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    Rebrotes y la 'nueva normalidad' en España (113)
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    Los turistas británicos deberán pasar 14 días de aislamiento al volver a su país desde el 27 de julio. Una medida que puede hacer caer el sector y que se ha exceptuado para el Real Madrid.

    Mientras en España crecen los casos de COVID-19 y se formulan ideas contra los nuevos rebrotes, el Reino Unido ha tomado una decisión que puede suponer un mazazo al turismo estival: los británicos que pasen por el territorio nacional desde el 26 de julio tendrán que someterse a una cuarentena de dos semanas a la vuelta. El anuncio del ejecutivo, liderado por Boris Johnson, ha provocado una pequeña tormenta gubernamental: está en juego la ya de por sí maltrecha campaña de verano.

    España se ha quedado fuera de los países "seguros" y, por tanto, su visita tendrá que pasar por el aislamiento posterior. "Hemos tenido que tomarla para proteger la salud pública", ha afirmado Hugh Elliot, el embajador de Reino Unido en España y Andorra, lamentando los desórdenes que puede causar este giro para quienes ya están en el país mediterráneo y quienes planeaban acudir. El decreto será efectivo para toda España, aunque se ha matizado que en las islas Canarias o Baleares no hay tanto crecimiento de coronavirus como en la parte peninsular. Se hizo justo después de que se contabilizaran más de 900 casos en una jornada y de que varias localidades o regiones estén limitando otra vez las actividades ciudadanas.

    "Y para los que están ya en el país, no les forzamos a regresar, sino a permanecer siguiendo las normas de las autoridades, como llevar la mascarilla puesta", ha continuado Elliot en el vídeo publicado en redes sociales, "como he dicho, sé que esto es muy disruptivo y no es el mensaje que me gustaría dar ahora mismo, pero estamos viviendo una pandemia sin precedentes y necesitamos proteger la salud pública. Por favor, contacte con su agencia de viaje o seguro para más detalles".

    ​Tal medida ya ha derivado en que el grupo anglo-alemán TUI, mayor turoperador europeo, cancelara sus rutas a la península hasta el 9 de agosto (excluyendo los archipiélagos canario y balear). Otras compañías como EasyJet, Vueling o British Airways han mantenido los vuelos programados, aunque no han mitigado el malestar en el sector hostelero. Desde el gremio temen la pérdida de miles de puestos de trabajo y de millones de recaudación.

    Según un estudio de Exceltur, el sector en 2018 facturaba 125.529 millones de euros (alrededor del 11% del Producto Interior Bruto) y creaba el 13,3% del trabajo nacional, "gracias a los 2,5 millones empleados en las ramas relacionadas con el turismo".

    Nada ha impedido que desde Reino Unido se cambiara la decisión. Solo ha hecho una excepción: el Real Madrid no tendrá que guardar cuarentena para jugar, el próximo 7 de agosto, los octavos de final de la Champions League con el Manchester City. Y se puede ampliar a las islas Canarias o Baleares, tal y como defendió el 26 julio Arancha González Laya, ministra de Exteriores, que habló de "territorios insulares, muy controlados" y abogó por resaltar su "especificidad" con "datos epidemiológicos muy por debajo de los del Reino Unido".

    "Las discusiones continúan con las autoridades británicas. Lo estamos haciendo en concierto con los gobiernos autonómicos de Canarias y Baleares y esperamos que todos estos contactos den sus frutos en breve", aseguró González Laya. Su homólogo británico, Dominic Raab, alegó que entendía el "trastorno" para los afectados, pero que debían "ser capaces de actuar de forma rápida y decisiva para proteger al Reino Unido".

    Para el mercado turístico, esta medida es una bomba. Los británicos superan a alemanes y franceses en volumen. A lo largo de 2019, según el Instituto Nacional de Estadística, llegaron a España 18 millones de viajeros procedentes de Reino Unido y gastaron 17.986 millones de euros. Un tercio de la población. La mayor parte se repartió, principalmente, entre las islas Canarias, la Costa del Sol, en Cataluña, la Costa Blanca, en Alicante, y Baleares. De ahí que los responsables políticos de esas provincias hayan sido los primeros en quejarse por la situación.

    Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, aseguró que estaba intentando que el Gobierno británico revocara la medida, al menos en la Costa Blanca. "La decisión no parece justificada con los datos objetivos existentes en la actualidad", argumentó Puig. En una de las ciudades de la Comunidad Autónoma como Benidorm, por ejemplo, el 40% de turistas procede de Reino Unido. Por su parte, el vicepresidente del ejecutivo catalán, Pere Aragonès, insistió en que viajar a Cataluña continúa siendo "seguro" si se siguen las recomendaciones sanitarias adecuadas, a pesar de que la Comunidad Autónoma llegó a sugerir un nuevo confinamiento. Lo dijo después de encabezar los rebrotes del país y de que el tráfico en la frontera descendiera por las recomendaciones de Francia de evitar el paso por La Junquera.

