En directo
    Opinión & Análisis
    URL corto
    Por
    0 55
    Síguenos en

    SAN SALVADOR (Sputnik) — Maribel Núñez fue detenida por la Policía, metida a la fuerza dentro de un vehículo y tratada como una delincuente, por el "crimen" de ser orgullosamente negra y denunciar el racismo enraizado en República Dominicana.

    La captura de Maribel y otros activistas ocurrió cuando grupos ultranacionalistas intentaron boicotear un acto pacífico organizado en el Parque Independencia, para sumarse al tributo mundial a George Floyd, el afroestadounidense asesinado por la policía de Minneapolis.

    La idea era sencilla y simbólica: depositar una flor en memoria de Floyd en el mismo lugar donde supuestamente fue exhibida como escarmiento la cabeza del cimarrón Sebastián Lemba, quien dirigió una sublevación de esclavos en pleno siglo XVI.

    El acto fue saboteado por personas vinculadas a grupos de corte racista, como la Antigua Orden Dominicana, que acosaron a los asistentes al homenaje, con amenazas que subieron de tono y derivaron en la intervención de fuerzas antimotines de la Policía Nacional.

    Pero las autoridades alegaron que la concentración violaba el distanciamiento impuesto para contener la propagación del coronavirus, y optaron por detener a los organizadores de lo que aspiraba a ser una manifestación pacífica.

    Ser o parecer haitiano

    "Es terrible vivir en un país donde la mayoría de la población es negra o mestiza, pero se cree española", lamentó Núñez en diálogo con Sputnik, poco después de ser liberada.

    La escritora y activista del movimiento Acción Afro-Dominicana no solo denunció que le fue violentado su derecho a manifestarse, si no que fue expuesta a un posible contagio por COVID-19, al ser llevada por la policía a un hospital en un barrio con abundantes casos.

    "Esto es un rigor de la Policía, para que después no digamos que estamos mal. Sin tocarnos ni hacernos análisis, una doctora puso en un papel que estábamos bien", relató Núñez, quien compartió en redes sociales imágenes de un moretón provocado por sus captores.

    Para la activista, el racismo vigente en República Dominicana es fruto del colonialismo que cercenó la isla y creó antiguos antagonismos, perpetuados por un sistema de educación que enseña a rechazar lo negro, y que todo lo negro es haitiano.

    "Lo peor es que no se puede mencionar el tema del racismo y la discriminación racial, ni impartir una conferencia sobre el tema o hurgar en nuestra historia maravillosa de lucha negra: aquí hay grupos fascistas amparados por el Estado y la oligarquía", recalcó.

    El estigma haitiano

    República Dominicana y Haití comparten isla, pero su vecindad es conflictiva: por siglos la clase gobernante de Quisqueya alimentó el sentimiento antinegro, cultivando estereotipos negativos sobre el haitiano que calaron en el imaginario popular.

    En un artículo para la revista La Factoría, la investigadora Andrea Restrepo puso como ejemplo la práctica de contraponer la blancura, el catolicismo y la herencia española de los dominicanos, con la negritud, el vudú y la herencia africana de los haitianos.

    Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961), el sentimiento antihaitiano fue una política de Estado, cuyo hito más brutal fue la llamada Masacre del Perejil, ordenada por el tirano en octubre de 1937, y que dejó más de 30.000 muertos de todas las edades.

    Otra muestra de racismo institucional fue la sentencia 168 de 2013, mediante la cual la Corte Suprema dejó sin nacionalidad —y por ende sin derechos fundamentales— a unas 200.000 personas nacidas en República Dominicana pero de padres haitianos.

    "El racismo cultural y el sistémico se retroalimentan, y mientras el Estado dominicano no haga nada para resolver el problema estructural, la población de ascendencia haitiana seguirá siendo discriminada en todos los ámbitos de la sociedad", advierte Restrepo.

    No pueden respirar

    La frase "no puedo respirar", que George Floyd repetía con su cuello apretado por la rodilla del policía que acabó matándolo, se convirtió en símbolo mundial de la condena a un racismo que asfixia y lacera otras realidades, como la dominicana.

    El movimiento Reconoci.do, creado por las personas desnacionalizadas por la sentencia 168-2013, expresó su condena por los excesos cometidos por la Policía durante el tributo a Floyd, y negó que la convocatoria violara las disposiciones establecidas para frenar al COVID-19.

    Reconoci.do denunció en un comunicado la actitud hostil, intolerante y sarcástica de las autoridades al detener a Núñez y otros activistas, y su pasividad ante la violencia con que los grupos nacionalistas invadieron el homenaje y alteraron el orden público.

    "Así es —resume Núñez— el fascismo de este país, un país donde un negro no puede ponerle una flor a un negro asesinado vilmente: aquí tampoco podemos respirar".

    Etiquetas:
    COVID-19, homenaje, manifestaciones de protesta, policía, George Floyd, racismo, Haití, República Dominicana
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook