incluso si realmente quisiera hacerlo, es absurdo, y este escenario llevaría a un conflicto entre los lugareños, los que viven en esas ciudades y pueblos, y los que lleguen de fuera, porque los vecinos de esas zonas no cederán los derechos respecto a sus territorios. Eso significa provocar un conflicto de carácter étnico", dijo el mandatario.

    Para Asad, el verdadero objetivo de Ankara es "trasladar a esas tierras a los terroristas que operaban en territorio sirio, y fueron derrotados, junto con sus familias para que formen una nueva sociedad radicalizada con la filosofía que tiene el régimen turco de [presidente Recep Tayyip] Erdogan".

    "En todo caso, ambas opciones son muy peligrosas y buscan desestabilizar a Siria, por eso lo rechazamos de pleno", advirtió.

    Diálogo con los kurdos

    Además, Asad declaró que el Gobierno de Siria mantiene el diálogo con todos los grupos kurdos, incluidos los apoyados por Estados Unidos.

    Según el mandatario, "los estadounidenses apoyaron a las unidades kurdas y nombraron comandantes a los kurdos para dar la impresión de que esas zonas son kurdas. Para meter cizaña entre los kurdos y otros grupos de Siria".

    Donald Trump, el presidente de EEUU
    © REUTERS / Kevin Lamarque
    Sin embargo, "nuestro diálogo no se interrumpe. Tampoco se interrumpió durante la guerra, pese a que nos consta que algunas de esas unidades colaboran con los estadounidenses y son controladas por estos. Son armadas y financiadas por los estadounidenses, que también les escriben sus comunicados. Pero eso no quiere decir que no sean patriotas", subrayó.

    El presidente sirio se mostró convencido de que "la mayoría de los kurdos son patriotas que apoyan a su país y al pueblo sirio, al igual que otros".

    "Pero estos grupos, sean kurdos, árabes o tal vez otros, actúan a las órdenes de los estadounidenses, y no obstante el diálogo con ellos es constante", dijo.

    Tras el regreso del Ejército sirio al noreste de Siria, el Gobierno del país está "tratando de convencerles de que la estabilidad llegará una vez que acatemos todos la Constitución siria, pues la Constitución expresa la voluntad del pueblo", puntualizó.

    "Y cuando el Ejército sirio recupera el control, junto con el Ejército se recuperan las instituciones estatales de Siria", concluyó.

     El líder sirio destacó el progreso que ha habido en el diálogo con los grupos kurdos tras la "invasión turca".

    "Rusia juega un papel importante en esta materia, basándose en los mismos principios que acabo de mencionar", manifestó.

    Asad añadió que los que buscan federalización en el norte de Siria son los árabes, ya que en estos territorios no hay mayoría kurda.

    Según el mandatario, "la mayoría de los kurdos lleva décadas viviendo sin problemas en Siria", y las ideas de la secesión las promueven solo ciertos grupos radicales.

    "Algunas de las ideas van por la federalización y el Gobierno autónomo kurdo. Como ya he dicho, [el noreste de Siria] es una región árabe. Y son los árabes los que pueden hablar de la federalización, porque son mayoría allí. Esto es obvio", señaló Asad.

    En este sentido, la situación en Siria es diferente de la del norte de Irak y la del sureste de Turquía.

    "No existe una mayoría kurda en esa región, y en cuanto a los aspectos culturales y demás, siempre pongo el ejemplo de los armenios. Puesto que son el último grupo étnico-confesional que llegó a Siria hace más de 100 años. Tienen sus escuelas, iglesias y todos los derechos culturales, ¿entonces por qué damos derechos culturales a una comunidad y no se los damos a otra? Por una razón muy simple, porque ese grupo [radical] promueve el separatismo", afirmó.

    El presidente también denunció los intentos de EEUU de obstaculizar el diálogo entre el Gobierno sirio y los grupos kurdos.

    Según el líder sirio, tras el inicio de la operación turca en el noreste del país árabe "ha habido progreso" en el diálogo entre Damasco y los kurdos.

    "En la solución de los problemas a veces avanzamos y otras veces damos un paso atrás por distintas razones. Una de estas razones es la presión de Estados Unidos a los grupos armados en Siria para que no lleguen a acuerdos con el Gobierno sirio, y eso era de esperar", señaló.

    Sin embargo, el Gobierno sirio ahora tiene "más optimismo a este respecto, porque tras nueve años de guerra creo que la mayoría de la población ha tomado conciencia de la importancia de la unidad con las autoridades, pese a la existencia de discrepancias políticas", manifestó Asad.

    "La tarea de cualquier Estado del mundo es consolidar al conjunto de la sociedad, y estamos avanzando en esta dirección", aseguró. 

    Retirada de las fuerzas kurdas

    Ademas, Asad señaló que la retirada de las Unidades de Protección Popular (YPG), en el norte de Siria en el marco del memorando ruso-turco aún no se ha implementado por completo.

    El presidente subrayó que estos grupos son kurdo-árabes, pero sus jefes son kurdos, y tienen que retirar las fuerzas, ya que "han dado motivo a los turcos para empezar a poner en práctica el plan con el que estos soñaban desde el inicio de la guerra".

    "En cuanto a la realización [de la retirada], las YPG ya habían anunciado que lo harían, ya lo están haciendo en algunas zonas, pero no se ha completado. Es lo que se espera. Estos procesos no ocurren de repente ni se realizan rápido", afirmó.

    Asad añadió que el Gobierno sirio está cooperando con Rusia para implementar plenamente este memorándum.

    "Una vez que se implemente, les diremos sin falta a los turcos 'venga, vayan retirando sus fuerzas'", expresó. 

    Asimismo, el mandatario confirmó que las autoridades sirias están dispuestas a admitir a combatientes kurdos a las filas del Ejército regular y los invitan a luchar juntos contra las acciones de Turquía en el norte del país árabe.

    Asad recordó que tras la firma del memorándum de Rusia y Turquía, el Ministerio de Defensa sirio anunció oficialmente que está dispuesto a admitir a combatientes de las kurdas Unidades de Protección Popular (YPG) en las filas del Ejército.

    "También en el marco de la cooperación ruso-siria estamos trabajando ahora en convencer a las unidades kurdas de que unirse al Ejército sirio y luchar contra los invasores turcos es una postura correcta y acertada para recuperar los territorios en el norte de Siria, cuyo control se perdió debido a las acciones de esos elementos", señaló. 

    El presidente sirio subrayó que esos intentos continuarán.

    El 30 de octubre, el Ministerio de Defensa sirio llamó a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), de las que forman parte las YPG, a unirse a las filas del Ejército gubernamental "para repeler la agresión turca que amenaza a los territorios de Siria".

    Presencia militar de EEUU

    A juicio de Bashar Asad, la permanencia de las tropas estadounidenses en Siria podría dar origen a un movimiento de resistencia como en Irak.

    El mandatario recordó haber advertido tras la intervención militar estadounidense en Irak, en 2003, que la invasión ofrecería un motivo para la resistencia militar.

    "También en Siria, la presencia de EEUU daría origen a la resistencia militar que provocaría bajas entre los estadounidenses y les obligaría a retirarse luego", manifestó Asad.

    En su opinión, "EEUU no debería hacerse ilusiones sobre una vida cómoda en todas las regiones que ha invadido".

    "Les recordamos lo de Irak y Afganistán. Siria no será una excepción en este sentido", agregó.

    Además, Asad dijo que Siria denunciará a EEUU en la ONU, por robo de petróleo, pero reconoció al mismo tiempo que esta queja acabará engavetada.

    "Todas las quejas que se han elevado a la ONU se mantienen engavetadas, porque es un semiestado dirigido por grupos bandoleros que se guían por la ley del más fuerte", declaró Asad.

    El mandatario calificó al principal organismo internacional como "un cónclave de ladrones, con las pugnas internas a raíz de las ganancias, las adquisiciones y las pérdidas".

    "Vivimos ahora en un mundo similar a la jungla, más parecido al que había existido en la Segunda Guerra Mundial que al de posguerra. Sí que vamos a presentar quejas, pero se quedarán engavetadas", reafirmó.

    El 1 de noviembre, las tropas estadounidenses reanudaron las misiones de patrulla cerca de los yacimientos petroleros del noreste de Siria, que habían sido suspendidas mientras Turquía llevaba a cabo su operación contra las milicias kurdas en las zonas fronterizas. 

    Enfrentamiento de EEUU y Rusia en Siria

    Asimismo, Asad declaró que nadie se vería beneficiado con un enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia en Siria, dijo el presidente de este país árabe.

    "Por supuesto que no pensamos en un enfrentamiento entre EEUU y Rusia. Evidentemente, no nos beneficiaría a nosotros, ni a Rusia, ni a la estabilidad global, aparte de que sería peligroso", señaló Asad.

    EEUU intervino en el conflicto de Siria en septiembre de 2014, al frente de una coalición internacional que empezó a bombardear las posiciones de grupos terroristas sin la autorización de Damasco.

    El 19 de diciembre pasado, el presidente Donald Trump afirmó que, tras la derrota del Estado Islámico (ISIS, organización terrorista proscrita en Rusia y otros países), no hay razones para mantener a los militares estadounidenses en Siria.

    Más tarde, la Casa Blanca anunció el repliegue de las fuerzas de EEUU de Siria, sin embargo, precisó que ello no significa el fin de la coalición antiterrorista global liderada por Washington.

    Con respecto a un contingente militar que EEUU todavía mantiene en el noreste de Siria, el jefe del Pentágono, Mark Esper, dijo a finales de octubre pasado que su objetivo principal es evitar que el llamado Estado Islámico recupere el acceso al petróleo, una fuente importante de sus ingresos antes de 2017.

    Rusia empezó a bombardear las posiciones de grupos terroristas en Siria a finales de septiembre de 2015, a petición de Bashar Asad, pero realizó retiradas parciales de su contingente militar en marzo de 2016, así como a principios y a finales de 2017.

    Inversiones extranjeras

    El mandatario sirio declaró que las inversiones extranjeras están llegando a Siria a pesar del embargo que mantienen contra la nación árabe EEUU y otros países de Occidente.

    "Pese al bloqueo occidental y estadounidense, desde el exterior están llegando inversiones, aunque limitadas", aseguró el mandatario.

    El líder sirio anunció "una nueva ley de inversiones en sustitución de la antigua, que tuvo varias redacciones".

    "En estos momentos estamos debatiendo y examinando enmiendas adicionales que se puedan ajustar a la situación actual, para estimular el flujo de capitales, al menos aquellos que están en Siria y no son objeto del embargo internacional", indicó. 

    El presidente sirio destacó también la recuperación de la industria del país y la creación constante de nuevas plantas en distintos sectores.

    "En algunos sectores de la industria, por ejemplo, en el farmacéutico, el número de plantas ha aumentado significativamente respecto al inicio de la guerra", señaló.

    A este respecto, Asad celebró "el mero hecho de que podamos crear nuevas plantas de producción (...) a pesar de la situación económica".

    "Los países sumidos en este tipo de guerras pueden crear solo empresas de producción pequeñas o, tal vez, medianas", expresó.
    Nueva Constitución

    Asad afirmó que no es la nueva Carta Magna sino la derrota del terrorismo lo que pondrá fin a la guerra en su país.

    "Hay intentos de presentar la solución del conflicto como algo que depende del trabajo del Comité Constitucional. La guerra en Siria no estalló porque hubiera discrepancias en torno a la Constitución, sino porque los terroristas masacraban a militares, policías y civiles, porque estaban destruyendo las infraestructuras. En virtud de ello, la guerra terminará cuando hayamos acabado con el terrorismo", manifestó el presidente Asad.

