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    MOSCÚ (Sputnik) — La pandemia del coronavirus no solo obligó a suspender muchos eventos deportivos en desarrollo. Las ligas de fútbol en la casi totalidad de los países, los torneos continentales del más universal y la NBA, entre otros, tuvieron que parar sin un ganador. Pero algunos no pudieron arrancar y su futuro en 2020 pende de un hilo.

    Ninguna de las ligas importantes del fútbol mundial continuó sus actividades y ahora solo se juega en Bielorrusia, Nicaragua y tal vez algún otro país. En el resto de los estadios reina el silencio. Las federaciones nacionales y las continentales se halan los pelos en busca de una solución que convenga a todos, no perjudique a ninguno y, sobre todo, no ponga en riesgo la vida de las personas.

    ¿Terminará de jugarse la Liga Española? ¿Qué pasará con el Calcio italiano? ¿En Inglaterra habrá más fútbol está temporada para validar el triunfo de un Liverpool increíble? ¿Le dará tiempo al Real Madrid a jugar el partido de vuelta ante el Manchester City caminó a otra final europea? ¿Será el año del Atlético de Madrid luego de dejar en el camino al Liverpool?

    En Estados Unidos

    Las interrogantes no son solo patrimonio del más universal ni de Europa, porque importantes torneos corren el riesgo de tener que cancelar su actividad de 2020, cuando estaban en su recta final, incluso, entre ellos la fortísima NBA, uno de los eventos con más glamour, más estrellas y más seguidores en todo el mundo.

    El coronavirus se ensañó con Estados Unidos y obligó a parar el referido torneo de baloncesto y alargó, por un tiempo que nadie se atreve a predecir, el inicio de la temporada de béisbol, otro de los deportes de mucho arraigo en el país, si no el que más.

    Tal vez el torneo de la NBA no logre reanudarse y es posible que la MLB —como se les llama a las ligas de béisbol— nunca arranque. Aunque solo el futuro y el paso de los días, las semanas y los meses, tendrán la respuesta. Eso sí, estos campeonatos cuidan tanto de sus estadísticas y sus estructuras que no arrancarán en busca de un ganador en detrimento de todo el andamiaje paralelo. Es cuestión de formas y no de encontrar campeones.

    Encima de eso, en suelo estadounidense se celebran cada año disímiles competencias que pueden quedar en el camino por culpa de la pandemia, entre ellos el torneo de la NFL, varias lídes de tenis, incluida la más importante que se juega en América: el Abierto de Estados Unidos, con sede en Flushing Meadows, en Nueva York. Incluso de golf y muchos otros deportes, algunos de ellos clasificatorios para los ya aplazados Juegos Olímpicos de Tokio.

    El ciclismo se atreve

    El mundo del ciclismo parece tener claro que, aun con coronavirus, la vida tiene que continuar sus actividades normales y reprogramó para la última parte del año sus tres competiciones más importantes: El Tour de Francia, la Vuelta a España y el Giro de Italia.

    Habituales del verano, las tres pruebas más importantes del pedal prefirieron alejarse de los meses más complicados de la pandemia y volver a las carreteras, con el argumento de que nunca será con las vías vacías, algo que por demás parecía difícil de entender.

    Hace unas horas medios franceses filtraron que el Tour se correrá del 29 de agosto al 20 de septiembre y que la primera etapa se desarrollará en Niza, sobre terreno plano, sobre 156 kilómetros. En tanto la 21, el llamado Paseo de los Campeones, se disputará sobre 122 kilómetros entre Mantes-la-Jolie y París.

    Los organizadores dan por descontado que los equipos podrán reunir a todos sus corredores, entrenar con antelación e ir a la difícil prueba en plenitud de condiciones.

    El tenis espera

    Mientras, los dirigentes del tenis mundial han sido más cautelosos y salvo el segundo Grand Slam del año, el que se juega en la arcilla de Roland Garros, en París, el resto no quiso adelantar fecha ni asegurar si se disputarán o no.

    Roland Garros anunció que se jugará del 20 de septiembre al 4 de octubre, supuestamente siete días después de finalizar el US Open, pero como están las cosas en Estados Unidos es mucho más probable que se juegue el abierto parisino que el neoyorkino.

    El tercer Grand Slam del año, Wimbledon, anunció su cancelación. La razón es muy sencilla: desde 2003 pagaba 1,6 millones de dólares al año previendo alguna suspensión por epidemias. El momento llegó 17 años después por el COVID-19 y los organizadores se embolsarán 100 millones de dólares. Previsores los británicos.

    Pese a todo y a los cambios anunciados en el calendario de algunos deportes, nadie sabe a ciencia cierta si se podrán cumplir o no. Incluso, algunos especialistas, tal vez más cautos de lo común, dicen que hasta los Juegos Olímpicos, postergados para 2021 siguen en peligro.

    Toca entonces esperar, pero es muy probable que antes de que termine el año volvamos a tener deporte del bueno de nuevo. Aunque parezca demasiado optimismo.

    Etiquetas:
    Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020, fútbol, baloncesto, deporte, COVID-19, pandemia de coronavirus, coronavirus
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