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    Los sistemas S-400 rusos durante un ensayo del desfile militar en Vladivostok

    No, el S-400 no es el arma rusa más peligrosa en el mercado internacional

    © Sputnik / Vitaly Ankov
    Opinión & Análisis
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    Quedan pocas semanas hasta la entrega de los avanzados sistemas de defensa aérea a Turquía, lo que podría ocurrir ya en junio, según el presidente turco. ¿Por qué esto prueba que en realidad el S-400 no es el producto ruso más peligroso en el mercado armamentístico?

    Según explica la columnista de la versión rusa de Sputnik Irina Alksnis, las noticias sobre esta entrega acapararon la atención de los medios de comunicación, cuando en realidad lo que está vendiendo Rusia es soberanía.  

    Los S-400 de la discordia

    Entre ellos está el medio estadounidense CNBC, que, citando a una fuente interna, afirma que Washington le declaró un ultimátum a Ankara dándole dos semanas para renunciar a la compra de los sistemas de defensa aérea rusos.

    Un militar estadounidense durante unas maniobras conjuntas de EEUU y Rumanía (imagen referencial)
    © Sputnik / Alexey Vitvitsky
    El vicecanciller turco, Yavuz Selim Kiran, refutó esta información y señaló que no hubo tales amenazas a nivel oficial. Dadas las numerosas interpretaciones que pueden hacerse de las declaraciones diplomáticas, uno solo puede imaginarse la presión a la que son sometidos los altos cargos turcos por parte de EEUU, señala la columnista.

    En cuanto a las declaraciones oficiales, Washington lanzó el 23 de mayo otra amenaza, advirtiendo de que habrá "consecuencias muy graves" en el caso de que la adquisición de los S-400 tenga lugar.

    Al mismo tiempo, el comandante supremo aliado en Europa para la OTAN, el general estadounidense Tod Wolters, dijo que EEUU sigue buscando una solución para el problema para mantener las relaciones con Ankara "a un nivel digno de un aliado importante".

    Tema relacionado: Un medio turco explica por qué EEUU se opone al suministro de los S-400 rusos al país

    En el contexto de la presión ejercida por EEUU, Ankara está mostrando un nivel de tenacidad impresionante, destaca la columnista. Así, en múltiples ocasiones, sus altos cargos insistieron en que Turquía comprara los sistemas S-400.

    Soberanía: la nueva moneda de cambio

    Mientras tanto, la única reacción por parte de Rusia a las tensiones vividas entre Turquía y EEUU se ha visto en la declaración de la presidenta del Consejo de la Federación (Senado ruso), Valentina Matvienko.

    "He llegado a la conclusión de que Turquía aprecia mucho su soberanía. Lo que más les importa es ser un país soberano que puede tomar independientemente las decisiones que le convienen al Gobierno, así como a los intereses nacionales y de seguridad", dijo Matvienko.

    Además, subrayó que "se han comprometido y ahora no pueden ceder ante la presión de nadie y comportarse de una manera irresponsable". Por su parte, la columnista opina que el mayor problema de Occidente es la falta de entendimiento de las acciones de Rusia.

    Las situaciones con la participación del país euroasiático se complicaron en exceso, cuando en realidad eran muy simples y directas.

    "Es allí donde surgen los mitos sobre la astuta y poderosa Rusia que logra tirar por tierra todos los planes de Occidente y llega a entrometerse en sus asuntos internos", destacó Alksnis.

    La columnista rusa explica que las declaraciones de Matvienko son una narrativa abierta sobre los principales instrumentos utilizados por Rusia en la arena internacional: el reclamo de la soberanía e intereses nacionales, no solo rusos, sino de cualquier país.

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    Alksins señala que Rusia está ofreciendo una alternativa a la política exterior de EEUU que se basa en la siguiente premisa: "Lo que está bien para EEUU también lo está para el resto del mundo. El mundo debe vivir de acuerdo a los intereses y objetivos de EEUU".

    Al mismo tiempo, Rusia contrapone un principio completamente distinto: "Cada país tiene el derecho de perseguir sus propios intereses, y tiene pleno derecho a defenderlos. Además, su peso geopolítico depende de su disposición a defender su soberanía", destaca Alksnis.

    Así, en un mundo que ya se cansó de tres décadas de la total hegemonía de EEUU, que cada vez se hace menos y menos responsable, la 'propuesta' de Rusia tiene demanda.

    La lista de países que ven a Rusia como una "vendedora de soberanía" se va extendiendo, y no importa si eso se hace con los sistemas de defensa aérea S-400 o el gasoducto Nord-Stream 2.

    Cuando las amenazas ya no asustan

    La columnista señala que en los últimos meses EEUU no ha logrado ofrecer a Turquía más que amenazas y exigencias de seguir sus órdenes, pero en un mundo donde Rusia está ganando fuerza, estas amenazas ya no funcionan.

    Ahora la situación ha llegado hasta un punto en el que Turquía y su presidente no pueden dar marcha atrás en el contrato con Rusia sin perder la cara y recibir un duro golpe sobre la imagen del país.

    De momento, el contrato de suministro de los S-400 no está formalmente finalizado. Aún es temprano para sacar conclusiones definitivas.

    Pero una cosa es cierta: EEUU sufrirá más derrotas si no llega a entender lo que está ocurriendo, concluye Alksnis.

    También: ¿Qué efecto tendrán las amenazas de EEUU a Egipto por su cooperación con Rusia?

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