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    Los escenarios globales se complejizan en la medida en que los grandes grupos humanos son obligados a repensar las esferas públicas y privadas.

    Ante la nueva naturaleza de los vínculos afectivos y las relaciones sociales, la salud toma un papel relevante. Un sistema inmunológico en óptimas condiciones implica nutrición en términos materiales y espirituales. Las ideas que consumimos, la forma en que nos vinculamos en los territorios urbanos, todo se mantiene en cuestionamiento a la hora de crear y recrear la vida. El futuro ha cambiado de manera sustancial. 

    Las Naciones esperan por una vacuna que restablezca la normalidad mientras se presentan nuevas amenazas de cepas revitalizadas del virus, las finanzas mundiales se hacen cada vez más flexibles a nuevas monedas y nuevas formas de intercambio; el teletrabajo y la escuela en casa, modifica el espacio del hogar convencional, hay más control y menos disfrute, es más confuso el límite de la vida privada y la social. 

    Los bloques políticos y económicos se confrontan por el dominio de la economía planetaria mientras la mano de obra trabajadora es desplazada por la inteligencia artificial y se cuestiona el sistema educativo, el propósito de la educación depende de la visión de las naciones de cara al futuro, el ser en función de lo que queremos o creemos que queremos ser. ¿Cómo nos vemos de cara al futuro?

    ¿Multipolaridad?

    El intercambio de buenas prácticas en el campo científico-tecnológico con aplicaciones en el sector sanitario por parte de las naciones "es la respuesta que la sociedad demanda de sus dirigentes a escala mundial independientemente de las posturas políticas e ideológicas", opina Gabriel Ramos, historiador y especialista en relaciones internacionales.  

    Recuerda que el propio Secretario General de las Naciones Unidas invocó una pausa humanitaria a la guerra que permitiera luchar "frente a un enemigo en común" y es precisamente este sentido de cooperación internacional lo que a su juicio privará en el futuro.

    "Aquellos gobiernos defensores de la multipolaridad, y que ya venían construyendo mecanismos multilaterales alternos en el campo económico, energético, educativo y militar, emplearon ese camino ganado para incorporar o profundizar la dimensión sanitaria a través de la dotación de insumos médicos, especialistas y desarrollo de investigaciones conjuntas. El ejemplo de Rusia, China, Irán y Cuba a través de la Brigada Henry Reeve dan prueba de ello", afirma. 

    Sin embargo, no todos son tan optimistas. Para el ensayista y arquitecto, Enrique Vilas, "no se afianza la multipolaridad durante la pandemia", sino que simplemente la coyuntura ha sacado a flote las grandes contradicciones existentes en el mundo. 

    "Se están concretando dos tipos de alianzas y, aquí sí, la pandemia es un escenario de confrontación-transición-medición: por un lado, el capitalismo tradicional, basado desde hace siglos, en su carácter imperial euro-EEUU-céntrico. Y, por el otro, el postcapitalismo, o capitalismo de Estado, insurgente con China y Rusia, pero con versiones variopintas de la India, Turquía e Irán, fundados en una autoridad fuerte (que fácilmente puede devenir en 'autoritario') en el Estado político que dirige la economía y en general la sociedad. El Sistema del Capital (desesperadamente buscando superar sus cuatro límites absolutos) está evaluando los dos enfoques y su comportamiento para elegir cómo alargar su vida", opina. 

    Ramos acota que tales divergencias en todo caso, apoyan el hecho de que la tendencia en el futuro es premiar las prácticas de relaciones internacionales que tienda a una cooperación distinta a la que nos han acostumbrado las potencias occidentales. A juicio del historiador, la realidad demostró "la pertinencia del concepto venezolano de la 'Diplomacia de Paz', como otra forma de interpretar el multilateralismo".

    "Las estadísticas no mienten, la diplomacia racionalizada desde la complementariedad y no desde el mercado ha significado una validación moral a la multipolaridad. EEUU y sus aliados fueron desbordados por la pandemia y esto es una verdad irrefutable, testificada en miles de muertes", puntualiza.

    Escuela-Casa-Trabajo: la tríada más difícil de conciliar

    Jonny Hidalgo, experto en energía y relaciones internacionales, pondera que la coyuntura propiciada por la pandemia ha dejado en evidencia los grandes problemas de la automatización de los procesos industriales en el mundo.

    "Ha generado cierta preocupación en cuanto al desplazamiento de la mano de obra con las nuevas tecnologías robóticas, inteligencia artificial, y ahora el hecho de que se tenga que trabajar por internet, utilizando las redes sociales, requiere de un nuevo tipo de formación del personal y además el personal tendría que demandar una nueva dinámica de trabajo porque los procesos productivos se han regidos hasta ahora por horarios laborales por ejemplo, entonces trabajar por internet cambia el uso del tiempo y eso va a tener un impacto pos pandemia, definitivamente", avizora. 

    Para Hidalgo, responder al comportamiento de esta tendencia solo es posible al dilucidarse también hacia dónde se dirige el teletrabajo y la "escuela en casa". Dos realidades que desde la óptica del analista cambian si se trata de un país de centro o de periferia. 

    "En los países de la periferia los cambios en el sistema educativo están desmantelados desde hace mucho tiempo y creo que deben haber cambios que incorporen en el currículum del estudiante, el análisis de lo que es el Estado, de lo que es la Nación, de lo que significa ser ciudadano, para que desde esa base cognitiva pueda formarse en cualquiera de las disciplinas que requiere el país o sea su deseo formarse, pero que tenga la base común que todos tenemos que es que vivimos en sociedad y en un orden jurídico y con una identidad", puntualiza. 

    El ensayista, Enrique Vilas Planes, aporta al debate el hecho de que "La Escuela en casa", solo ha expuesto el sistema adicional de exclusión y los riesgos que se corren al aislar a niños y adolescentes en sus hogares. 

    "¿Qué entiendes por 'Sistema educativo'?", reflexiona Vilas Planes, al cerrar el foco de reflexión sobre los retos de educar en cuarentena, "no hay educación posible, en el mundo contemporáneo, de escuela en casa", enfatiza. 

    "Los cambios los hacen los pueblos, no los instrumentos, ni los 'tiempos', ni las opciones elitistas-excluyentes de la escuela en casa. (…) hay un proverbio africano que lo dice claro: "se necesita toda una ciudad para educar a un(a) niñx", advierte.

    Economía real y digital

    Ramos, al hacer un paneo por el comportamiento de los mercados a lo largo de todo el año 2020, lanza una advertencia que marca su disertación "pudiese profundizar una peligrosa tendencia al 'Abandono de la Economía Real', advierte.  

    Para el historiador, se amplía la brecha entre la economía que produce bienes y servicios para su uso en sociedad por una economía de la reventa que no se preocupa por quién produce por ejemplo los alimentos que se consumen en el día a día. 

    "Ya la OMS alertaba en abril de este año, sobre la incorporación de 130 millones de personas a la situación de inseguridad alimentaria, a los ya existentes 135 millones, lo que representa una cifra no menos que alarmante de 265 millones de personas bajo riesgo de hambruna, como consecuencia indirecta del COVID 19 que impactaría en menor o mayor grado a la humanidad en el año 2021", acota.  

    Enrique Vilas matiza que, a pesar de que "el trabajo mediado electrónicamente ya existía desde hace décadas", lo verdaderamente distintivo de esta época y que veremos agudizarse en el futuro tiene que ver con ciertas características del sistema capitalista, acelerado por un confinamiento que no da visos de acabarse en el corto plazo. 

    Los signos de los nuevos tiempos a juicio del analista serían:

    • "la concentración de capitales en cada vez menor cantidad de manos;
    • la fragmentación social y familiar;
    • la imposición del 'distanciamiento social' (en todos sus aspectos, familiares, vecinales, públicos…  laborales, políticos, con las aberraciones que ya se han manifestados, comenzando con los feminicidios);
    • la creciente y desmesurada alienación, tanto individual como colectiva; 
    • la precarización progresiva del trabajo", finaliza.
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    educación, economía digital, predicciones, teletrabajo, pandemia de coronavirus, pandemia, economía, futuro, coronavirus, tendencias, mundo
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