En directo
    Bashar al Asad

    La oposición en Siria exige reformas suicidas para Bashar Al Asad

    © RIA Novosti. Sergey Guneev
    Opinión & Análisis
    URL corto
    Manifestaciones antigubernamentales en Siria (1341)
    0 4 0 0

    Francia y sus aliados en el Consejo de Seguridad de la ONU siguen intentando de someter a la votación la resolución para condenar las violentas represiones de las manifestaciones opositoras por parte del Gobierno de Siria.

    Francia y sus aliados en el Consejo de Seguridad de la ONU siguen intentando de someter a la votación la resolución para condenar las violentas represiones de las manifestaciones opositoras por parte del Gobierno de Siria.

    El pasado 15 de junio, los diplomáticos del Consejo realizaron nuevas consultas con los representantes de India, Brasil y Sudáfrica, y esos países votan  a favor la iniciativa, Paris contará con 15 votos de los miembros del Consejo de Seguridad.

    Entre los que están en contra del documento queda también el vecino de Siria que depende de ésta, Líbano, pero su voto no tiene importancia decisiva, en comparación con el de China y Rusia que poseen el derecho a veto.

    Mientras tanto, a la medida de que  la situación en Siria se agrava y tomando en consideración la opinión de la mayoría, la responsabilidad de los países que impiden la resolución cada vez es mayor.

    El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ya advirtió a su colega sirio, Bashar al Asad, de que había que “proceder de palabras a las reformas”: Moscú sigue esperando a que Siria tome medidas políticas adecuadas.

    Parece incomprensible el que al Asad no se apresure, a pesar de que su régimen ya se encuentra en un aislamiento internacional. ¿Acaso no ve el riesgo al que se expone?

    El Artículo de Constitución que nadie se atreverá a suprimir

    La explicación es evidente: las reformas que se imponen a Siria representan para el régimen actual un riesgo tan alto como la decisión de no realizarlas.

    Por ejemplo, la oposición exige que el Gobierno anule el artículo 8 de la Constitución que habla de que el partido Baas es “el partido líder en el Estado y la sociedad”.

    En Siria se reconocen oficialmente otros partidos también, entonces, ¿por qué no anular este artículo en las condiciones de pluripartidismo?

    Aquí cabe recordar el doloroso y duradero proceso de la liquidación del monopolio político del Partido Comunista en la antigua Unión Soviética, cuando en 1989 fue promovida la iniciativa de los defensores de derechos, con el Académico Andrei Sájarov entre otros, de abolir el artículo 6 sobre la supremacía del PCUS.

    Los tensos debates llevaron un año y duraron hasta que en primavera de 1990 la Constitución fuera modificada a raíz del congreso extraordinario de los Deputados del Pueblo. Un año más tarde, el país llamado la URSS dejó de existir.

    Siria debe tener presente esta triste experiencia. Damasco es tan reacio a abolir el artículo de la Constitución porque se da cuenta de que, una vez modificada la Constitución,  iniciaría el ocaso del régimen.

    La oposición exige que reconozca sus culpas

    Mientras tanto, la oposición insiste: “Si el régimen no cambia a sí mismo, lo cambiaremos nosotros”. Los que en marzo salían a las calles para reivindicar reformas de manera más o menos reservada, hoy se pronuncian por la dimisión del presidente sin compromiso.

    Al Asad ya se aseguró de que tras ceder una vez tendrá que hacer nuevas concesiones, y así seguirá hasta que cambie el poder sirio por completo.

    Por ejemplo, en abril el presidente, que tiene 45 años, tuvo que anular el estado de emergencia que estuvo vigente durante 48 años y había sido introducida después de la llegada al poder del partido oficial concediendo a los servicios especiales el derecho de detener a todos los que se manifestaran en contra del poder actual, sin largos procedimientos judiciales.

    Pero los opositores afirman que esta abolición fue realizada tan sólo formalmente porque en la práctica continúan las detenciones y las torturas.

    En lo que al artículo 8 se refiere, la cúpula dirigente del Baas comenta que esta cuestión puede ser solucionada sólo después de las próximas elecciones parlamentarias.

    Los miembros del partido, por el cual, gracias al control escrupuloso de las autoridades, suele votar la mayoría del electorado, parecen olvidarse de que las elecciones debían  celebrarse en mayo pasado. Pero debido a los disturbios que empezaron en marzo y no cesan por ahora, fueron aplazadas para un plazo indeterminado.

    Los adversarios del régimen quieren que las autoridades reconozcan sus culpas, o, como mínimo, adopten reformas más radicales. Pero esto es lo que no pueden admitir una gran parte del ejército y de la nomenclatura, así como los numerosos parientes y amigos del jefe del Estado, que forman un poderoso clan de al Asad.

    Más aún, pertenecen a la minoría religiosa de alauitas, que, en mejor de los casos, puede ser visto como un grupo de musulmanes shiitas con tradiciones y costumbres específicas, y en el peor, como una secta que se da por musulmana.

    La mayor parte de la población siria son musulmanes sunitas. Es por eso  que el núcleo de la oposición lo componen los miembros del grupo prohibido en este país, Hermanos Musulmanes, y los ciudadanos que les simpaticen. Soportan la dinastía de los Asad desde los principios de los 1970, cuando al poder vino uno de los líderes del Baas, Jafez al Asad.

    En 2000, tras su muerte, el poder pasó, de acuerdo con su plan, a su hijo, Bashar. Otro hijo suyo, Maher, de 43 años y de carácter agresivo e histérico,  encabeza la Guardia Republicana. Se considera partidario de medidas extremamente estrictas contra la oposición, expresada su actitud en  una orden lacónica: “¡A aplastarlos!”

    Bashar al Asad, un hombre de carácter débil e indeciso, se vio ante un dilema difícil: debe escoger entre el aplastar a la oposición y el cederle adoptando reformas. En cualquier de los dos casos, el régimen se someterá a unas transformaciones radicales. Pero, a diferencia de los dirigentes de la URSS, los líderes de este país de Oriente Próximo no están preparados para ello.
     

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

    Tema:
    Manifestaciones antigubernamentales en Siria (1341)
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik