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    Gestamp pone en marcha la inversión española más importante de la historia en Rusia

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    Juan García-Landete, especial para RIA Novosti

     Finalmente, tras varios meses de pruebas, la corporación española Gestamp abre sus puertas en la ciudad rusa de Kaluga. Según fuentes de la propia empresa, la inauguración del complejo de producción contará con la presencia del gobernador de la región, el alcalde de la ciudad, representantes de la Embajada de España en Moscú, además de destacadas figuras del mundo empresarial español y ruso.

    La llegada de Gestamp a Rusia es la apuesta española más fuerte de las realizadas hasta la fecha en este país, con casi 190 millones de euros de inversión, que está dividida en dos partes: el complejo de Kaluga, que ha requerido un desembolso de 124 millones y uno en San Petersburgo para el que se han presupuestado unos 65 millones. La citada inversión ha sido financiada en parte por el Fondo para Inversiones en el Exterior (FIEX), según han informado fuentes de la Compañía Española de Financiación del Desarrollo COFIDES.

    En este sentido hay que señalar que España no ha tenido nunca una excesiva presencia en el mercado ruso. Desde la época de la URSS se han ido observando apuestas ambiciosas, entre las que destacan las fábricas de Campofrío, Chupa-Chups, Gallina Blanca o Roca con unos medios invertidos y un destino desigual, pero ninguna ha llegado al nivel alcanzado en Kaluga y San Petersburgo. 

    Para operar en Rusia con mayor facilidad, el holding Gestamp ha creado empresas mixtas de capital mayoritario español. La empresa de Kaluga se llama Gestamp-Severstal-Kaluga y está creada conjuntamente con el gigante siderúrgico ruso, Severstal. Esta asociación, sobre el papel, es mutuamente ventajosa ya que la parte española se asegura un suministro de acero seguro y estable, en parámetros de precio y calidad; mientras que Severstal abre una puerta franca para acceder a la industria automovilística occidental, hasta ahora vetada para el acero ruso.

    Gestamp-Severstal-Kaluga está estructurada de la siguiente forma: 

    El consorcio Gonvarri gestiona una planta de corte de chapa de acero, a partir de grandes bobinas suministradas por Severstal que participa la empresa mixta en un 50% .

    Gestamp-Severstal se encarga de la estampación de piezas de carrocería para las empresas del sector del automóvil situadas en la zona. El capital español es de un 75%.

    Una tercera factoría, Gescrap, enteramente española, se encarga de la recogida, transformación y venta de los desechos metálicos derivados de la actividad de las dos primeras.

    La corporación Gestamp es uno de los principales proveedores mundiales de componentes relacionados con el módulo de la chapa de carrocería para automóviles. La empresa tiene unos 60 centros de producción, 3 de I+D+I  y 10 oficinas técnicas en todo el mundo.  Además de ser uno de las principales figuras del mercado del acero en Europa, con más de 1600 millones de euros facturados en 2009.

    Por su parte, el holding Severstal, propiedad del conocido hombre de negocios Alexei Mordashov, es la segunda empresa siderúrgica de Rusia con más de 1.870 millones de dólares facturación en 2008.  Con múltiples filiales en territorio ruso y en el extranjero, además de intereses en otros sectores, estuvo punto de fusionarse en 2006 con la multinacional luxemburguesa Arcelor y convertirse en la primera empresa siderúrgica del mundo.

    Al margen de los beneficios y las perspectivas de futuro empresarial, la puesta en marcha de este complejo español ya está teniendo un efecto positivo palpable sobre Kaluga y su región: se han creado cerca de doscientos empleos directos, además del desarrollo económico que representa el lógico tejido de servicios y empresas auxiliares que se forma a su alrededor.

    Hasta hace bien poco, provincia olvidada y al margen de toda vanguardia, Kaluga está a punto de convertirse en un centro industrial de primer orden, activo y moderno. Sólo a unos escasos cien kilómetros de la capital, Moscú.

