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    BOGOTÁ (Sputnik) — Colombia ha cometido un "fiasco diplomático" al solicitar a la administración de Guaidó que entregue en extradición a la excongresista Aida Merlano, ya que fueron las fuerzas policiales de Maduro las que la detuvieron en Maracaibo y es a él a quien le corresponde entregarla o no, dijo a Sputnik el analista Vicente Torrijos.

    "Lo que se observa es un total fiasco diplomático, porque si Guaidó no tiene a Merlano, como sí las fuerzas policiales de Maduro, ¿de qué sirve pedirla en extradición?", expresó el especialista, profesor de ciencia política y de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, en Bogotá, y columnista para diferentes medios de comunicación en Colombia.

    Según Torrijos, el Gobierno que preside Iván Duque "teme" que al hacer la solicitud de extradición ante Venezuela termine "por fortalecer a su adversario", lo cual, dijo, va en contraposición del interés nacional de Colombia para que se haga justicia.

    "La solicitud hecha por Colombia sólo demuestra que el interés ideológico está por encima del interés basado en la justicia, porque por mantener intacta la relación con el Gobierno de Guaidó se podría estar afectando el interés nacional de Colombia, que es el de tener aquí a una persona que debe comparecer cuanto antes ante la Justicia", señaló el analista.

    Torrijos, quien en el año 2008 fue comisionado por el entonces presidente Álvaro Uribe (2002-2010) para el manejo de las relaciones con la administración de Hugo Chávez, presidente de Venezuela entre 1999 y su fallecimiento en 2013, consideró que el Gobierno colombiano debió buscar una aproximación a Maduro para solicitar la extradición de Merlano, en vez de hacerlo con Guaidó.

    "Lo más sensato hubiera sido buscar una aproximación al Gobierno de Maduro, pero en este momento Colombia ha cerrado por completo esa posibilidad por mantener la línea ideológica con Guaidó", dijo.

    Según explicó el analista, "en relaciones internacionales, aunque un Gobierno no reconozca a otro siempre hay mecanismos de diálogo mediante terceros o, en este caso, aprovechando el papel de la Interpol, pero sin negarse a mantener un contacto con el adversario".

    Triple R

    Preguntado sobre la decisión que a su parecer puede tomar Maduro, Torrijos indicó que ve dos opciones: "una, enzarzarse en una contienda diplomática contra el Gobierno de Duque, que puede durar semanas o meses, corriendo el riesgo de que se le muestre ante el mundo como un protector de Merlano pese a haberla detenido", o dos, que Maduro deporte por su propia voluntad a la excongresista.

    Con ese gesto, dijo, el Gobierno venezolano se mostraría ante el mundo como lo que Torrijos denomina "un gobierno triple erre", es decir, el que se muestra como respetuoso de la ley internacional, responsable ante la comunidad internacional y reconocido por los demás por cumplir los dos puntos anteriores".

    El internacionalista desestimó que Maduro pueda usar a Merlano para exigir un canje por líderes de la oposición que permanecen en Colombia bajo el amparo del Gobierno, y dijo que de llegar a intentarlo se vería como un "chantaje diplomático" que sería contraproducente para el mandatario venezolano.

    "Si eso llegara a ocurrir, Maduro perdería automáticamente la ventaja que ya tiene sobre el caso, porque un intercambio de este tipo sólo se da en escenarios bélicos, como de prisioneros de guerra, pero no por alguien que tiene una circular roja de Interpol".

    Además, dijo, "Maduro ha demostrado una habilidad muy alta en el manejo de las cuestiones diplomáticas", por lo que no considera que ese escenario sea posible.

    Asimismo, consideró que es poco probable que Venezuela deje en libertad a la excongresista colombiana por vencimiento de términos en caso de que la solución al caso tome varios meses, ya que la disputa diplomática misma hace parte de los términos y porque tampoco sería beneficioso para el presidente venezolano.

    El mandatario "no obtendría ningún beneficio de una situación así porque entre él y Merlano no hay ninguna afinidad ideológica; ella ni siquiera es simpatizante de la Revolución Bolivariana, así que Maduro no tendría por qué favorecerla", explicó Torrijos.

    Merlano, condenada por la Corte Suprema de Justicia a quince años de cárcel por los delitos de concierto para delinquir agravado, corrupción al sufragante, en calidad de coautora, y tenencia ilegal de armas, se fugó de la justicia el pasado 1 de octubre y fue detenida por la Fuerza de Acciones Especiales de Venezuela el 27 de enero en la ciudad de Maracaibo, en cumplimiento de una circular roja de Interpol.

    Tras conocerse el pedido del Gobierno colombiano, Guaidó dijo prestará "toda la colaboración posible" para brindar a Bogotá el marco jurídico e institucional necesario para facilitar el retorno de Merlano a su país, según informó el diario El Tiempo.

    Asimismo, dijo que solicitará a Interpol "su contribución y mayor colaboración" para hacer efectivos los pedidos del Gobierno colombiano.

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