23:48 GMT +314 Diciembre 2018
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    Un F-16 de EEUU (archivo)

    EEUU no venderá nuevos cazas a Taiwán para evitar la irritación de China

    © Sputnik / Alexandr Kovalev © RIA Novosti . Alexander Kovalev
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    Opinión & Análisis
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    Washington decidió no suministrar a Taiwán 66 nuevos cazas F-16 Fighting Falcon, a pesar de las reiteradas peticiones del gobierno taiwanés, y encontró una fórmula de compromiso destinada a atenuar la irritación de Pekín por esa transacción.

    Washington decidió no suministrar a Taiwán 66 nuevos cazas F-16 Fighting Falcon, a pesar de las reiteradas peticiones del gobierno taiwanés, y encontró una fórmula de compromiso destinada a atenuar la irritación de Pekín por esa transacción.

    Y no obstante, el asunto sobre los cazas taiwaneses puede tener consecuencias negativas para la actual administración estadounidense.

    EEUU ofrece a Taiwán modernizazar sus cazas

    Inicialmente, Taiwán pidió que EEUU la venta 66 aviones de la versión modificada F-16 C/D block 50/52. Hoy en día, se verá obligado a limitarse con la reparación de 145 aparatos viejos F-16A/B block 20 que tiene en sus arsenales.

    El pasado 21 de septiembre, la Agencia de Cooperación en Defensa y Seguridad del Pentágono de EEUU anunció la decisión de EEUU de optar por la modernización de cazas taiwaneses. Según reportó un alto cargo de la administración de la Casa Blanca citado por el diario estadounidense The Wall Street Journal, hoy por hoy, Washington no tiene planes de vender nuevos cazas F-16 a Taiwán.

    ¿Cuál es la diferencia entre la venta de cazas nuevos y la modernización del parque obsoleto? ¿Qué contribuirá más al fortalecimiento de la Fuerza Aérea taiwanesa?

    El caza F-16 es una familia de aviones que abarca múltiples versiones, los  llamados “bloques” (blocks) que se diferencian por varias modificaciones y tipos de equipo y armamento instalado.

    La diferencia principal entre los modelos block 20 y sus versiones modificadas block 50/52 consiste en que los últimos están dotados con un nuevo sistema de control de armamento que recibe señales GPS. En su tiempo, esta tecnología dio a los estadounidenses la posibilidad de convertir un amplio arsenal de municiones de baja precisión en armas de alta precisión reduciendo al mínimo los gastos. Tan sólo las bombas aéreas guiadas fueron equipadas con el sistema de navegación por satélite.

    ¿Qué pasa con el caza block 20 cuando este se modifique en el block 50/52? El caza F-16, inicialmente destinado para combate a cortas distancias, se convierte en un aparato de asalto multifuncional que puede atacar blancos en tierra y mar.

    A primera vista se puede parecer que el Ejército del Aire taiwanés carecerá una capacidad táctica muy importante en caso de que no sea dotada con cazas de este tipo. Pero merece la pena analizar con una mayor atención los planes para la modernización de 145 cazas viejos.

    ¿Qué se prevé hacer con el F-16A/B block 20, un buen avión que ya está obsoleto? Se trata no sólo de su transformación en el block 50/52 sino también de su dotación con los radares más modernos con antenas en fase activa. Es curioso que el block 50/52 tradicional no esté dotado con este equipo.

    Es posible que los F-16 taiwaneses sean euipados con la versión SABR del radar nuevo AN/APG-81desarrollada por Northrop Grumman, que se prevé instalar en cazas de quinta generación F-35, que hoy en día están en la fase de prueba en EEUU.

    Este radar está destinado para modernizar los F-16 de la Fuerza Aérea de EEUU y todavía no se ha suministrado a ninguno de los aliados de Washington.

    Los misiles aire-aire también serán formidables. Se planea dotar los cazas taiwaneses con los misiles infrarrojos AIM-9X Sidewinder. Estos misiles pueden lanzarse por un grupo de aviones contra un blanco determinado por uno de los aparatos o un comando del exterior.

