En directo
    Opinión & Análisis
    URL corto
    Por
    0 1719
    Síguenos en

    El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que no es su intención inmiscuirse en la elección intermedia del país, a celebrarse en junio de 2021. No obstante, advirtió que en ese proceso fungirá como "guardián" a fin de hacer respetar la libertad de la población para elegir libremente a sus representantes.

    "Que quede claro que vamos a estar pendientes para que no haya fraude electoral. Me voy a convertir en guardián para que se respete la libertad de los ciudadanos a elegir libremente a sus autoridades. Ya sé que existe el INE [Instituto Nacional Electoral], no me voy a involucrar en eso. Nada más que estoy obligado a denunciar si hay intentos de fraude, como cualquier ciudadano", comentó.

    Al respecto, el consejero presidente el INE, Lorenzo Córdova, respondió que el país ya cuenta con su institución para garantizar la democracia. En el mismo sentido, el consejero Ciro Murayama indicó que, por mandato constitucional, el INE es el único responsable en organizar las elecciones en México, mientras que los gobernantes están obligados a no influir en estos procesos.

    Diversos actores políticos y analistas llamaron la atención sobre los comentarios del presidente. En particular, explicaron que sus dichos pueden interpretarse como una amenaza hacia la autonomía del Instituto Nacional Electoral, por lo que han pedido proteger su independencia de cara a 2021.

    Sin embargo, en entrevista con Sputnik, Juan Carlos Montero Bagatella, investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), explicó que este discurso tiene su origen en el rechazo que López Obrador hizo de las instituciones electorales tras su derrota en las votaciones de 2006 y 2012.

    "El presidente López Obrador trae un conflicto abierto con las instituciones electorales. Desde 2003, acusó al entonces Instituto Federal Electoral de haber perdido su imparcialidad y de ser instrumento al servicio de lo que llamaba la mafia del poder, particularmente vinculado con los Partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI). Con los triunfos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, López Obrador reforzó la percepción de que el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE) han fungido para proteger al PRIAN, más que para proteger la democracia y la equidad en las elecciones", explicó.

    En la actualidad, este factor se acompaña por la opinión que López Obrador ha expresado sobre las funciones cumplidas por otros órganos autónomos y reguladores en el país, como el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) o la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), a los cuales considera costosos y meros simuladores de imparcialidad.

    Al llegar a la presidencia, estas instituciones han visto reducciones importantes en sus presupuestos anuales. Para 2020, el INE recibió casi 1.000 millones de pesos menos en comparación al año previo, cuando la Cámara de diputados también decidió reducir su presupuesto 35,1%.

    Este conflicto, sin embargo, es interpretado por Juan Carlos Montero como un asunto superficial. "La cuestión es que la Ley de Austeridad en realidad implica colocar al presidente por encima de todos los demás actores políticos. Los amparos que están promoviendo distintos actores no sólo son por el salario, sino por defender la autonomía que tienen frente al presidente. De lo contrario, esto está implicando que el presidente va a decidir sobre ellos y esto también significa una reducción de su autonomía", comentó.

    El investigador del ITESM también recordó que el INE ha impulsado sanciones que no han sido del agrado del presidente, como la detención de la distribución de cartas firmadas por López Obrador por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social para los receptores de apoyos del Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares.

    "Por un lado, el discurso del presidente va sobre el presupuesto que gastan el INE y los partidos políticos, el cual es muy alto. Pero es más alto en los partidos que en el propio INE. López Obrador tendría que enfrentarse con lo que se da a los partidos más que contra el INE", expuso.

    En todo caso, Montero Bagatella indicó que la advertencia lanzada por López Obrador es muy ambigua, ya que no explicó cómo piensa vigilar la elección de 2021.

    "Si López Obrador intenta cuidar las elecciones como dijo, eso podría ser sancionado por el INE como una posible intervención, así como por la generación de condiciones de inequidad. Eso podría perjudicar a Morena, pero esto también depende de cómo lo construya en su discurso el presidente", anticipó.

    El especialista recordó que en 2003 el entonces presidente Vicente Fox trató de obtener el control del Congreso bajo una campaña que acusaba al PRI de la falta de avances de las reformas impulsadas por su administración. Sin embargo, la ciudadanía castigó esa postura mermando la posición del PAN en el poder legislativo durante la segunda parte de su Gobierno.

    Para Juan Carlos Montero, un discurso similar podría resultar contraproducente para las intenciones de López Obrador, pues el INE ha mantenido una postura institucional.

    "Están respondiendo de manera institucional, pero moderada. El INE responde al presidente, pero no aviva la discusión. El INE está siendo muy institucional y ese es su trabajo. Tiene que mantenerse a la espera de lo que sucede, cuáles son las acciones que toma el presidente, y reaccionar a partir de eso. Pero el INE tiene que reaccionar, no tiene que hacer nada por anticipado", concluyó.

    Etiquetas:
    elecciones, México, Andrés Manuel López Obrador
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook