En directo
    Opinión & Análisis
    URL corto
    Por
    131
    Síguenos en

    MADRID (Sputnik) — Madrid quitará el lazo a su proyecto estrella contra la crisis sanitaria: el hospital Isabel Zendal, un centro de emergencias construido de forma exprés en cuatro meses con el único propósito de luchar contra el COVID-19 y hacer frente a futuras pandemias.

    "Se trata de un centro construido en tiempo récord, diseñado para gestionar pandemias pero que también ayudará con la gripe, complementará nuestra red hospitalaria y aliviará las listas de esperas", aseguró la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

    Pese a los esfuerzos de las autoridades locales por vender el proyecto como un éxito, detrás del relato institucional asoma un panorama muy diferente: los expertos dudan de su utilidad en la lucha contra la pandemia y los colectivos sanitarios denuncian un despilfarro de recursos con fines propagandísticos.

    "No hay nadie que haya certificado que un hospital de estas características vaya a mejorar la salud de la población. Desde un punto de vista teórico no es la respuesta que se necesita en una situación de pandemia", explica a Sputnik el experto en sistemas sanitarios Javier Rey del Castillo, exsecretario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) y analista de la Fundación Alternativas.

    "Una caja hueca"

    El hospital Isabel Zendal —bautizado así en honor de la enfermera que se embarcó en la Expedición Balmis contra la viruela en 1803— está diseñado como un espacio de 40.000 metros cuadrados con cuatro pabellones capacitados para el ingreso de 1.000 pacientes del COVID-19.

    La inauguración será el 1 de diciembre pese a que, tras cortar la cinta, habrá un único pabellón operativo con capacidad para 240 camas (solo 16 para UCI) y sin personal para funcionar a pleno rendimiento, todo ello tras unas obras que ya costaron más de 100 millones de euros, el doble de lo presupuestado inicialmente.

    "Es un centro sin personal propio, sin quirófanos, sin urgencias y sin consultas. Estamos ante algo absolutamente innecesario que no responde más que a hacer propaganda política. No es un hospital; es otra cosa", señala a Sputnik Julián Ezquerra, secretario general de AMYTS, el mayor sindicato médico de la Comunidad de Madrid.

    Para atender el único pabellón operativo hacen falta 669 profesionales, pero solo 111 integrantes de la red madrileña se ofrecieron voluntarios y no se harán nuevas contrataciones, por lo que las más de 558 plazas restantes se cubrirán a contrarreloj mediante el traslado forzoso de sanitarios que fueron contratados como parte del refuerzo por la pandemia en otros centros.

    "Se redistribuyen efectivos, pero no se presta más servicio. Con ese dinero se podría haber contratado a unos 800 médicos y 1.200 enfermeras, lo que si habría sido un refuerzo de verdad, pero aquí se ha optado por construir sin pensar que un edificio sin profesionales es una caja hueca", apunta Ezquerra.

    Además, el secretario general de AMYTS recuerda que "la Comunidad de Madrid tiene una diferencia de 2.000 entre las camas instaladas y las que se utilizan" por lo que "no tiene sentido" derivar los recursos a un hospital con 1.000 plazas cuando se podrían activar el doble a un coste menor.

    Éxito asegurado

    Otra de las controversias del proyecto es que la admisión de pacientes pretende replicar el modelo del hospital de campaña levantado en la Feria de Madrid (Ifema) durante la primera oleada del virus: acoger el traslado de personas con pronóstico favorable es decir, jóvenes o pacientes leves sin patologías previas— para aliviar la presión en otros centros.

    "El virus desencadena una serie de mecanismos con complicaciones todavía imprevisibles, por lo que para combatirlo es necesario recurrir a multitud de especialidades de distintas ramas. Este es un hospital con un personal de tipo general, por lo que solo servirá para evacuar pacientes en los que haya seguridad de que no se van a producir complicaciones", expone Javier Rey del Castillo.

    Esto ofrece a las autoridades locales la garantía de que el centro tendrá un ratio muy favorable de altas por cada persona ingresada, tal y como ya ocurrió en Ifema, lo que les permitirá anotarse un tanto de cara a la opinión pública, con la diferencia es que ahora Madrid —con un 11% de camas ocupadas por pacientes COVID— no tiene esa urgencia por derivar enfermos leves.

    La menor presión asistencial de las últimas semanas, unida al horizonte cada vez más cercano de la vacunación, conduce a una de las grandes polémicas que acompaña el proyecto desde el primer día: ¿de qué sirve un hospital presuntamente especializado en pandemias una vez termine la pandemia?

    Sin planes de futuro

    "No hay ninguna perspectiva de futuro para saber qué se quiere hacer con este centro", señala Javier del Rey del Castillo, mientras apunta como posible solución su reconversión para "solventar el déficit de camas para pacientes crónicos, que son quienes saturan los hospitales en condiciones normales".

    No obstante, este experto se muestra pesimista y pronostica que el Isabel Zendal tendrá el mismo efecto que los centros construidos en la última década en Madrid: drenar recursos de otros hospitales después de que la inversión en ladrillo no sea continuada por contrataciones acordes.

    "Es un resultado absolutamente inédito que se ha dado en la Comunidad de Madrid donde la construcción de hospitales al final reduce el número de camas, y es lo que cabe temer que ocurra ahora de nuevo", concluye el exsecretario del Consejo Interterritorial del SNS.

    Moncloa se desentiende

    A los factores sanitarios que deslucen la inminente inauguración del hospital de pandemias se unió el rechazo del ministro de Sanidad, Salvador Illa, a desplazarse hasta Valdebebas —al norte de Madrid— para asistir a la ceremonia de apertura.

    Según apunta la prensa española, desde su departamento aducen problemas de agenda para acudir al acto, aunque el telón de fondo es el amplio historial de enfrentamientos entre la administración conservadora de Ayuso y la coalición de corte progresista instalada en el Palacio de la Moncloa.

    El alcalde de Madrid, el conservador Martínez-Almeida, restó hierro al asunto y dijo estar convencido de que el ministro "se alegrará de que haya un nuevo hospital en Madrid", aunque la ausencia de Illa más bien parece un intento del Gobierno por desmarcarse de un proyecto que acumula más sombras que luces incluso antes de haber empezado a rodar.

    Etiquetas:
    rebrote de coronavirus en España, coronavirus en España, pandemia de coronavirus, hospital, España, COVID-19
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook