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    El destino de las inversiones mundiales

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    Dmitri Kósirev, RIA Novosti

    Hace poco fue publicado el informe sobre las inversiones extranjeras directas en 2010.

    Es un documento clave para entender hacia dónde va el mundo después de la crisis económica. El informe también tiene interés para aquellos que consideran que la crisis todavía no ha terminado, porque indica qué países  saldrán primero de la crisis y cómo lo harán, quién liderará el crecimiento económico mundial y quién se verá obligado a ceder las posiciones de vanguardia.

    Según expertos, el  informe supone el análisis más interesante y completo en la actualidad y además, el autor, es digno de confianza porque fue elaborado por  la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

    Aparentemente, el informe no revela grandes novedades: la situación parece ser la misma que antes de la crisis. Estados Unidos es el primer receptor de inversiones y China el segundo.

    Al menos  1,2 billones de dólares viajan por el mundo al año en busca de un lugar en el que pueden ser invertidos (poco, en comparación con los niveles anteriores a la crisis, cuando esa cifra alcazaba los dos trillones al año.

    El informe pronostica que la inversión global volverá a los niveles de pre-crisis en 2012). Como ya hemos dicho, el liderazgo en este terreno lo tienen los EE.UU., si bien es cierto que China se le acerca a pasos agigantados.

    Es importante destacar  que el informe se refiere a las inversiones directas (que tienen su traducción normalmente en cosas materiales como fábricas, etc.) y no de fondos de inversión virtuales que compran y venden "humo" y que pueden aparecer y desaparecer en cuestión de minutos apretando simplemente una tecla.

    Los economistas chinos tienen perfectamente identificada la situación con el tema de las inversiones y reconocen abiertamente que la seguridad jurídica, un mercado laboral pujante y una fuerte demanda interna (condiciones que se dan en los EE.UU.) son mejores que un fuerte crecimiento y unos bajos costes laborales (características de China).

    Por estas razones, el año pasado China recibió 34.900 millones de dólares menos que EE.UU. Aunque es cierto que, desde comienzos de 2010, las inversiones directas en China experimentaron un rápido crecimiento, mientras que las recibidas por EE.UU. cayeron un 60%. ¿Qué pasará, pues, si esta tendencia se mantiene?

    En realidad, se puede decir que China en los últimos veinte años en tres ocasiones logró convertirse en el principal receptor de inversiones de todo el mundo: efectivamente o al menos entre las preferencias manifestadas por los inversores. Para luego ceder el liderazgo de nuevo a los Estados Unidos. Pero esto no es una competición deportiva y, para China, no es una prioridad alcanzar y superar a EE.UU.

    La prioridad china es convertirse en un importantísimo inversor por cuenta propia.

    Y, para analizar esta cuestión, es necesario echar mano de otra fuente: la de la sección de corresponsales del Washington Post, que ocupa en este diario una página como mínimo al día. Se habla sobre Brasil.

    Si miramos desapasionadamente a los hechos, China invirtió en Brasil (de nuevo inversión directa) 20.000 millones de dólares sólo en la primera mitad de 2010, convirtiéndose así en el primer inversor extranjero en ese país.

    El destino de esas inversiones han sido, entre otras muchas cosas, fábricas de acero, de automóviles, infraestructuras eléctricas, etc. 10.000 millones recibió de China Petrobras (sector petrolero). Simultáneamente, China se ha convertido en el principal socio comercial de Brasil.

    La postura del autor, analista estadounidense, es fácil de entender. Brasil no es ninguna isla del Pacífico, sino un líder entre los países latinoamericanos y uno de los que conforman BRIC (Brasil, Rusia, India y China).

    En la actualidad, está de moda asegurar que no tiene sentido intentar unir estas cuatro potencias, por no haber entre ellas ningún vínculo. No obstante, como vemos, sí que parece haber estos vínculos; por ejemplo, entre China e India cuyas relaciones, a pesar de disputas las territoriales, se están desarrollando a buen ritmo.

    Además, BRIC suele celebrar cumbres y reuniones ministeriales, lo que parece agilizar todavía más los flujos financieros, precedentes de China y otras partes.

    En general, para hacerse una idea de hacia dónde va el mundo es poco enumerar a los líderes de inversiones, sean directas o totales; mucho más útil es analizar factores menos evidentes, como, por ejemplo, las inversiones masivas que está realizando China en destinos clave: Japón, Perú, Irán, etc.

    Y para tener ya una visión completa, podríamos echar un ojo a la situación con la UE, cuyos representantes en la Cámara de Comercio Europeo en China se dedicaron a lo largo de los últimos meses a hacer entender a las autoridades de Pekín sus preocupaciones.

    Se insistía en que "China iba cerrando de manera paulatina la puerta" al negocio extranjero para proteger las empresas nacionales, lo que era de lamentar, teniendo en cuenta la crisis financiera que está viviendo Europa.

    Los europeos se ven desplazados de sectores tales como las fuentes de energía limpias o alternativas y las tecnologías informáticas. A juzgar por estas quejas, los chinos no buscan adelantarse a Estados Unidos ni convertirse en el primer receptor de inversiones en el mundo.

    Al mismo tiempo, un sondeo, realizado por mencionada Cámara de Comercio, revela la intención de la mitad de los empresarios europeos encuestados de invertir en los próximos dos años más recursos en la economía China.

    Mientras tanto, se hizo público el informe del Banco de Hong Kong y Shanghai. La principal idea del documento consiste en que la economía mundial muestra una clara preferencia por la región asiática, quedando el negocio europeo a la zaga.

    Su única salvación sería aprender a invertir en investigaciones innovadoras que se realizan en los países asiáticos y olvidarse de la "obsoleta" idea de que Occidente es donde se idean las cosas y Oriente donde se fabrican.

    Este postulado se confirma por las recientes declaraciones del Presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso sobre la escasa correspondencia de la Unión Europea a los requisitos de la nueva etapa de relaciones económicas con Estados Unidos, un tema que merece un estudio aparte.

    Este parece ser el panorama global de las principales tendencias, visto por aquellos que van eligiendo un destino para sus inversiones.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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