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    TERRORISMO TRANSFRONTERIZO. AMENAZAS A LA SEGURIDAD E IMPERATIVOS DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL

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    (Vector latinoamericano).

     

    Ed. B. Martynov

    Moscú, Nauka, 2006.  237 p.        

    Nuevo libro editado por el Instituto de Latinoamérica (Academia de Ciencias de Rusia). Se trata de la primera investigación integral en la historiografía mundial, dedicada al problema de terrorismo transfronterizo en el Hemisferio Occidental y a los métodos de combatirlo en los países latinoamericanos.

    Ofrecemos a su atención el contenido del libro, así como la introducción y la conclusión.

    CONTENIDO

    Introducción

    Conclusión

    PARTE PRIMERA

    TERRORISMO: UN INTENTO DE ANÁLISIS

    Capítulo 1. Acerca de la definición de la noción «terrorismo»

    1.1. Problema de la elaboración у aprobación de un convenio Antiterrorista mundial

    1.2. El convenio interamericano contra el terrorismo

    Capitulo 2. Raíces socioeconómicas, políticas у sicológico-culturales del terrorismo

    2.1. Violencia como elemento de la historia de la humanidad

    2.2. Terrorismo transfronterizo у el proceso de la globalización

    2.3. Componente socio-económico del terrorismo transfronterizo

    2.4. Estructuras criminales-terroristas transnacionales

    2.5. ¿Democracia о seguridad?

    2.6. Orígenes sicológicas, étnico-culturales у religiosas del terrorismo transfronterizo

    PARTE SEGUNDA

    EL TERRORISMO TRANSFRONTERIZO Y LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA

    Capítulo 3. El Terrorismo de estado у «países-parias»

    3.1. Qué es el terrorismo estatal? Terrorismo у terror

    3.2. El terrorismo de estado en los países de América Latina

    3.3. «Países fracasados» у «países-parias»

    Capitulo 4. El radicalismo de la izquierda у la derecha у el círculo vicioso de la violencia

    4.1. La violencia - el instrumento en manos de experimentadores sociales

    4.2. Evolución del radicalismo de izquierda en América Latina

    4.3. «Rebeldía justa» у el terror

    Capitulo 5. Narcoamenaza, delincuencia, corrupción у terrorismo

    5.1. Proporciones de la narcoamenaza

    5.2. «Narcoguerrilleros» у «narcopatriotas»

    5.3. El problema de «maras»

    5.4. Nuevas dimensiones de la corrupción

    Capitulo 6. El terrorismo islámico у el radicalismo étnico en el contexto del antiglobalismo

    6.1. La problemática del antiglobalismo

    6.2. El radicalismo islámico у las comunidades musulmanas en los países de la region

    6.3. Historia del radicalismo islámico en los países de América Latina

    6.4. Guerrillas-antiglobalistas у etnoradicalismo

    6.5. La crisis del movimiento antiglobalista у el problema de las opciones

    6.6. El «Renacimiento indígena у el «Arco de la inestabilidad andino»

    6.7. El Movimiento de los «sem Terra» en Brasil у sus efectos políticos

    Capitulo 7. ¿El fundamentalismo liberal - una nueva amenaza?

    7.1. El «liberalismo agresivo»

    7.2. La crisis de la estrategia liberalista en América Latina

    7.3. Libertad «externa» у libertad «interna»

    PARTE TERCERA

    LA ORGANIZACIÓN PRACTICA DE LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

    Capitulo 8. Focos у áreas de la probable proliferación de actividades terroristas en América Latina

    8.1. Focos у áreas de la probable proliferación del terrorismo

    8.2. La estrategia у la táctica antiterroristas de los Estados Unidos en América Latina

    8.3. Sistemas zonales у focales de control antiterrorista en los países de América Latina

    Capitulo 9. Fuerzas, recursos у métodos de la lucha antiterrorista

    9.1. Métodos de la lucha contra el narcotráfico у el «lavado de dinero»

    9.2. Armas de la lucha contra el terrorismo

    Capitulo 10. Estrategia de la seguridad integrativa vs. estrategia de «golpes preventivos»

