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    ¿QUÉ PIENSA HACER RUSIA EN EL ESPACIO CÓSMICO?

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    Por Andrei Kisliakov, RIA Novosti.

    Por Andrei Kisliakov, RIA Novosti. Sin lugar a duda, el presente año en Rusia podría ser declarado Año del Espacio. Basta recordar el 45º aniversario del primer vuelo del hombre a la órbita circunterrestre y el 60º aniversario de la industria rusa de cohetería espacial.

    Además, ha sido reconocido el liderazgo de Rusia en el lanzamiento de satélites y ha empezado la ejecución de un ambicioso programa espacial que abarca todas las vertientes de la cosmonáutica, tanto los vuelos tripulados como la exploración del espacio con sondas robóticas.

    Al mismo tiempo, las declaraciones que hacen últimamente los funcionarios de la Agencia Federal Espacial ("Roskosmos") y de la corporación de cohetería espacial "Energía" se contradicen unas a otras y obligan a plantear la cuestión como la que encabeza este comentario.

    Es evidente que hoy no tiene sentido discutir en serio sobre si vale la pena o no viajar a la Luna o a otros planetas. El pragmatismo no sirve para nada en este caso porque es infinita y eterna la aspiración del hombre al conocimiento.

    "Es que Rusia no tiene un programa especial para investigar y explotar la Luna -había manifestado el 11 de abril, la víspera del Día Internacional de la Cosmonáutica, el jefe de "Roskosmos" Anatoli Perminov-. Ese camino ya lo habíamos recorrido hace 30 años cuando lanzábamos sondas que se posaban en la superficie lunar..." Perminov estima que no hay necesidad de repetir ese camino. En cambio, Rusia podría ayudar a China, que proyecta desembarcar sus cosmonautas en la Luna hacia 2017. "Aparte de todo -añadió-, 'Roskosmos' ha sido invitado oficialmente por la NASA a participar en el desarrollo de los planes norteamericanos".

    Parecen explicaciones razonables, pero...

    En primer término, lo que había hecho Rusia tres décadas atrás es una parte ínfima de lo que quisiéramos conocer de la Luna hoy día. En segundo término, por más ambicioso y eficaz que parezca el programa chino, los avances del país asiático en materia de vuelos tripulados todavía distan mucho del nivel de la Unión Soviética de hace 30 años. O sea, la plena participación de Rusia en el programa de exploraciones espaciales de China sería evidentemente un paso atrás.

    En lo que se refiere a los norteamericanos, por ahora no han presentado ningún plan concreto de vuelos a destinos lejanos. Además, los dirigentes de la NASA han confesado no hace mucho que no sabían para qué se necesitaba volar a la Luna.

    De manera que el único punto donde podrían encontrar aplicación los esfuerzos de los cosmonautas rusos sigue siendo la Estación Espacial Internacional (ISS).

    Pero la corporación "Energía" tiene otros planes. A mediados de abril, sus dirigentes habían presentado el concepto de desarrollo de la cosmonáutica tripulada en Rusia para los próximos 25 años.

    Según el documento, la primera etapa del programa de vuelos tripulados a la Luna sería realizada con ayuda de las naves Soyuz, lanzadores Soyuz-FG y Proton, y unidades de aceleración DM. "El segmento ruso de la ISS sería aprovechado en este caso como un taller para ensamblar el módulo que descendería a la superficie lunar -explica la corporación-. Ello permitirá en el tiempo más cercano desembarcar las primeras expediciones en la Luna".

    En la segunda etapa se procedería a crear un sistema permanente de transporte a la Luna. Incluiría naves tripuladas -por ejemplo, el transbordador espacial ruso Cliper- y remolcadores interorbitales con propulsores de propelente líquido para organizar los vuelos de las naves tripuladas entre la estación orbital terrestre y la estación orbital lunar. Para transportar grandes cargamentos serían empleados remolcadores equipados con motores eléctricos de propulsión a chorro y con paneles solares de grandes dimensiones. En esa misma etapa sería creada una estación orbital lunar permanente donde atracaría el módulo lunar recuperable.

    En la tercera etapa sería construida una base permanente en la Luna y comenzaría la explotación industrial del satélite de la Tierra.

    El programa de la exploración lunar guarda una estrecha relación con el programa de exploración de Marte.

    "Para las investigaciones de Marte aprovecharemos tecnologías ya probadas, en particular, los motores eléctricos de propulsión a chorro que se utilizan en los satélites de comunicaciones y los paneles solares grandes empleados en la estación orbital Mir", precisó el presidente de la corporación "Energía", Nikolai Sevastianov.

    Refiriéndose al programa de explotación de Marte, comunicó que iría ejecutándose en tres etapas: el ensayo de la nave durante los vuelos a la Luna, una misión tripulada a Marte sin desembarcar y, finalmente, el desembarco de los cosmonautas en el Planeta Rojo.

    En la etapa de creación del módulo marciano serían aprovechadas las naves tripuladas Soyuz y los cargueros espaciales Progress. Más adelante, a partir de 2015, se incorporaría el transbordador espacial Cliper.

    La corporación "Energía" considera que la primera expedición a Marte podría ser realidad entre 2020 y 2030. Si "Roskosmos" acepta ese programa, la pregunta sobre qué piensa hacer Rusia en el espacio cósmico dejaría de ser actual.

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