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    MOSCÚ/VARSOVIA (Sputnik) — Las relaciones de Polonia y Rusia parecen estar en cenizas por sus disputas históricas: un pasado complicado, en el que se confunden los términos 'liberación' y 'ocupación', hunde el diálogo actual. Pero la esperanza de resucitarlas persiste.

    Lech Walesa, expresidente polaco (1990-1995) y nobel de la paz 1983, afirmó en una entrevista con la agencia rusa RIA Novosti que está convencido de que Polonia y Rusia deben "limpiar el pasado" y retomar el diálogo.

    Lech Walesa, expresidente polaco (1990-1995)
    © Sputnik / Yury Abramochkin
    Lech Walesa, expresidente polaco (1990-1995)

    La raíz de la discordia está en los años de la Segunda Guerra Mundial. Polonia insiste en que fue ocupada por las fuerzas soviéticas desde el fin del yugo nazi y hasta la disolución de la URSS. Rusia, por su parte, insiste en que el Ejército Rojo liberó a Polonia de la invasión de la Alemania nazi.

    Debido a la disputa, los contactos bilaterales son escasos pero sí abundan acusaciones y reproches mutuas.

    Resolver el pasado

    "Resolvamos el pasado, creemos grupos para solucionar las cuestiones del pasado. El pasado es la liberación de Polonia, algo que debemos agradecer. Pero a la vez nos impusieron el comunismo, algo que no queríamos. Mientras no arreglemos esto, jamás podremos alcanzar comprensión", declaró Walesa.

    Lo que no apoya el exlíder político son las exigencias de Polonia de que Rusia le pague indemnizaciones por el daño causado durante la Segunda Guerra Mundial.

    "Si nos sentamos juntos para hacer cálculos, resultará que nadie le debe nada a nadie. Pero mientras sigamos sin dialogar, aparecerán iniciativas absurdas", opinó.

    Apuntó que para pedir esas indemnizaciones, también habrá que "contar a los rusos que fallecieron en Polonia, pero ¿cómo?".

    Walesa también se refirió a las disputas más actuales, en particular al accidente aéreo de abril 2010, que se produjo cerca de la ciudad rusa de Smolensk.

    El avión del entonces presidente Lech Kaczynski, un Tu-154M, se estrelló al realizar una maniobra de aterrizaje en medio de una fuerte niebla. En el accidente no sobrevivió ninguno de los ocho tripulantes ni los 88 pasajeros, miembros de una delegación gubernamental que viajaba a Rusia para rendir homenaje a los miles de militares polacos ejecutados en los bosques de Katyn, en 1940.

    Según la investigación rusa, la causa directa de la caída del avión fue la decisión de su tripulación de aterrizar en condiciones de poca visibilidad, en vez de dirigirse a un aeródromo de reserva. Asimismo se mencionaron otras causas como la insuficiente preparación de la tripulación.

    Las autoridades polacas no están de acuerdo con las conclusiones de Rusia y realizan su propia pesquisa.

    El expresidente polaco Walesa afirmó que Polonia "juega" con la historia de este accidente.

    "Aunque no lo debemos hacer", subrayó.

    El expresidente polaco se mostró seguro de que es Rusia la que debe tender la mano hacia unas relaciones mejores con Polonia.

    "Según la filosofía polaca, el que es más fuerte hace propuestas y presenta iniciativas, pues, ¿quién va a escuchar a un débil? Ahora Rusia es mucho más fuerte que Polonia, así que es Rusia la que debe presentar propuestas", explicó.

    El también cofundador del movimiento polaco anticomunista Solidaridad, subrayó la necesidad de que las relaciones de Rusia y Polonia "por fin sean buenas".

    "Yo siempre digo: mientras dos están peleando, el tercero se beneficia de ello. En nuestras relaciones actuales perdemos tanto Polonia, como Rusia. Y le damos oportunidad de beneficiarse al tercero", indicó.

    Construir el futuro

    Walesa considera que la altas tecnologías de la actualidad "no caben en países pequeños", y por ello se debe construir "algo mayor, por ejemplo un Estado de Europa".

    "Después de que dejara de existir la anterior filosofía de gobierno de un país, llegó la época de construcción de la inteligencia, de la información y la globalización. Pero no tiene ningún programa ni estructura. Es tan distinta que requiere que se organicen nuevas estructuras, y en esta tarea necesitamos a Rusia", afirmó.

    Walesa constató que en la actualidad Moscú "no participa en esta gran discusión sobre cómo debemos mantener las relaciones entre los países, cómo debemos organizarnos a nivel global".

    De hecho, Rusia tiene muy complicadas las relaciones con Occidente desde 2014, año en que Crimea se incorporó al territorio ruso tras un referéndum con un aplastante sí, después de que estallara el conflicto armado en el este de Ucrania.

    Estados Unidos, la UE y otros países impusieron sanciones a Rusia por lo que consideran la "anexión ilegal" de Crimea y por su presunta implicación en el conflicto ucraniano. Mientras Moscú, que insiste en la legalidad de la adhesión de Crimea, respondió a las sanciones occidentales con un embargo agroalimentario.

    ​Walesa llamó a "cambiar esas relaciones lo más pronto posible, para que Rusia tome mayor parte en nuestra nueva construcción".

    "No podremos construir nada grande mientras estemos tan separados", destacó.

    En opinión del nobel de la paz, la comunidad internacional debe encontrar un nuevo sistema económico.

    "El comunismo lo descartamos porque no ha funcionado en ninguna parte del mundo. El capitalismo tampoco funciona", opinó.

    Walesa apuntó que el capitalismo se basa en que los países deben competir unos contra otros, "alguien lo denominó una carrera de ratas".

    "Cuando pongamos fin a la carrera de ratas —lo vamos a hacer porque estamos creando algo mayor— la mitad de los capitalistas será inútil. Sí que vamos a necesitar la economía de mercado libre, pero el resto lo debemos organizar de nuevo", señaló.

    Para diseñar un nuevo sistema económico, resumió, en el debate deben participar todos, incluida Rusia.

    Etiquetas:
    Lech Walesa, relaciones, Segunda Guerra Mundial, política, Rusia, Polonia
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