    10.1. Origen у desarrollo del concepto de la Seguridad integrativa multidimencional

    10.2. La lucha por la aprobación de una nueva concepción de seguridad interamericana

    10.3. Dos opciones en la estrategia у táctica de la lucha antiterrorista

    Conclusiones

    «Nos comprometemos a promover, con mayor énfasis,

    el dialogo de civilizaciones у el respeto a la diversidad cultural,

    étnica, religiosa у racial, como una forma

    de contribuir a una convivencia basada

    en el respeto у la promocion de una cultura de paz»

    Declaración Política contra el Terrorismo

    de la XI Cumbre Iberoamericana

    (Lima, noviembre de 2001)

    B. Martynov, Doctor titular en Ciencias Políticas

    INTRODUCCION

    A finales del siglo XX la humanidad creía estar liberada de las utopías, que tan caro le habían costado en el pasado. La utopía comunista, que había ido ganando terreno рог medio de la violencia desde la segunda mitad del siglo XIX, para aquel entonces ya estaba desacreditada. El proyecto de la edificación del «paraíso en la Tierra», en cuyo altar fueron sacrificadas millones de personas, se derrocharon enormes valores materiales у culturales, se distorsionaron conceptos que antes parecían inconmovibles, resultó refutado por el propio curso de la Historia. Todavía antes, a mediados del siglo pasado, había ido a parar al basurero de la historia otro proyecto utópico inspirado en el ideario nacional-socialista, que también postulaba la violencia como «comadrona de la historia» y, con mayor empeño aun que la idea comunista, pretendía aniquilar la fe en la existencia de normas jurídicas у morales, las nociones del bien у del mal, de la cultura у la justicia.

    Daba la impresión de que en las relaciones entre personas, sociedades у estados se aproximaba, por fin, una época preclara en la que había de imponerse el sentido común, en la que triunfaría el principio fundamental de «vivid у dejad vivir los demás», rigiéndose por el cual la gente, curtida ya por la amarga experiencia de los tiempos pasados, rechazaría todo nuevo megaproyecto de «paraíso en la Tierra» prefiriéndole la vida normal «aquí у ahora», con tal de que esa vida no se convirtiera para ellos en infierno.

    Sin embargo, la euforia no duró mucho. La quiebra del sistema de confrontación bipolar libero inesperadamente fuerzas latentes, que muchos creían ser cosa del pasado, al igual que enfermedades como la viruela, el tífo, la peste о la tisis: las fuerzas del ultranacionalismo, el chovinismo, el extremismo religioso у el mesianismo político, que de inmediato infundieron una «segunda vida» al culto de la violencia, que siempre ha existido en las relaciones entre personas.

    La manifestación mas tangible de esta tendencia (aunque no la primera) fueron los sucesos del 2 de septiembre del ano 2001, hábilmente planeados teniendo en cuenta las peculiaridades de la sicología del hombre contemporáneo*. Antes aun, el mundo ya había sufrido las conmociones de los acontecimientos de Yugoslavia, que trajeron al centro europeo un panorama semejante al de los países de África Central, por la guerra de Chechenia, que resucito en la memoria paginas dramáticas de la historia del siglo XIX, у por los bombardeos de Kosovo, donde los países que se asumieron el papel de mesías en la lucha por la democracia у los derechos humanos, mataban a sangre fría a personas inocentes en aras de «liberar» a otras. Todo ello ha demostrado que aun es temprano para dar por archivadas las Utopías. En nuestros días éstas se mimetizan, se fraccionan, adquieren rasgos «civilizados», pero no desaparecen por completo. Y es que, según apuntan diversos sabios, filósofos у profetas, al ser humano siempre le han sido inherentes el amor propio, la aspiración a la notoriedad, a la gloria, la vanidad más elemental у el deseo de enriquecerse con mínimos insumos.

    A raíz del S-11, el tema del terrorismo internacional ha saltado al primer piano en la política de la mayoría de los países del mundo, en los comentarios de la prensa escrita у electrónica, en las obras de analistas políticos. En las ciencias políticas se ha acunado los nombres de una nueva arrea de estudios, la «terrología», у una nueva especialidad, la de «terrólogo». También en nuestro país se han publicado bastantes obras dedicadas a este problema. Algunas, a nuestro juicio, merecen especial atención; en particular, aquellas cuyos autores buscan una nueva óptica en el examen del fenómeno del terrorismo tratando de darle una explicación adecuada. En este sentido vale mencionar la monografía colectiva de un equipo de investigadores del Instituto de Sociología de la ACR «El terrorismo en el mundo contemporáneo: sus fuentes, esencia, direcciones у amenazas», publicada bajo la redacción de V. Vitiuk у E. Panin en el ano 2003. También nos parece innovadora la monografía de D. Olshanski «Psicología del terrorismo» (San-Petersburgo, Piter, 2002), centrada en el estudio de un importante componente de las relaciones sociales, que hasta ahora se perdía casi por completo de vista entre los problemas de índole socioeconómico. En la monografía de E. Stepanova «Papel del narcotráfico en la economía política de los conflictos у del terrorismo» (Moscú, Ves Mir, 2005) se hace un interesante intento de detectar el parentesco orgánico de tres graves problemas del mundo contemporáneo como son el narcotráfico, el crimen organizado у el terrorismo. Por fin, merece especial mención, a pesar de su escaso volumen, un estudio de Y. Fiodorov titulado «El terrorismo moderno: peculiaridades у perspectivas» (Instituto Estatal de Relaciones internacionales-MGIMO-Universidad, 2005), en el cual encontramos abundante material estadístico e interesantes temas de reflexión sobre el fenómeno del terrorismo islámico en el contexto de la globalización. Nos hemos validos citaciones de estos trabajos en la presente investigación.

    Esta última, como lo indica el titulo, esta dedicada al problema del terrorismo transfronterizo у sus «ramificaciones» latinoamericanas. Pensamos que el hecho de que los autores analicen mas que nadan los problemas de la región latinoamericana, no le resta alcance general al trabajo. Lamentablemente, el problema del terrorismo desborda con mucho el marco de regiones о países concretes, lo cual en el contexto de la globalización le imprime características transfronterizas. De ahí que cuanto enunciamos con relación a los países de Latinoamérica у del Caribe, pueda ser aplicado en gran medida a otras regiones del mundo. Por lo demás, la especificidad civilizacional, histórica у socioeconómica de esta región, que hemos estudiado en otros trabajos en el piano de su incidencia en los problemas de la seguridad**, permitirá, según nos parece, calibrar mejor la correlación entre lo general у lo particular en las manifestaciones del terrorismo contemporáneo.

    * Los autores se atendrán a la interpretación comúnmente admitida de estos sucesos, teniendo en cuenta, sin embargo, que existe también otra versión de los mismos (Véase, por ejemplo: Mayssan T. El 11 de septiembre de 2001. Una maquinación monstruosa. Moscú, 2004). Mas allá de las diferencias de versión está el hecho irrefutable de la existencia del terrorismo islámico у la expansión del culto a la violencia у la amoralidad en la política mundial.

    ** Martynov B. Seguridad: enfoques latinoamericanos. M., 2000; América Latina: dilemas del desarrollo democrático. Cuadernos analítica del ILA de la ACR. M., 2001. N 11; Chumakova M. El drama colombiano. M., 2002; Bulavin V., Dabaguidn E., Semionov V. Venezuela en busca de una alternativa. Moscú, 2002; Fuerza del derecho vs. Derecho de la fuerza. Seguridad internacional (enfoque latinoamericano) / Ed by B. Martynov. Moscú, 2004.

    CONCLUSIÓN

    Intentemos ahora sacar algunas conclusiones. Admitiendo como hechos irrefutables la complejidad de todos los componentes del terrorismo transfronterizo у la gran diversidad de las causas que determinan su expansión en el mundo contemporáneo, nos vemos obligados a centrar la atención en la imposibilidad de oponer una replica adecuada a este mal al margen de un enfoque integral del paradigma de seguridad (en los niveles del individuo, de la sociedad, del Estado, de los sistemas regionales у globales), considerado en toda su extensión. Las elaboraciones teóricas, que se empezaron a desarrollar desde finales de los años 60 con miras a revisar los planteamientos tradicionales con que se abordaba el problema en los países latinoamericanos se anticiparon considerablemente a su época у pensamos que pueden servir de puntos de refrenda en el diseño de medidas teóricas у practicas de combate al terrorismo.

    En las condiciones actuales, cuando es poco probable la pronta aprobación en el marco de la ONU de un convenio antiterrorista mundi-al que determine in extenso у en términos mutuamente aceptables el concepto de terrorismo, hemos procurado esbozar una definición de trabajo del fenómeno apoyándonos en la empírica de los países latinoamericanos, definición que, sin pretender ser exhaustiva, nos ayude a orientarnos en los complejos e intricados componentes del fenómeno. Con este fin partimos del hecho indiscutible para nosotros de que el terrorismo no es política, sino un delito en la esfera de la política. Sentada esta premisa podemos considerar el terrorismo como un delito de extralimitación (con frecuencia, absolutamente desproporcionada) en el ejercicio de las facultades de autodefensa política por parte del individuo, de la sociedad у del Estado (o de grupos de estados), que pueden actuar como parte activa о pasiva en el conflicto.

    Valiéndonos de esta definición podemos: a) desmarcarnos del habitual esquema de calificación del terrorismo según el criterio de «izquierdista о derechista» у «propio о ajeno», evitando así la previsible aplicación de dobles raseros; b) criminalizar aun más el concepto de «terrorismo», vinculando a la esfera del derecho penal internacional la acción (o falta de acción) inicial del sujeto active (por ejemplo, el mantenimiento о agravamiento del nivel de pobreza de los ciudadanos por parte del Estado, podrían ser calificados como «abandono en la desgracia», «negación de ayuda», etc.). Finalmente, у aquí tocamos a lo esencial, dicha definición nos permite vincular la causa у el efecto, revelar que el terrorismo transfronterizo no es algo temporal о casual, sino un fenómeno sistémico, que se ha agudizado en nuestros días debido a los consabidos costos de la globalización.

    Dichos costos resaltan con particular evidencia en la mayoría de los países de América Latina, donde se perfilan sobre el telón de fondo del crecimiento de la pobreza у la desigualdad social, del aumento de la tensión sicológica provocada por la ofensiva de la filosofía consumista, la occidentalización de la cultura de masas у del desencanto con respecto a las perspectivas de la colaboración con EE.UU. у los países de Occidente. Vuelven a agudizarse notablemente los viejos problemas de seguridad у van surgiendo nuevos. En primer lugar, es la expansión de la drogadicción, de las corruptelas у de la delincuencia, en especial de la juvenil - en la forma de maras, pandillas defavelados, etc., que encierran en si la amenaza de reaparición de las viejas formas de actividades criminales terroristas («izquierdismo de derecha», guerrillas) у aparición de las nuevas. Estas pueden surgir sobre la base de movimientos étnicos у antiglobalistas en los países con predomino de la población indígena у mestiza, para los cuales en las condiciones de agudización de la inestabilidad política interna y, en general, de creciente descrédito de la democracia representativa en la región, es esencial evadir la acción de la ley de radicalización.

