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    MONTEVIDEO (Sputnik) — La pesadilla del año pasado, en la que miles de hectáreas de bosques y de la Amazonía fueron arrasadas por el fuego, podría repetirse en 2020 pero incluso con mayor crudeza.

    Mientras septiembre y octubre son meses críticos para detener este infierno, los gobiernos están concentrados en el COVID-19, lo que imposibilita la fiscalización de los estados y el control de las organizaciones ecologistas de las quemas y de la deforestación ilegal.

    Lamentablemente, las noticias sobre incendios se hacen cada vez más frecuentes por toda América del Sur. Solo en agosto, la Amazonía brasileña registró el segundo mayor número de incendios en una década, según los datos divulgados el 1 de septiembre por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe).

    Pero no solo Brasil está en el ojo de la tormenta: Argentina, Paraguay, Bolivia y Perú también han comenzado a registrar focos de incendios.

    "Se puede repetir lo mismo que el año pasado. Estamos mirando los focos de incendios que se están dando en todos los lugares. Los focos de calor son muy intensos. La semana pasada tuvimos intensas heladas, eso secó más la vegetación. Y ahora de nuevo si se inicia el calor, sin lluvias, esto va a ser muy grave. Podría ser peor que el año pasado", dijo a Sputnik la directora del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Paraguay, Lucy Alquino.

    Por su parte, el director de Conservación del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Bolivia, Jordi Surkin, dijo a Sputnik que está "muy preocupado" porque la "amenaza" es que se repita la situación del año pasado y que incluso sea peor.

    "En Brasil hay un aumento significativo de fuego por eso hemos lanzado una campaña que se llama la Naturaleza Te Necesita para que la gente firme y para que podamos mandar esa petición a los tomadores de decisión", agregó.

    En la misma sintonía, el coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace Argentina, Hernán Giardini, dijo a Sputnik que este año, a causa de la pandemia, es más complejo frenar a las personas que destruyen los bosques, debido a que la movilidad está restringida.

    Consideró que los gobiernos no aprendieron de lo que pasó el año pasado y que las propuestas de desarrollo que tienen la mayoría de los estados de Latinoamérica tienen que ver con la expansión del agronegocio y de la producción agropecuaria.

    "No hubo un cambio de legislación. Hoy los incendios o la deforestación no son un delito penal, termina siendo una causa civil, una multa y en muchos casos no se paga (…) Más allá que algún funcionario diga discursivamente que está preocupado, desde el punto de vista jurídico y de las decisiones políticas, los gobiernos siguen pensando que van a seguir produciendo cada vez más soja y ganadería para exportar a Europa y China", afirmó.

    Brasil

    Según los datos del Inpe, en agosto de este año en la Amazonía se detectaron 29.307 focos de incendio.

    En junio y en julio los focos aumentaron 19,6% y 28% respecto de los mismos periodos del año pasado.

    El elevado número de incendios se produce a pesar de que desde hace meses miles de militares están en la selva amazónica en el marco de la "Operación Verde Brasil 2", que tiene como objetivo frenar los fuegos, la deforestación ilegal y otros delitos ambientales.

    Aargentina

    El Servicio Nacional de Manejo del Fuego de Argentina informó el 28 de agosto que seis de los 24 distritos del país registran focos activos de incendio, mientras que otras tres jurisdicciones tienen las llamas controladas o contenidas.

    En el Delta del Paraná, entre Entre Ríos (centroeste) y Santa Fe, 198.863 hectáreas se han visto afectadas por el fuego.

    En Catamarca (noreste) fueron desplegados dos aviones hidrantes, y a Córdoba (centro), donde se vieron afectadas otras 40.000 hectáreas, llegaron otros tres aeronaves hidrantes y un avión vigía.

    Bolivia

    En Bolivia, entre enero y abril de 2020, hubo un incremento de 35% en los focos de incendios, en comparación a 2019, año en el que más de 6,4 millones de hectáreas fueron afectadas por el fuego en el país, de las cuales 2 millones correspondieron a bosques, informó WWF.

    ​Según un informe de la Fundación Solón, Bolivia terminó el mes de julio con "un escenario ambiental perturbante", a causa del aumento interanual de las quemas y la perspectiva de un desastre creciente en el futuro inmediato.

    Paraguay y Perú

    El 10 de agosto un incendio forestal en el Alto Paraguay (norte) arrasó con unas 7.000 hectáreas de establecimientos ganaderos.

    Además, Paraguay tuvo un total de 14.418 focos de calor durante el mes de julio, informó el Instituto Forestal Nacional en su reporte de focos de calor del 4 de agosto.

    El 28 de agosto la Dirección de Meteorología de Paraguay informó que los incendios registrados en algunas zonas del país, Brasil y Argentina están afectando la calidad del aire en gran parte de Asunción.

    Por su parte, en lo que va del año, la Unidad de Monitoreo Satelital del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) de Perú informó que, de enero a agosto, se han identificado 838 incendios forestales a nivel nacional, 121% más que el año pasado en el mismo periodo (379).

    Etiquetas:
    América Latina, incendios forestales
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