Widgets Magazine
19:25 GMT +316 Septiembre 2019
En directo
    Damasco, la capital de Siria

    "EEUU no tiene voz en el futuro de Siria"

    © AP Photo / Hassan Ammar
    Oriente Medio
    URL corto
    7951
    Síguenos en

    Tras pasar una semana en Siria, el exasistente del presidente Ronald Reagan y colaborador de la revista The National Interest, Doug Bandow, llegó a la conclusión de que la política estadounidense respecto a Siria ha sido "un fracaso desastroso".

    El autor, hoy en día investigador senior en el Instituto Cato, subraya el apoyo que tiene el presidente sirio, Bashar Asad, a pesar de todas las acusaciones que pesan en su contra de ser 'un dictador sangriento'.

    Los defensores más acérrimos de Asad son los alauitas, una rama chiita a la que pertenece el propio presidente, pero también todas las demás minorías religiosas de Siria, sobre todo los cristianos.

    "Toda esa gente vio lo que la revolución impulsada por EEUU implicó para Irak y no le gustó para nada. La ocupación estadounidense no previno limpiezas religiosas y masacres", destaca Bandow.

    Además de los creyentes, es el Ejército el que sirve como cohesionador de la sociedad. Según el autor, casi en cualquier edificio o comunidad están presentes las fotos de los soldados fallecidos en la lucha contra los extremistas y es algo que se ha convertido en un tipo de "identidad común".

    Para Bandow, es imposible pretender que los partidarios de Asad no existen.

    Más: Lo que acarrea la liberación de las ciudades sirias, ejemplificado en Deir Ezzor

    Jimmy Carter, expresidente de EEUU
    © AP Photo / South Bend Tribune, Robert Franklin
    El mayor error de EEUU en el caso sirio es la fijación en la figura de Asad, opina el experto. Washington no le ve como un amigo de EEUU, pero en realidad debería preguntarse: ¿qué es peor?

    El propio Bandow califica al Gobierno sirio como "una dictadura", pero destaca unas particularidades importantes:

    "[Esa dictadura] es autoritaria, no totalitaria, y es secular, no religiosa. La sociedad siria sorprende por su modernidad. Hay gente religiosa conservadora, eso sí, pero el padre y el hijo Asad lograron crear una comunidad diversa y secular donde la mayoría de los ciudadanos de EEUU se sentirían cómodos", explica.

    El sueño de Washington de crear una Siria liberal y democrática "ha sido un objetivo digno", pero uno que ningún grupo opositor pudo haber logrado.

    Mientras que el Ejército Libre Sirio sirvió para legitimar la oposición siria en el escenario global, en realidad resultó ser una apuesta débil y poco eficaz. Y su única alternativa fueron los grupos extremistas religiosos, apoyados por las monarquías del Golfo y Turquía.

    El Gobierno de Asad fue la mayor fuerza en la lucha contra los yihadistas, recuerda Bandow, y el apoyo del Ejército Libre Sirio por EEUU solo debilitó a las fuerzas gubernamentales y prorrogó la guerra sin tener la más mínima oportunidad de asegurar su llegada al poder en el país.

    Te puede interesar: Más flexibles: ¿por qué los kurdos intensifican sus contactos con Damasco?

    Además, EEUU arremetió contra Irán y Rusia por apoyar a las autoridades sirias. Pero fue Asad quien formalmente pidió su asistencia, y es EEUU que se burló del derecho internacional e intervino en Siria sin ningún pretexto, y están ocupando una gran parte del país soberano con la esperanza de lograr el derrocamiento del Gobierno vigente.

    "El régimen está más seguro que nunca desde el 2011. La Administración Trump no tiene autoridad para invadir, ocupar y desmantelar una nación extranjera bajo ningún pretexto", subraya el autor al agregar que la ocupación de los yacimientos petroleros sirios por Washington es básicamente un intento de presionar a Damasco.

    Infografía: Resultados de los tres años de la operación rusa en Siria

    Rusia, Irán y el movimiento libanés Hizbulá —todos aliados históricos de Damasco— tampoco van a abandonar Siria, asegura Bandow, así que Washington debería retirar sus fuerzas e ir a casa.

    Siria jamás amenazó a EEUU antes y no podrá hacerlo en el futuro, dado que el país deberá enfocarse en su larga y dura recuperación.

    "Al fin y al cabo, el conflicto está reduciéndose. Asad ganó y Washington perdió. (…) Nada justifica ahora la presencia militar estadounidense. La Administración Trump debe poner fin a la última desventura norteamericana en Oriente Medio", concluye el autor.

    Etiquetas:
    futuro, apoyo, Siria, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik