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    La industria bélica de Rusia tambalea entre el crecimiento y la recesión

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    A pesar de la crisis financiera de 2008 y 2009, Rusia sigue incrementando exportaciones de armamento.

    A pesar de la crisis financiera de 2008 y 2009, Rusia sigue incrementando exportaciones de armamento.

    En 2009, Rusia vendió armas por 7,4 mil millones de dólares, en 2010, por US$8,6 mil millones, y en 2011 se calcula que las ventas ascenderán a US$9,5 mil millones, informó Anatoli Isaikin, director de la exportadora estatal de armas rusa, Rosoboronexport. Además, a principios de 2011 la cartera de pedidos de exportación llegó a unos 38,5 mil millones de dólares.

    ¿Puede el sector industrial militar ruso cumplir todos esos pedidos? Según los analistas, mientras que Rusia empezó a recuperarse de la crisis financiera global, se observa que la industria de defensa del país cae en recesión.

    Alexandr Jramchigin, experto del Instituto de Análisis Político y Militar, considera que además de la influencia negativa de la crisis, la industria rusa de defensa se encuentra en una situación aún más grave, al perder la capacidad de dotar a las Fuerzas Armadas rusas con la cantidad necesaria del armamento moderno.

    Las empresas del sector militar-industrial de Rusia siguen fabricando modelos obsoletos de armas, la mayoría de los cuales fueron diseñados en la época soviética.

    La causa de esta decadencia es simple. Se trata de una escasez de recursos financieros en todos los ámbitos.

    Según los datos del Centro de investigación de Rusia y los países de Europa del Este en la Universidad de Birmingham, Reino Unido, durante los últimos años, Moscú recortó el presupuesto militar en 5 ó 10 veces. Hoy en día, pasados 20 años tras el colapso de la URSS, el sector ruso de defensa tan sólo recibe un 40% del presupuesto que tenía en su disposición en 1991.

    Por consiguiente, se redujo el número de empleados en el sector de defensa, de 5,5 millones a 1,5 millones de personas. Más de la mitad de trabajadores ya llegaron a la edad de jubilación.

    La capacidad de producción de la industria de defensa rusa se redujo drásticamente en los últimos años, aunque el programa de rearme de las Fuerzas Armadas de Rusia sigue llevándose a cabo a plena escala y la demanda de armamento y material bélico de fabricación rusa aumentó en el extranjero.

    Así las cosas, el ritmo de envejecimiento de armas que están en los arsenales del Ejército ruso supera los volúmenes de suministros del armamento moderno. Según informó a RIA Novosti una fuente del Ministerio ruso de Defensa, si antes un 65% del armamento total que tienen en su dotación las Fuerzas Armadas de Rusia fue obsoleto, hoy por hoy, este indicador ya asciende a un 70%.

    Entretanto, este indicador no debe superar un 40% para que la capacidad combativa de un Ejército pueda considerarse suficiente.
    La solución del problema es evidente. Es necesario modernizar la industria de defensa rusa en breve. Pero ¿dónde se puede encontrar recursos necesarios?

    El Ministerio ruso de Defensa prevé recibir unos 19 billones de rublos (US$613.000 millones) en el marco del Programa federal de desarrollo de armamentos y material para 2011-2020.

    Según el primer vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, Konstantín Sivkov, es un monto mínimo necesario para mantener la capacidad de las Fuerzas Armadas rusas de realizar al menos un número limitado de misiones para garantizar la seguridad del país.

    ¿Podrán las empresas del sector militar-industrial destinar el dinero recibido del Ministerio de Defensa y compradores extranjeros tanto para la fabricación del armamento como para modernización de la producción?
    La situación actual en el sector de defensa afecta, ante todo, la calidad de la producción. El Ejército ruso aún se niega a comprar varios modelos de armamento.

    Por ejemplo, en su discurso durante la inauguración del foro “Ejército y Sociedad” en abril de 2010, el primer viceministro de Defensa de Rusia, Vladímir Popovkin, anunció que el Ministerio de Defensa se niega a firmar contratos para el suministro de armamento y material bélico que no cumplen los requisitos modernos y citó como ejemplo vehículos de combate de infantería BMP-3, vehículos blindados BTR-80 y armas de tiro de corto alcance.

    A finales del pasado febrero, Vladímir Popovkin anunció detalles. Según informa RIA Novosti, Moscú planea comprar a Francia dos portahelicópteros tipo Mistral y una partida de equipo moderno para la Infantería, a Italia, dos vehículos de combate de infantería Freccia y dos vehículos blindados pesados Centauro para entrenamientos.

    Además, el Ministerio de Defnsa ruso baraja la posibilidad de crear en Rusia una empresa conjunta con la italiana Iveco para la fabricación de vehículos blindados y una fábrica conjunta ruso-israelí de aviones no tripulados.

    Al mismo tiempo, Rusia descarta la posibilidad de reemplazar todo el armamento y material bélico obsoleto con los de fabricación extranjera. La adquisición de varios modelos en otros países es necesario para superar el retraso tecnológico que sufrió la industria nacional de Defensa tras el colapso de la URSS en 1991.

    Esto requiere enormes recursos financieros. Tan sólo el costo de la adquisición de los buques de desembarco anfibio tipo Mistral superará los 1,5 mil millones de euros. Según Sivkov, los recursos destinados serían suficientes para inciciar el proceso de rearme y restauración de la industria de defensa rusa.

    Crece el número de quejas al sector de defensa ruso respecto al armamento y material bélico exportado. Rusia prevé cumplir el contrato para la modernización del portaaviones “Almirante Gorshkov” para la Marina de Guerra de la India, uno de los principales compradores de armas rusas, con un retraso de casi 4 años.

    Además, el coste de esta modernización es varias centenas de millones de dólares más de la cantidad acordada inicialmente.

    El traspaso del submarino nuclear de tercera generación Nerpa en arriendo financiero a India, previsto originalmente para 2009, también se aplazó. El proyecto de crear una empresa ruso-india para el desarrollo y fabricación del avión polivalente de transporte MTA no ha empezado a realizarse todavía.

    Argelia devolvió a Rusia 15 cazas MiG-29SMT, suministrados en 2006 y 2007, debido a la baja calidad de varias piezas.

    Hoy en día, Rusia es el segundo exportador mundial de armamento y material bélico, por detrás de EEUU, y suministra su producción a 62 países. Pero si EEUU exporta armas por unos 30 mil millones de dólares anualmente, Rusia tan sólo logró aumentar sus ventas a US$8,6 mil millones en 2010.

    Es difícil pronosticar qué espera a Rusia en el futuro si la situación en sector de defensa no mejora. Según expertos, es poco probable que Rusia mantenga sus posiciones en el mercado mundial de armas.

    Se reducen los suministros de armamento y material bélico a la India y China que siguen desarrollando la fabricación propia. Y hoy por hoy, China y la India son el destino de hasta el 60% de las exportaciones rusas de armamento.

    Además, Rusia exporta, en su mayoría, modelos y piezas obsoletos prestando poca atención a la necesidad de su modernización.

    Más aun, la ventaja competitiva de Rusia que proporcionaba unos precios más bajos con el tiempo se fue diluyendo, hasta el punto de que hoy en día la producción de origen ruso se puede considerar equiparada en lo que a su precios se refiere con los aparatos de fabricación estadounidense de la generación análoga y de características técnicas parecidas.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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