    El desarrollo de los sucesos según un guión pesimista podría favorecer la creciente penetración de organizaciones islamistas en los países de América Latina y asegurar su fusión con las estructuras criminales у terroristas locales. Tras las sangrientas acciones perpetradas por los islamistas en Argentina en los años 90, otros países del área pueden ser objeto de atención por parte de del islamismo radical. Tanto mas por cuanto en América Latina hay lugares donde ya se ha detectado la presencia de islamistas (Chiapas, la zona de la «triple frontera») о se sospecha (Amazonia). En este sentido las zonas de mayor riesgo son las que podrían ser utilizadas por terroristas islámicos para lanzar ataques contra EE.UU. о causar grave perjuicio a la economía y/o la imagen internacional de este país (la frontera norteamericano-mexicana, los yacimientos petroleros de Yucatán у del Golfo de Méjico, la Zona del Canal de Panamá). Los países cuya soberanía abarca esas áreas pueden verse enfrentados a una doble amenaza: por un lado, la de penetración de terroristas internacionales en su territorio, y, por otro, la de una intervención armada de EE.UU. con carácter de «golpe preventivo» a los terroristas о amparándose en el «derecho de persecución».

    En lo que se refiere a la política «antiterrorista» aplicada por los propios Estados Unidos - tanto en escala mundial como, concretamente, en el Hemisferio Occidental - por ahora solo cabe calificarla de contraproducente. Los métodos de solución del problema casi exclusivamente pasados en el uso о amenaza de la fuerza pueden asegurarles a los sectores de negocios у a la elite política de Norteamérica un efecto «rápido» en forma de ganancias concretas о dividendos políticos, en el mejor de los casos pueden servir como instrumento de represalia por actos de terrorismo ya cometidos о incluso ayudar a prevenirlos en fases avanzadas de preparación. Sin embargo, no pueden servir para instrumentar un sistema de profilaxis a largo plazo, ni menos aun para liquidar el terrorismo transfronterizo como fenómeno. Mas bien, todo lo contrario.

    La ideología liberal fundamentalista, convertida en bandera de las elites gobernantes norteamericanas después de finalizada la guerra fría, no presupone una lucha consecuente у sostenida contra el terrorismo, considerándolo como un fenómeno coyuntural у temporal, que desaparecerá por si solo cuando triunfe la libertad у la democracia «a la norteamericana». Como se esta viendo en la practica, con el fin de lograr cuanto antes el «triunfo de la democracia» a escala global EE.UU. esta dispuesto a valerse de la fuerza militar, saltándose a la torera las normas del derecho internacional у sin reparar en el numero de posibles victimas entre la población civil de los países que se propone «liberar». No obstante, la política del terrorismo de Estado conduce inevitablemente a que entre en acción de la ley de analogías, de acuerdo con la cual en la política, igual que en físicas, «toda acción provoca una reacción». El intento de propagar a la fuerza la democracia de cuño norteamericano en los países del Próximo Oriente у del Oriente Medio ya ha revelado su contraproducencia. Así lo demuestran la radicalización del régimen islamista en Irán у la victoria de Hezbollah en las elecciones parlamentarias en Palestina. El Oriente Medio ha entrado en el circulo de la violencia. Y no hay razones para descartar por completo la posibilidad de que la «experiencia» iraquí se repita en otras partes del mundo, incluidos los países de América Latina. Por otra parte, la fe de EE.UU. en las innovaciones tecnológicas para la lucha contra el terrorismo nos parece poco justificada en un mundo dominado por el culto del dinero у donde la corrupción campa a sus anchas. La practica indica que los grupos delincuentes у terroristas son capaces de adquirir у poner a su servicio los mismos equipos у armamentos tecnológicamente avanzados que los que están ahora a disposición de los organismos de seguridad.

    Cabe suponer que la lucha de EE.UU. contra el terrorismo transfronterizo seguirá asemejándose a la que desde hace muchos anos sostienen contra el narcotráfico, un mal que va de la mano con aquel. Luchando contra la consecuencia, que en este caso es la expansión de los cultivos de plantas estupefacientes en los países de América Latina, Estados Unidos dejan sin atender la causa, о sea la demanda de drogas en su propio mercado interno у en los de otros países desarrollados, que, a su vez, es un efecto del modo de vida у la moral consumista у hedonista predominantes en Occidente. El culto a la violencia que prospera en los medios de comunicación de masas, estrechamente vinculado a ese modo de vida, la propagación de la fé en la violencia como el medio más expeditivo (que permite acelerar al máximo la circulación del capital) para resolver todos los problemas, hacen que en principio resulte ilusoria toda perspectiva de erradicación de la delincuencia у del terrorismo.

    Es similar la forma en que concreta la política «antiterrorista» en el hemisferio occidental. Dicha política esta orientada, en primer lugar, a reforzar у ampliar la presencia militar de EE.UU. en los países de la región у a limitar la soberanía de estos con el pretexto de la lucha antiterrorista о de la lucha contra las drogas. Con este mismo objetivo se postula la necesidad de «profesionalizar» los ejércitos latinoamericanos, apartarlos de toda actividad política у atribuirles funciones policiales. Estados Unidos procura evadir en lo posible todo tipo de obligaciones multilaterales en lo referente a los problemas de seguridad у de la lucha contra el terrorismo en del marco del sistema interamericano у de la OEA, prefiriendo acuerdos bilaterales. Y los acuerdos у convenios, que este país concierta a nivel multilateral son poco funcionales (como, por ejemplo, el Convenio Antiterrorista Interamericano de 2002, del cual a instancias de EE.UU. se excluyo la definición del terrorismo), о la Concepción de la Seguridad Interamericana, aprobada en el 2003, que no implica compromiso alguno de Washington. En las condiciones de perdida de prestigio у popularidad que esta acusando EE.UU. en el hemisferio occidental (a raíz de la intervención en Irak у del fracaso del proyecto ALCA) es previsible que se levanten nuevas olas de sentimientos antinorteamericanos.

    Los autores de la monografía tienen que constatar, lamentablemente, que el terrorismo transfronterizo es un problema con el que la humanidad deberá enfrentar seriamente у рог largo tiempo. Hoy por hoy los recursos у los medios de la lucha contra este se encuentran en estado rudimentario. Como principal deficiencia en la estrategia у la táctica de la lucha antiterrorista global debe señalarse la falta de una noción clara у jurídicamente definida de «terrorismo» у la falta de unidad en la posición de los países que se consideran miembros de la «coalición antiterrorista».

    Por otro lado, se perciben indicios de que es posible llegar a un entendimiento común de los nuevos imperativos de la lucha antiterrorista, incluso entre países muy distantes uno de otro. Prueba de ello es, por ejemplo, la similitud entre las definiciones del terrorismo que figuran en los documentos de la Organización de Colaboración de Shangai (OCS) у en el proyecto presentado por Chile a la Comisión Interamericana para la preparación del convenio antiterrorista. Entre los indicios que infunden esperanzas, se podría señalar el entendimiento con criterio integral de las causas de surgimiento del terrorismo transfronterizo у la necesidad avanzar por dos vías en la lucha contra sus manifestaciones, trasladando paulatinamente los esfuerzos principales, cuando se haya alcanzado un nivel mínimo de estabilidad política, a la segunda vía, la vía pacifica.

    Los autores estiman que só1o se podrá erradicar de modo consecuente el terrorismo transfronterizo, la delincuencia у de la corrupción en la vida social en caso de que se logre rehabilitar en la conciencia publica las nociones de «honor», «dignidad», «humanismo», «respeto a los derechos del prójimo», «atenencia a los principios» у «preocupación por el futuro», о sea, cuando se logre centrar la atención en el componente interno de la noción de «libertad». El camino mas corto hacia la afirmación de la libertad interna del individuo que no hiera, sino amplié sus libertades externas, pasa por el fomento de la educación, la cultura, el deporte, los negocios y, por tanto, conviene poner el acento en los componentes ético-moral, étnico-cultural, psicológico у otros elementos de la noción de seguridad en el contexto de las correspondientes concepciones elaboradas en diferentes países del mundo, incluida la concepción de la seguridad de Rusia formulada en el ano 2000.

    http://www.ilaran.ru/

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