    La situación parece muy interesante. En vez de los 66 cazas nuevos Taiwán puede mejorar las capacidades de combate de los 145 aviones que tiene en sus arsenales. Y esto no es la peor opción.

    Es difícil interpretar lo sucedido como un deseo de demostrar la lealtad a Pekín que protestó contra con el suministro de modelos más recientes estadounidenses a Taiwán.

    Vale la pena de analizar esta situación del punto de vista de EEUU también.

    Causar daño a los demócratas

    La historia de venta de los aviones a Taiwán empezó hace más de tres años, y puede utilizarse como ejemplo para seguir la evolución de la Casa Blanca, desde sus tentativas de aplicar una nueva política exterior eficaz y racional hasta el actual manicomio preelectoral, cuando los republicanos no sólo critican la política exterior de los demócratas sino que además hacen todo lo posible para paralizarla con el fin de someterla a críticas aún más rigurosas.

    Obama fue criticado por su postura respecto a Taiwán ya cuando ocupó el sillón presidencial. A principios de 2010, un experto conocido, David Rothkopf, publicó un artículo en la revista Foreign Policy “¿Puede EEUU continuar soportando a Taiwán?” El autor critica al presidente estadounidense por su decisión de vender equipos bélicos a Taiwán por valor de 6.400 millones de dólares, o sea, por la transacción heredada por los demócratas de George W. Bush.

    ¿Cuál es  el sentido de las reclamaciones? Taiwán que se convirtió en el refugio de los nacionalistas chinos perdedores de la Guerra Civil China frente al Partido Comunista de China en 1949 es pequeño. Según Rothkopf, Taiwán ofrece a EEUU “pocas oportunidades estrategicas” y los chino deben resolver sus problemas por sus propias fuerzas.

    EEUU entra en la Era de Restricciones, cree el autor. En su interpretación, es como limpiar un desván cubierto de polvo (política exterior de EEUU) para deshacerse de compromisos que Washington es incapaz de cumplir.

    Se puede encontrar a los que comparten este punto de vista tanto entre los demócratas como entre los republicanos. EEUU gasta anualmente a la defensa nacional un monto comparable con el Producto Interior Bruto (PIB) de Indonesia. De hecho, presta este dinero a China, sugiere Stephen Glain, autor del libro “Estado vs.  Defensa. La Batalla para Definir el Imperio de América”.

    Las relaciones entre China y Taiwán son muy complicadas. Las autoridades actuales de la isla no tienen nada en contra de recibir cazas nuevos o modernizar los existentes. Entretanto, Taipei, centro administrativo de Taiwán, va mejorando sus relaciones con Pekín. Es posible que este proceso continúe hasta la máxima integración de ambas economías.

    La venta de nuevos cazas a Taiwán se congeló para más de tres años. Y a finales del verano pasado, la administración de Barack Obama decidió no exportar a Taiwán aparatos nuevos. Es posible que el vicepresidente de EEUU, Joe Biden, se haya dirigido a Pekín.

    Hoy en día, estamos en una época de cambios. El año próximo China obtendrá a los nuevos líderes y Taiwán es demasiado importante para la élite china y la opinión pública. Las elecciones se celebrarán también en Taiwán y la adquisición de armamento podría ayudar a las autoridades actuales de atraer voces de los que no confíen en la política de Pekín.

    EEUU asimismo está en la antesala de los comicios presidenciales. Esta vez, la política exterior es uno de los temas principales del programa electoral. Los candidatos republicanos a la presidencia ya empezaron a criticar a los demócratas por exponer la flaqueza de su política exterior.

    Y los republicanos, que disponen de la mayoría de escaños en el Congreso estadounidense y gozan de una amplia presencia en el Senado, amenazaban con vender nuevos aviones a Taiwán contra la voluntad del presidente del país desde el mayo pasado. Luego varios demócratas se adhirieron a sus filas.

    La decisión de Obama de no suministrar nuevos cazas a Taiwán sino modernizar los modelos existentes corresponde a la actual situación política.
    Pero parece que, independientemente de las decisiones del presidente estadounidense, la parálisis en el ámbito de la política exterior e interior de EEUU continuará avanzando durante los próximos meses.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDIRÁ OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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