    Precisamente ese fue el principal objetivo que se planteó su ayuntamiento en 2006 cuando sentó las bases para atraer a inversores extranjeros a la ciudad.  Se tomaron las medidas necesarias para hacer más atractiva la inversión en la zona, con subvenciones especiales sobre la ley de beneficios, desgravaciones sobre el impuesto de transporte y privilegios fiscales sobre la ley de la propiedad  con un máximo de 12 años dependiendo del volumen de la inversión.

    En el caso de Gestamp-Severstal-Kaluga, según palabras de su director general, el Sr. Josep María Rodó, "las negociaciones con la administración de Kaluga se realizaron una vez realizada la inversión y fueron sencillas. Pudimos de acogernos sin problemas a las exenciones fiscales que pretendíamos: tres años de exenciones en materia de impuestos de beneficio y de propiedad".

    Había que tentar a las grandes multinacionales de la automoción y la electrónica con la intención de crear una especie de Detroit ruso, que serviría de motor para la recuperar el perdido pulso económico de la ciudad. Un objetivo que, según el director de Gestamp-Severstal-Kaluga, ya está prácticamente alcanzado.

    "Había que conseguir atraer al menos a uno de los líderes del sector,  Kaluga ha hecho los deberes muy bien en este sentido, ya que de los cinco grandes grupos de la automoción mundial se ha traído a dos. Volkswagen y PSA, sin olvidarnos de un estandarte como Volvo. Ahora bien, Kaluga como ciudad y como región no puede dormirse en los laureles, tiene por delante grandes retos como son la industria de apoyo y el bajo nivel de formación profesional de la mano de obra que deben ser resueltos".

    Gestamp-Severstal-Kaluga es ya un elemento más del complejo hábitat industrial de esta ciudad. Ya llevan un tiempo instaladas y a pleno funcionamiento varias multinacionales para quienes el grupo español sirve de suministrador de piezas para las carrocerías de sus coches, mientras que ellas, por su parte, representan una fuente de trabajo abundante, estable y duradera.

    "Nuestros clientes en Kaluga son Volkswagen, el grupo PSA (Citroën y Peugeot) y Renault- Avtoframos, con quienes nos unen acuerdos comerciales para los próximos 7 años. Mención aparte merece el grupo Volkswagen, con el que Gestamp viene colaborando desde hace mucho tiempo y que nos ha facilitado mucho las cosas para nuestra instalación aquí. Por otra parte en San Petersburgo trabajamos con Ford y General Motors. En este sentido, nuestro negocio está garantizado, en 2013 tenemos previsto alcanzar un volumen de facturación anual de 90 millones de euros.

    Todos nuestros clientes están muy satisfechos con la inversión realizada ya que las perspectivas del sector en Rusia son muy buenas y las condiciones con las que se han encontrado para asentarse son excelentes. Por lo que respecta a nuestra llegada, la han recibido como agua de mayo. Hay que señalar que la prioridad de las multinacionales del automóvil es localizar la producción para poder acogerse a los decretos gubernamentales de exención de impuestos y aduanas. El sector de la estampación en Rusia estaba muy deteriorado y había que recurrir a la importación debido a la baja calidad local. Gestamp les garantiza calidad, suministro estable y localizado en Rusia. Eso es muy bueno no solo para los fabricantes de coches, sino para el consumidor final ya que redunda en un precio final más bajo".  Explica el Sr. Rodó.

    Un último efecto beneficioso rezuma de este plan de inversiones y toda esta arquitectura empresarial: la fusión entre culturas. Paseando por las calles de esta pequeña ciudad de algo más de 300 mil habitantes, se pueden escuchar conversaciones en varios idiomas. Kaluga era ( y todavía lo sigue siendo) un lugar apartado, profundo, anclado. Con la llegada de las empresas extranjeras, se han ido creando comunidades de ciudadanos de varios países que entrando en contacto con la cultura rusa, a su vez, comparten la suya, aunque sea de una forma indirecta.

    Todo eso es convivencia, un paso más hacia una mejor comprensión y entendimiento de lo que es diferente; hacia una visión más cosmopolita de una sociedad como la rusa que necesita, al igual que su economía, recuperar el tiempo perdido.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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