12:48 GMT +325 Febrero 2018
En directo
    Opinión & Análisis

    Las autoridades de EEUU todavía ocultan respuestas a incógnitas sobre el 11-S

    Opinión & Análisis
    URL corto
    El 11S: la tragedia que cambió el mundo (41)
    0 0 0

    Transcurridos diez años después del mayor atentado terrorista perpetrado el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, todavía no se ha dado respuestas concretas a muchas incógnitas en torno a la destrucción del centro comercial en Nueva York, la caída de uno de los cuatro aviones secuestrados por los terroristas, y la postura de las autoridades estadounidenses en la investigación de los mismos atentados.

    Transcurridos diez años después del mayor atentado terrorista perpetrado el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, todavía no se ha dado respuestas concretas a muchas incógnitas en torno a la destrucción del centro comercial en Nueva York, la caída de uno de los cuatro aviones secuestrados por los terroristas,  y la postura de las autoridades estadounidenses en la investigación de los mismos atentados.

    Para la prensa, científicos y testigos, el  interrogante que todavía impide conciliar el sueño fue el súbito derrumbamiento de las  torres gemelas.

    Al mirar las grabaciones de video desde el momento en que fueron embestidas por dos aviones y su desmoronamiento desde su base, cada vez son menos los estadounidenses que creen la versión oficial que asegura que ambos edificios quedaron convertidos en polvo a consecuencia del choque de los aviones y los incendios provocados en el interior de las edificaciones.

    Según informaciones recopiladas por la prensa, los rascacielos fueron construidos teniendo en cuenta precisamente, que una de las amenazas posibles, podría ser el choque con un avión.

    Porque un precedente de ese tipo ya había ocurrido en 1945, cuando un avión bombardeo B-25 Mitchell chocó contra el Empire State Building, en ese entonces, el edifico más alto de Nueva York.

    Así, los constructores calcularon que el Word Trade Center  (WTC) debería resistir varios impactos de aviones Boeing-707, el avión de pasajeros más grande en el momento de la construcción de los edificios.

    Vale la pena recordar que las torres demostraron su resistencia a los atentados con bomba ya en febrero de 1993, cuando explotó un camión con 700 kilogramos de explosivos en el aparcamiento subterráneo del centro comercial neoyorquino.

    La detonación que ocasionó seis muertos y más de mil heridos en el sótano del edificio formó un cráter de al menos 60 metros de ancho y 30 de profundidad, y aunque se ordenó la evacuación temporal de las torres gemelas, los edificios no sufrieron daños como para prohibir su explotación.
    Pero el 11 de septiembre de 2001, ambas torres se desplomaron en segundos como castillos de naipes tras el choche con sendos aviones de parámetros muy inferiores a los calculados.     

    Expertos en incendios citados por revistas especializadas estadounidenses destacaron el hecho de nunca antes un incendio había ocasionado la destrucción total de una construcción con estructuras de acero. 

    Los análisis de los escombros de WTC entre los que se encuentran fragmentos de acero fundido todavía es motivo de intensas controversias entre expertos, más que todo por la postura oficial que niega este hecho, ya que su reconocimiento podría dar lugar a interrogantes todavía más difíciles de explicar.

    La mayoría de los informes y estudios hechos por entidades y organizaciones independientes rechazan la teoría que de la explosión ocasionada por el impacto de  los aviones con sus depósitos de combustible prácticamente llenos, produjo  temperaturas superiores a los 1.600 grados centígrados, necesarias para provocar la fusión de la armadura metálica de los edificios.

    Peritos destacan que las torres se derrumbaron estrictamente por la vertical, desde la base de tal manera que cada piso del edificio se desplomó sobre el inferior y así sucesivamente hasta quedar convertidos en una montaña de escombros.

    Cálculos efectuados por expertos independientes a partir de grabaciones de video demuestran que el WTC no se derrumbó en 18-20 segundos como asegura la versión oficial, sino en un plazo mucho más corto, entre 6,5 y 10 segundos, que corresponde a la velocidad de caída libre.

    A juicio de muchos ingenieros, semejante situación pudo ocurrir únicamente si cada uno de los elementos de la planta baja del edificio quedó destruido incluso antes de que comenzara a derrumbarse la edificación. Algunos expertos suponen la existencia de agentes externos y que la caída del WTC se debió a una causa interna en la base misma de la edificación.

    Otro gran enigma fue la caída de un tercer edificio, la torre 7 del TWC que se desplomó como las dos anteriores sin haber sido impactada directamente por aviones, y cuya destrucción, según expertos, reúne las características de una demolición controlada.

    Entre los elementos que agregan misterio al asunto se destaca el hecho de que en ese edificio se encontraba una de las sedes más importantes de la CIA, oficinas importantes del Departamento de Defensa, el Servicio Secreto y muchas otras entidades federales de seguridad.

    Al respecto, expertos recuerdan que medios noticiosos como la BBC informó sobre la caída de la torre 7 del TWC antes de que ocurriera.
    Otro asunto que enturbia la versión oficial son las declaraciones y testimonios de muchos testigos que aseguran haber escuchado y sentido explosiones no sólo antes de que se derrumbarán las torres, no también incluso antes del choque de los dos aviones.

    Peritos consultados por la prensa que estudiaron los escombros resaltaron que los fragmentos de acero fundido tienen color amarillo que puede ser un indicio de explosivos. Para muchos, otra prueba de que hubo explosiones fue el humo que salió de los edificios, según un estudio hecho por expertos daneses.

    Según esos expertos, la mayor parte de las estructuras de hormigón quedaron convertidas en polvo fino y esto es un indicio explosión y no tanto por la caída. El desmoronamiento de las edificaciones estuvo acompañado de la nube de fragmentos característica de las explosiones.

    Expertos de un centro de investigación de Italia destacaron que en los escombros encontraron indicios de azufre y nitrato de bario componentes de explosivos utilizados por militares.

    Pero lo que mas molesta a la opinión pública es la “cacería de brujas” que emprendieron las autoridades contra los funcionarios públicos que se atrevieron a poner en  duda la versión oficial de los cuatro atentados perpetrados en ese día aciago para los estadounidenses.

    Muchos fueron amonestados y los más audaces despedidos de sus cargos. La opinión pública neoyorquina recela porque los servicios secretos confiscaron y no publicaron importantes testimonios como una grabación de video de varias horas hechas desde el interior y fuera de las torres gemelas.

    Para nadie es un secreto que el FBI prohibió a muchas personas conocedoras de detalles importantes de esta tragedia tener contactos con la prensa o hacer comentarios públicos de lo que vieron en el TWC.

    Otro interrogante sin aclarar es la historia del avión que cayó en la sede del Pentágono. Los escépticos resaltan que el aparato tuvo que hacer un giro de al menos 270 grados  en un espacio muy reducido, una maniobra incompatible para aviones de pasajeros.

    Además los daños que causó en el edificio del Pentágono fueron muy particulares y no fueron en nada similares a las causadas por aviones que embistieron en las torres de Nueva York.

    Para muchos cuesta creer que la maniobra para orientar el avión hacia el Pentágono la pudiera haber hecho un terrorista con instrucción de pilotaje básico, pero lo que si cuesta comprender es cómo las cámaras de seguridad de la zona captaron la explosión en el edificio y no el momento de la embestida del avión.

    También es muy extraño las conversaciones desde teléfonos  móviles entre supuestos pasajeros de los aviones con sus familiares narrando los horrores del secuestro difundidas por muchos medios de prensa después de que definitivamente se dio a conocer que la comunicación móvil fue imposible debido a la interferencia y la distancia entre los aviones y las antenas de repetición de la mayoría de la empresa operadoras.

    La credibilidad de la versión oficial respecto al 11-S quedó muy comprometida en lo que respecta a la información que circula en la prensa sobre los terroristas, desde su capacidad para pilotar aviones de esas dimensiones y hábitos de vida incompatibles con un islamista ortodoxo.

    En medio de esa avalancha de información contradictoria resalta la postura adoptada por las autoridades, que en el caso del 11-S optaron por dejar circular la mayor cantidad posible de desinformación para reducir en la población la capacidad de comprensión de lo sucedido.

