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    Gadafi advierte que el pueblo libio está dispuesto a morir por la defensa de su petróleo

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    Sanciones internacionales contra el régimen de Gadafi (583)
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    El líder libio, Muamar Gadafi, exhortó a sus partidarios a morir para defender su petróleo aunque los campos petrolíferos más importantes se ubican en las regiones del este del país que están bajo el control de los rebeldes.

    El líder libio, Muamar Gadafi, exhortó a sus partidarios a morir para defender su petróleo aunque los campos petrolíferos más importantes se ubican en las regiones del este del país que están bajo el control de los rebeldes.

    Los insurgentes se desviven por entrar en combate no sólo debido al apoyo por parte de la OTAN sino también porque el Grupo de Contacto para Libia tomó decisiones muy importantes a finales de la semana pasada.

    Estamos observando cambios drásticos en la escena geopolítica mundial mientras que Rusia sigue sin determinar todavía su postura respecto a Libia.

    La Batalla por Brega

    El pasado 18 de julio, los rebeldes libios afirmaron haberse apoderado del puerto petrolero de Brega (en el este), una conquista mayor sobre las fuerzas leales a Muamar Gadafi. Es el mayor puerto libio exportador de petróleo que cuenta con una refinería de crudo construida hace más de 50 años y varias plantas petroquímicas.

    Las fuerzas leales a Gadafi dotadas con lanzamisiles múltiples "Grad" de fabricación soviética obligaron a los insurgentes a retirarse a sus posiciones previas a unos 20 km de Brega.  Los combates ocasionaron al menos 10 muertos y casi 200 heridos entre los rebeldes.

    Tras una tregua durante el domingo pasado, los rebeldes anunciaron que están dispuestos a volver a atacar la ciudad de Marsa el Brega para apoderarse de este importante centro estratégico que en los últimos meses pasó de manos de un bando a otro.

    En respuesta, el coronel Gadafi advirtió que "el pueblo libio está dispuesto a morir para defender su petróleo y no dejará jamás esta riqueza en manos de una banda de traidores sometidos a la OTAN". El portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim, hizo una declaración similar: "Mataremos, moriremos por el petróleo".

    El pasado fin de semana, se convocaron mítines de apoyo a Gadafi en Trípoli y otras ciudades en el oeste del país, incluida Az Zawiyah donde se ubica otra refinería de crudo muy importante en Libia.

    Los rebeldes que controlan el este del país y tienen acceso a los recursos petroleros más abundantes de Libia hicieron la vista gorda ante estas manifestaciones.

    Además, el apoyo aéreo prestado duante el pasado fin de semana por los países de la OTAN y las decisiones internacionales muy importantes tomadas anteriormente acrecentó las fuerzas de los rebeldes.

    En el frente diplomático tuvieron lugar cambios drásticos que afectan no sólo la situación en Libia sino todo el orden geopolítico. Los ministros de Asuntos Exteriores de 40 países que asistieron a la reunión del Grupo de Contacto para Libia convocada en Estambul el pasado 15 de julio, por primera vez declararon oficialmente que el objetivo de la campaña militar en Libia es derrocar al coronel Gadafi y su régimen que existe desde 1969.

    Así hace constar la declaración final adoptada al término de la reunión del Grupo de Contacto para Libia en Stambul. Este grupo lo integran todos los países miembros de la OTAN, así como varios Estados árabes y africanos.

    La OTAN revela sus objetivos en Libia

    “El régimen de Gadafi ya no tiene autoridad legítima alguna en Libia. Gadafi y ciertos miembros de su familia deben irse”, dice el documento. El Grupo de Contacto reconoció al Consejo Nacional de Transición, la representación política de la rebelión, como "autoridad gubernamental legítima" en Libia, permitiéndole así establecer relaciones económicas con el extranjero.

    De este modo, la OTAN que desde el pasado 31 de marzo dirige la operación en el norte de África por primera vez no sólo apoyó a una de las partes en una guerra civil sino también abiertamente se puso la tarea de cambiar el régimen en un Estado soberano.

    La Alianza Atlántica se comportaba de modo más sutil durante su intervención en en Yugoslavia a finales de los 90. Pasado un año tras bombardeos de la OTAN en el país se convocaron las elecciones. Al fin y al cabo, el presidente yugoslavo Slobodan Milosevic perdió el poder y fue juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia en La Haya.

    En 2003, el régimen de Saddam Hussein en Iraq fue derrocado por las fuerzas internacionales, pero no fue la OTAN que dirigía aquella operación porque no todos los miembros de la OTAN acordaron tomar parte en la invasión de EEUU.

    Hoy en día, podemos observar un fenómeno nuevo. Paradójicamente, la OTAN alega la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada el pasado 17 de marzo, varios días antes del inicio de la guerra, que presuntamente autoriza utilizar todos los métodos necesarios para “proteger a los ciudadanos de Libia”.

    Rusia se abstuvo de participar en la votación para la aprobación de esta resolución, pero posteriormente el presidente ruso, Dmitri Medvédev, anunció en reiteradas ocasiones que los países miembros de la OTAN “excede cada vez más el marco trazado” por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

    Después de que el pasado 19 de marzo comenzaron los bombardeos aliados, el comando de la OTAN se apresuró a asegurar que no planea realizar cualquier cambio del régimen en el país soberano. El objetivo oficial de la guerra en Libia, que el 19 de julio cumple 4 meses, fue proteger a los rebeldes en el este del país.

    “Los objetivos de la campaña militar de Occidente son limitados. La operación de las fuerzas de coalición contra Libia no busca el objetivo de derrocar al líder libio Muamar Gadafi”, declaró el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de EEUU, el 20 de marzo, tras la primera noche de los bombardeos.

    Los rebeldes recibirán los los activos congelados de Gadafi

    Al fin y al cabo, la OTAN confirmó lo que muchos suponían desde el inicio, que sus objetivos reales son mucho más ambiciosos. El reconocimiento a la oposición Libia como el gobierno legítimo implica que los rebeldes podrán recibir oficialmente un financiamiento que provendrá de las cuentas congeladas al régimen de Gadafi en bancos y fondos de inversiones extranjeros.

    Sólo en EEUU son más de 30.000 millones de dólares. Pero el gobierno libio y la familia de Gadafi también disponen de las cuentas bancarias en Italia, Francia, Emiratos Árabes y otros países. Desde el comienzo de la guerra estos activos fueron congelados pero hoy por hoy se prevé que se puede entregarlos a los rebeldes.

    Esto quiere decir que el orden geopolítico está cambiando. Rusia se sumió en un estado de confusión, o sea, sigue sin determinar todavía su postura respecto a Libia.

    Moscú se pronuncia en contra del derrocamiento de Gadafi con tantos métodos, pero por otro lado, a mediados del marzo, el presidente Dmitir Medvédev, prohibió la entrada en Rusia al líder libio, miembros de su familia y jefes de los servicios de seguridad.
    Rusia se opone a la continuación de una larga guerra en Libia pero no vetó la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que la OTAN interpretó muy libremente, lo que fue predecible.

    Moscú no puede y no quiere a salvar a Muamar Gadafi. Los representantes de la oposición libia arriban a Moscú mientras que el comisionado del presidente de Rusia para la cooperación con los países de África, Mijaíl Marguélov, se reune con ellos en Bengasi.

    Por otro lado, Rusia renuncia a participar en las reuniones del Grupo de Contacto para Libia y ningún representante ruso asistió a su última reunión en Estambul donde se abordó el futuro de la región importante del morte de África.

    Es posible que Moscú prefiera no participar en la modificación del orden geopolítico. Y esto es lo que pasa hoy en día.

    Pero Rusia no debería perder el momento cuándo un nuevo sistema de relaciones internacionales empiece a construirse en la ruina del anterior. No se debe olvidar que una vez terminada la guerra en Libia se convocarán concursos para adjudicación de contratos por miles de millones de dólares para restablecer el país, incluidos proyectos que Rusia esperaba a realizar.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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