    El mandatario señaló al mismo tiempo que "es necesario de vez en cuando analizar la Constitución, como cualquier otro documento, e introducir enmiendas de acuerdo a la nueva realidad en Siria".

    "No es la Sagrada Escritura, así que no tenemos ningún problema con ello y hemos tomado esta vía", declaró. 

    La formación del Comité Constitucional sirio fue anunciada el pasado 23 de septiembre por el secretario general de la ONU, António Guterres y el 30 de octubre el organismo se reunió por primera vez en Ginebra.

    El Comité Constitucional está conformado por 150 miembros, 50 de ellos representan al Gobierno, 50 a la oposición y 50 a la sociedad civil de Siria.

    Vínculo con el pueblo

    Bashar Asad aseguró que los terroristas no lograrán cambiar sus hábitos ni su vínculo con la gente del país.

    "Ni el terrorismo, ni nada más, conseguirá cambiar mis hábitos y mi vínculo con el pueblo", declaró el líder sirio.

    El mandatario explicó que "uno de los objetivos de los terroristas y de quienes les apoyaban era generar todo tipo de presión psicológica y crear una atmósfera de terror en Siria".

    "Cuando el miedo domina al responsable también el ciudadano empieza a tener miedo", dijo.

    En este sentido, Asad subrayó que tras el inicio de la guerra no se reforzó su seguridad personal.

    "La seguridad no ha cambiado hasta el día de hoy desde los tiempos prebélicos, sigue siendo la misma; no hemos emprendido medida complementaria alguna. (...) Nada ha cambiado ni antes, ni durante, ni después de la guerra. Es la misma", enfatizó.

    El líder sirio también sigue conduciendo él mismo el auto, una costumbre que mantiene desde que asumió la presidencia siria.

    Bashar Asad, presidente de Siria
    © Sputnik / Mikhail Klimentyev
    "Yo manejo el auto y es natural, porque soy una persona a la que no le gustan los atributos del poder. Confío en mí, siempre he conducido, nada ha cambiado y he preferido, en vez de adoptar las apariencias del cargo, mantener mis costumbres", expresó.

    Para Asad, el "imperativo de estar lo más cerca posible de la gente, es uno de los componentes de la fuerza de cualquier responsable, consciente de su vínculo con las personas".

    "Este fue mi principio antes de la guerra. No cambió antes de la guerra, no cambió durante la guerra y tampoco cambiará después", aseguró.

    Protestas de Irak y el Líbano

    El presidente sirio declaró que las protestas antigubernamentales en el Líbano e Irak no se parecen a los acontecimientos de 2011 en Siria, pero Occidente buscará aprovechar estas manifestaciones en beneficio propio.

    Asad señaló que las protestas de 2011 en Siria no fueron espontáneas, había grupos de personas a los que les pagaban dinero para salir en las manifestaciones, y también había una pequeña parte de las personas que salían a aquellas manifestaciones porque tenían el objetivo de cambiar algo.

    "Al mismo tiempo, si esas manifestaciones en los países vecinos son espontáneas, sinceras, encarnación del anhelo del pueblo de cambiar la situación política y económica, entonces es imprescindible, sin duda alguna, que sigan siendo nacionales. Porque los países que se inmiscuyen en todo el mundo —tales como EEUU, Occidente, sobre todo el Reino Unido, Francia y otros— sin falta aprovecharán la situación para ejercer su papel y girar los acontecimientos hacia el cauce que les convenga", señaló el mandatario.

    Asad añadió que en caso de que se sume el factor extranjero, la situación, sin duda, será contraria a los intereses del país.

    "Nosotros lo conocimos y lo sentimos en carne propia en Siria, es por eso que yo deseo que estas movilizaciones sean un verdadero factor de cambio a mejor en todos los ámbitos y a todos los niveles", apostilló.
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    Unidades de Protección Popular (YPG), desintegración, EEUU, kurdos, conflictos, Bashar Asad, Turquía, Siria
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