    En esa línea ha ido la patronal hotelera. El presidente de CEHAT (la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos), Jorge Marichal, ha sostenido en una entrevista de Europa Press que la decisión de Londres es "imprudente" y que no se basa en "criterios sanitarios objetivos" ya que la mayoría de los principales destinos turísticos españoles (Baleares, Canarias o Andalucía) tienen una situación epidemiológica mejor que la del Reino Unido.

    "Debemos pedir que las decisiones se adopten en base a criterios objetivos de evolución de la seguridad sanitaria y exigir responsabilidades a medidas imprudentes que pueden ocasionar graves perjuicios al turismo y, especialmente, a los hoteleros, que están cumpliendo con los protocolos más exigentes de toda Europa", señalaba Marichal.

    Los hoteleros han alertado también de que puede crecer el número de países que tome una medida similar. Noruega, por ejemplo, aplica cuarentena de 10 días a quien provenga de España. Bélgica ha prohibido viajar a Cataluña o Huesca y otros países como Irlanda o Francia han lo han puesto también en el punto de mira: según los últimos datos del Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC), del 27 de julio, España tiene 35,1 casos por 100.000 habitantes (en incidencia acumulada a 14 días). Y ha realizado 4,3 millones de pruebas PCR desde el inicio de la pandemia de coronavirus, según el Ministerio de Sanidad. Hasta el 23 de julio las comunidades autónomas habían realizado 2.093.531 test rápidos. En total, se han efectuado 6.678.414 pruebas diagnósticas de COVID-19, de las que 357.578 corresponden a la semana del 17 al 23 de julio.

    Además, cada día cambia el panorama. El 27 de julio, dos provincias de Murcia (al sureste de España) han dado de plazo 72 horas para volver a la fase 1 por el repunte de casos. Incluso la medida del Reino Unido ha sido precipitada: dos ministros británicos se encontraban en España cuando se decretó.

    Imprevistos que han desembocado en un batacazo moral al sector y en la política. Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha lamentado las consecuencias para el turismo, pero a la vez lo ha "agradecido". "Es un riesgo que nos quitan", ha aseverado, incidiendo en que favorece "extremar las precauciones". "Reino Unido parece evolucionar bien, pero no en todas partes están igual, al igual que sucede en España", ha manifestado, aludiendo a la responsabilidad colectiva: "Esto puede pasar también con españoles que vayan a viajar a otros países". Las cifras de contagios han sido de 6.361 en los tres últimos días, con dos fallecidos.

    Pablo Casado, líder del PP, ha acusado a la Ministra de Turismo, Reyes Maroto, que el Gobierno no tenga "una posición clara ante una crisis mayúscula" y ha añadido que lo de Reino Unido "da la puntilla" a un sector que ya se estaba recuperando "con dificultad". Por eso ha planteado que el Gobierno "asuma el coste de las pruebas de PCR a los viajeros que puedan venir de otros países o incluso a la salida de España hacia los países de origen". Juan Moreno, presidente de Andalucía, ha pedido a Boris Johnson que revoque la decisión, escribiendo en Twitter que la región es segura. Maroto había indicado que la voluntad del gobierno era resolverlo cuanto antes. "Esperamos que sea hoy mejor que mañana, pero no depende solo del Gobierno español. Depende del británico", sentenció.

    Han apelado a la precaución y a la coordinación, como la Unión Europea. El portavoz de Salud del Ejecutivo comunitario, Stefan De Keersmaecker, ha recordado que las últimas recomendaciones publicadas por Bruselas —del pasado 15 de julio— instaban a los Estados miembros a organizar pruebas "suficientes" de coronavirus, realizar un rastreo adecuado de los contactos que han tenido las personas contagiadas y asegurar la disponibilidad de equipos de protección.

    "También es importante una buena coordinación entre los Estados miembros en el marco de los diferentes foros, tanto a nivel político como técnico", ha subrayado el portavoz. De Keersmaecker ha apuntado además que la decisión de imponer cuarentenas obligatorias a los viajeros procedentes de otras regiones europeas corresponde exclusivamente a las autoridades nacionales, pero ha subrayado que estas medidas deben adoptarse sin discriminar a unas zonas frente a otras con una situación epidemiológica similar. Aún queda por ver si Reino Unido es la punta de lanza o se echa para atrás, como lo ha hecho con el Real Madrid.

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