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    Los peligros que entraña la revolución cibernética

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    Opinión & Análisis
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    El pasado 7 de febrero se celebró el Día Internacional por una Internet Segura.

    El pasado 7 de febrero se celebró el Día Internacional por una Internet Segura.

    Paradójicamente, los expertos reconocen hoy que el concepto de internet segura es algo utópico, si la consideramos desde el punto de vista  de la influencia global sobre la evolución humana. Cuanto más se desarrolle la red de redes, tanto menos humano se tornará el hombre, perdiendo sus capacidades de sentir y crear, según distintas opiniones.

    Aunque algunas ideas suyas parecen demasiado exageradas y fantásticas, es evidente que con el desarrollo de la red nos alejaremos de nuestra imagen acostumbrada sin ni siquiera darnos cuenta de cómo nos estamos transformando.

    Transformaciones ignoradas del hombre en la red

    En los últimos años, los científicos hablan cada vez más de la ciberadicción o adicción a internet (IAD) que supone la obsesión por conectarse a la red y seguir conectado sin motivo concreto.

    Ya hay especialistas que se dedican a este problema. Y aunque la IAD no está incluida en las listas oficiales de las enfermedades, en algunos países del mundo existen clínicas especiales para el tratamiento de los ciberadictos.

    “Hoy cualquiera puede llegar a ser ciberadicto”, dijo en una entrevista a RIA Novosti el investigador de la Red de la Universidad Estatal de San Petersburgo, Serguei Shirin. “No notamos cómo quedamos atrapados por la red al entrar allí con un objetivo concreto, como para ver el correo o encontrar alguna información, y no podemos salir debido a que abundan los factores de atracción que nos hacen olvidarnos del tiempo”, dice el experto.

    Los especialistas opinan que navegando sin objetivo concreto por el ciberespacio, practicando la comunicación virtual con la gente o incluso buscando información concreta en la red, el hombre se está sometiendo a ciertas transformaciones que él mismo desconoce. Últimamente se habla mucho de que esta adicción a internet provoca mentalidad incoherente, cuando el hombre no es capaz de  percibir una información que no quepa dentro de una página de internet.

    Es importante que esta peculiaridad de la conciencia se extrapole al trabajo con los formatos de información tradicionales, como son los libros, manuales, etc... “A los estudiantes se les hace difícil leer textos grandes. Optan a menudo por leer sólo el resumen del capítulo”, cuenta Serguei Shirin. En su opinión, se está transformando también la capacidad del hombre de retener la información.

    “Los usuarios de internet no memorizan la propia información, sino que se centran en cómo y dónde se puede la encontrar de manera más rápida”,  explica el experto. Según opiniones de diferentes investigadores, es posible que pronto el hombre acostumbrado a trabajar con internet, como ésta le ofrece un cambio rápido de datos e impresiones que se arrojan sobre el usuario como una avalancha, pierda su capacidad de compadecer, crear, realizar sus propios descubrimientos.

    “La red recompensa la incapacidad de trabajar organizadamente, ofreciendo una solución fácil para cualquier problema" Pero en realidad, es una facilidad ilusoria. "Cuando obtienes el resultado tan solo pulsando teclas, esto impide a tu desarrollo y destruye tu voluntad”, explicó a RIA Novosti la psicóloga social, Olga Majovskaya.

    Navegar mejor que pasear

    Los blogs, las redes sociales, el correo electrónico hacen que la gente reduzca su comunicación real al mínimo y, como creen los especialistas, esto puede provocar trastornos de personalidad. La comunicación virtual lleva a una especie de autismo que afecta la socialización igual que la propia enfermedad, cree Olga Majovskaya. “Siempre es más fácil interactuar disfrazado, e internet es como un disfraz”, dice la experta. En su opinión, el número de los que opten por la comunicación virtual crecerá no solo por razones del ahorro de tiempo, sino también debido a la estratificación social. “Una parte de la gente intuye que no reune ciertos requisitos sociales: están vestidos de manera distinta a los demás, no tienen coche tan caro como sus vecinos, no están contentos de su aspecto físico”, explica la psicóloga.

    Es un círculo vicioso. Cuanto más tiempo pase un hombre en la red social, tanto menor es la posibilidad de que vaya al gimnasio y se ocupe de su aspecto físico. “El desarrollo del mundo virtual contribuye a que esté progresando la discriminación de lo físico: nuestro propio cuerpo desempeña cada vez un papel menor”, comenta Serguei Shirin añadiendo que para la comunicación virtual lo que hace falta son las manos para teclear, ojos para ver la pantalla y cerebro para reaccionar a lo que vemos en el monitor. El éxito en la comunicación ya no depende tanto del aspecto físico como antes.

    Sin embargo, los expertos no pasan a decir que el ser humano llegue a convertirse en algo descrito en las obras fantásticas como un mutante con cabeza enorme y tentáculos.

    “La gente ya empieza a darse cuenta de la diferencia entre la comunicación real y la virtual y aspirará a una interacción más activa, a salir de casa, a ser más dinámicos”, cree Serguei Shirin.

    “Nunca desaparecerá la gente que necesita la atención de los demás, la interacción real", coincide Olga Majovskaya. "Siempre estarán los que optan por un paseo y aunque la comunicación virtual es muy importante hoy, seguirá desempeñando un papel secundario”, asevera.

    Al mismo tiempo, la psicóloga hace hincapié en que el hombre nunca podrá trasladarse con la velocidad de las comunicaciones por internet, por lo cual seguirán desarrollándose. Lo importante es cómo las va a aplicar el hombre.

    Del Homo Sapiens al…

    Es normal para el proceso de evolución que el hombre intente asimilar  volúmenes de información cada vez mayores, cree el futurólogo y director de la Escuela de Escritura, Andrei Miroshnichenko. “Creo que es una premisa para la aparición de una nueva especie biológica que nacerá gracias al desarrollo del mundo digital”, comentó el experto en una entrevista a RIA Novosti.

    No le parece algo fantástico, porque la esfera científica de hoy ya está llena de mecanismos y programas que sustituyen al hombre, sea en medicina o en el arte militar.

    Por una parte, los científicos intentan sustituir ciertos órganos del cuerpo humano por dispositivos electrónicos e intentando incluso conectar con estos dispositivos el cerebro.

    Por otra parte, continúa el experto, aparecen programas para reproducir funciones intelectuales. Tarde o temprano, esto dará lugar al nacimiento de algoritmos que sustituirán al hombre, por ejemplo en redes sociales. Se trata de la clonación de comportamiento. Un personaje virtual podrá sustituir al hombre real comunicando con la gente en la red mientras que el propio hombre esté fuera.

    Según Miroshnichenko, los algoritmos y los 'gadgets', es decir, dispositivos electrónicos, van a cumplir las funciones del hombre cada vez mejor. Un día será difícil decir dónde está el propio hombre, y dónde, su substituto digital.

    “No es una muestra del progreso, por eso aquí no cabe preguntar “para qué”, dice el experto. "Es la evolución, por eso cabe preguntar por qué”. Por lo visto, "el proceso del intercambio de información requerirá formas más ahorrativas y mejores que la que representa el hombre”.

    Además de la aparición de unas especies nuevas que sustituyan al ser humano, los científicos y visionarios piensan en la posibilidad de que aparezca una razón virtual global.

    “La red de hoy es como un conjunto de las mentes humanas, pero ya manifiesta signos de inteligencia colectiva, porque ya posee características añadidas que no son las de sus participantes. Es posible que la esencia de la evolución  consista en que aparezca esta nueva mente”, aventura Andrei Miroshnichenko. En su opinión, es imposible predecir hoy si esta megarazón será peligrosa para el ser humano. “Si aparece, le dará igual qué hubo antes y puede perjudicar las formas anteriores. En todo caso, se trata de un futuro lejano”.

    Mucho ojo con los niños en la red

    “El inevitable crecimiento del papel del mundo digital vendrá acompañado por el estrés. Ya está claro que el futuro no nos traerá una convivencia feliz en un mundo basado en las leyes racionales encaminadas a hacer la vida mejor”, dice Miroshnichenko. Cree que en la red el hombre encontrará cada vez más amenazas nuevas: psicológicas, económicas y amenazas a su seguridad personal.

    “Estamos en un periodo transitorio, la generación mayor tiene una experiencia de comportamiento pre-digital: primero los mayores aprendieron a comunicar en la vida real y luego tuvieron que superar ciertas dificultades en la red", recuerda el experto.

    Pero los niños de hoy apenas tienen experiencia de socialización fuera del espacio digital. Caen en la red sin experiencias de comunicación, sin mecanismos de protección”, comenta el experto. En su opinión, una de las tareas más importantes relacionadas con la adaptación al mundo virtual es explicarles a los niños las pautas del comportamiento en la red.

    “Los padres piensan que mientras el hijo se encuentre en su habitación con su computadora está a salvo porque le ven. pero no es correcto: se encuentra en otro mundo, bastante peligroso”, advierte Miroshnichenko. En su opinión, a los niños hay que enseñarles a socializarse en la red de la misma manera que se les enseña portarse con la gente que conozca, o no, o en la calle

    Olga Majovskaya está de acuerdo con esta opinión. Dice que pese a las numerosas investigaciones, son pocas las metodologías que pueden ayudar a enseñar a los niños cómo portarse en el ciberespacio. “Debido a la rapidez de los cambios, los psicólogos no logran, por ahora, redactar manuales adecuados”,  dice.

    Es evidente que los especialistas tendrán muchas dificultades a la hora de redactar instrucciones para el comportamiento correcto en la red. Así que es tarea de cada uno pensar en su propia seguridad y la de sus niños en el ciberespacio.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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