    Pero es un error porque al recordar en estos días el décimo aniversario de esa tragedia, la mayoría de las personas con sentido común sentimos un amargo sentimiento de impotencia al sospechar de que alguien por algo, nos ocultan la verdad.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENRE CON LA DE RIA NOVOSTI

    Después de la campaña en Libia, Sarkozy amenaza con atacar a Irán

    Países de la OTAN tuvieron que jugar sucio para ganar la guerra en Libia

    Las razones de Chávez para sacar el oro y las divisas de Venezuela de los bancos de Occidente

    Los experimentos sociales de Europa, desde la óptica de la violencia callejera en Inglaterra

    La mala noticia es que EEUU dejó de ser un buen deudor

    El riesgo de hacer la revolución con los antiguos aliados de Gadafi

    El terrorismo de ultraderecha deja indefensa a Noruega y pone en su mira a Europa

    A muchos rusos que no les molesta que Putin se quedó sin el premio Quadriga

    Sudán del Sur nuevo estado soberano en mapa político mundial

    El Consejo de Seguridad debe evitar resoluciones que agraven las guerras civiles

    Siria necesita una coalición que defienda su revolución, pero nadie mueve un dedo

    EEUU comienza negociaciones con su enemigo en Afganistán

    Las cumbres entre Rusia y la Unión Europea cada vez deciden menos

    Un triunfo de la revolución en Yemen puede traer sorpresas a Occidente

    China puede sacar provecho de un divorcio entre EEUU y Pakistán

    El terremoto de Japón anticipó señales que nadie puso atención

    La venganza de Al Qaeda por la muerte de Bin Laden puede ser muy sangrienta

    La muerte de Bin Laden únicamente levantó la popularidad del presidente Obama

    La OTAN comienza la cacería contra Gadafi para ganar su guerra en Libia

    Moscú lanza ofensiva para consolidar el mercado de helicópteros rusos en América Latina

    Rusia necesita una “revolución” para conservar el liderazgo en el mercado mundial de carros de combate

    Emisarios de África viajan a Trípoli y Bengasi para pactar un alto al fuego en Libia

    Todavía sobran provocadores que incitar la intolerancia entre cristianos y musulmanes

    Para sacar a Gadafi de Libia se necesita más que una zona de exclusión

    El triunfo militar en Libia será otro fiasco político de Occidente en el tercer mundo

    Los libios hacen la revolución, y otros se quedan con la plata

    Las tentaciones de Barack Obama para invadir a Libia

    Rusia pierde la guerra contra el juego de azar porque fiscales y policías protegen los casinos ilegales

    Estados Unidos promete millones de dólares para que ocurran más revoluciones en el mundo

    Los moscovitas quieren defenderse de los criminales pero la policía lo impide

    Rusia mira con recelo las revoluciones en el mundo árabe

    El atentado terrorista en Domodédovo destapa la vulnerabilidad de los aeropuertos de Rusia

    Rusia Unida busca dividendos a costa de la momia de Lenin

    Los rusos confían en que la reforma policial reforzará la seguridad pública

    En Rusia asombra la preocupación en Occidente por la mala suerte de Jodorkovski

    Rusia fue líder espacial en 2010, pero fracasó en su misión más importante

    Rusia está en guerra contra la corrupción, pero los resultados no se ven por ninguna parte

    En Rusia hay mucho nacionalismo, y nadie sabe por qué

    Declaraciones de paz y planes de guerra entre la OTAN y Rusia

    Mientras las partes oculten sus cartas, será imposible resolver el problema nuclear iraní

    Maniobras con portaaviones y otros ingredientes para una guerra en la Península de Corea

    Los secretos que puede revelar Víctor Bout a la justicia de EEUU

    La “guerra de divisas” ya no la para nadie

    La ley del vencedor y las pretensiones de Japón por las islas Kuriles

    Rusia estará presente en Lisboa para aclarar las cosas con la OTAN

    La gira de Chávez por Rusia, Ucrania y Bielorrusia y las elecciones en Venezuela en 2012

     

    Tema:
    El 11S: la tragedia que cambió el mundo (41)
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik