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    POR PRIMERA VEZ EN IRAQ EJECUTAN A RUSOS

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    Marianna Belenkaya, RIA Novosti. El Ministerio de Exteriores de Rusia ha confirmado que los rusos Fiodor Zaitsev, Oleg Fedoseev, Rinat Agliulin y Anatoly Smirnov fueron matados en Iraq.

    Marianna Belenkaya, RIA Novosti. El Ministerio de Exteriores de Rusia ha confirmado que los rusos Fiodor Zaitsev, Oleg Fedoseev, Rinat Agliulin y Anatoly Smirnov fueron matados en Iraq.

     

    "A juzgar por todo, ha sucedido lo irreparable" con los funcionarios de la embajada rusa tomados como rehenes en Bagdad, dice una declaración emitida por Exteriores. El domingo, en Internet apareció un vídeo en que estaba grabada la ejecución. Después de estudiar la grabación, Moscú ha reconocido que los rehenes están muertos. Asumió la responsabilidad por el secuestro y la ejecución de los rusos el grupo Majlis shura al-Mujaheddin /consejo consultivo de los mujaheddines/, al que relacionan con Al Qaeda.

    El 3 de junio, Fidor Zaitsev, Oleg Fedoseev, Rinat Agliulin y Anatoly Smirnov fueron secuestrados en el momento de estar haciendo compras cerca de la embajada. Vitaly Titov pereció durante el ataque. Pasados 16 días, la organización iraquí Majlis shura al-Mujaheddin asumió la responsabilidad por el secuestro. Los terroristas dirigieron un ultimátum a Rusia, exigiendo retirar las tropas de Chechenia y "excarcelar a todos los hermanos y hermanas musulmanes" durante 48 horas. El plazo fijado se vencía el 21 de junio.  En ese momento se hizo claro que el secuestro no fue realizado por una casualidad.

    En tres años que dura la guerra en Iraq, fueron tomados como rehenes más de 200 extranjeros y millares de iraquíes. Según datos de diferentes medios noticiosos, entre los extranjeros fueron ejecutados de 44 a 55 personas. Entre las víctimas hay representantes  tanto de los países que participan en la campaña militar en Iraq como de aquellos que no tienen nada que ver con ésta.  Fueron secuestrados militares, diplomáticos y periodistas, aquellos que ayudaban a reconstruir la economía de Iraq o se encontraban allí en misión humanitaria. Entre los rehenes también figuraron ciudadanos de Rusia: en 2004, durante un mes y medio en tres ocasiones fue atacado el personal de Interenergoservice, en dos se tomaron rehenes y en una se abrió fuego contra un autobús en que viajaban trabajadores de la compañía. Los rehenes fueron liberados bastante rápido, pero no se pudo evitar víctimas:  hubo tres muertos y ocho heridos.

    Lo sucedido hace dos años podía interpretarse como chantaje económico (tras ese incidente casi todas las compañías rusas evacuaron su personal), como un intento de los terroristas de minar el proceso de reconstrucción de Iraq y hasta como un error cometido por ellos: los rehenes decían que les habían confundido con los estadounidenses.  Pero aquello que acaba de pasar es un acontecimiento de otra índole. Se trata de una acción bien planeada y apuntada precisamente contra Rusia. Hasta ahora tales ataques se lanzaban contra los israelíes, los estadounidenses y los británicos. Los rusos chocan con un fenómeno así por primera vez. Por primera vez, en un atentado perpetrado fuera del territorio de Rusia, a Moscú le fueron dirigidas exigencias políticas.

    ¿Por qué secuestraron precisamente a los diplomáticos rusos? ¿A quién convenía ello?

    No se puede menos que evocar los acontecimientos que se desarrollaron hace más de un año: la reunión en la cumbre del G8 bajo la presidencia de Gran Bretaña y los atentados en Londres. Actualmente Rusia está presidiendo el Grupo, y en el blanco de los terroristas se convierten los diplomáticos rusos. ¿Se tratará de una nueva táctica? ¿Los terroristas estarán demostrando que nadie puede sentirse seguro en ninguna parte del mundo?

    Verdad que Iraq es un lugar que concuerda mal con la palabra "seguridad". En los tres años que dura la guerra, las nuevas autoridades no han alcanzado controlar la situación en el país. Como resultado, Iraq es el terreno más cómodo para realizar atentados contra cualesquiera  y por cualesquiera motivos. Los terroristas no necesitan asumir cuantiosos gastos para realizan sus macabros planes en Nueva York, Londres o Moscú. Resulta más fácil y más barato hacerlo en Iraq, territorio del terror. Las víctimas de ello son los propios iraquíes y cuantos se encuentran en el país.

    Rusia, que siempre se ha pronunciado contra la guerra en Iraq y por el más rápido abandono del país por los militares extranjeros, se ha visto en una situación embarazosa. La primera idea que viene a la cabeza al recibirse la noticia de la ejecución de los rehenes es la siguiente: a nosotros nos intentan arrastrar a una guerra ajena. ¿Pero es realmente ajena esa guerra? Si no se desarrollara la campaña militar en Iraq, el país no se convertiría en un territorio de terrorismo y arbitrariedad, y la tragedia de los rusos ejecutados sería imposible. Pero por otra parte, la ejecución de los rehenes  no sólo es consecuencia de la difícil situación que se vive en Iraq, sino parte de una guerra global  que Rusia y otros países  están librando contra el terrorismo a lo largo de años. Los diplomáticos rusos cayeron víctimas de esa guerra, igual que aquellos que perecieron en el centro teatral de Dubrovka en Moscú, en la escuela de Beslan, en el metro de Londres o el centro de comercio mundial de Nueva York.

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